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ABC SÁBADO 14 10 2006 Cultura 57 y Charles Bronson, pero Clint Eastwood, decidió probar suerte, filmando con Sergio Leone en Italia. Usando siempre el mismo poncho (y sin lavarlo) Clint Eastwood terminó imponiendo su fama y el spaghetti western Soy republicano desde Eisenhower Me siento identificado con las películas de vaqueros agrega Eastwood. No hay demasiadas expresiones artísticas originales en Estados Unidos. La mayoría vienen de Europa. Solamente el jazz o el blues es realmente original, junto con el western De vuelta en Estados Unidos, en 1971, dirigió su primera producción Play Misty For Me antes de rodar otra célebre saga con el personaje de Harry el Sucio (No, no, ya no usaba el poncho) Con las manos muy limpias, también se dedicó a la política: Soy republicano desde la época de Eisenhower Y mucho antes que Arnold Schwarzenegger, en 1986 Clint Eastwood fue elegido como alcalde de Carmel, en California, donde todavía es propietario del bar Hog s Breath y un hotel rústico. La dirección de cine, siguió dándole prestigio, especialmente cuando en 1992 ganó el Oscar como Mejor Director, además de Mejor Actor por Sin perdón En los 70, cuando empecé a dirigir, el plan era involucrarme en la producción y dirección para tener una opción diferente cuando ya no decidiera actuar Por eso ni siquiera apareció en cámara, cuando dirigió la película Mistic River con Sean Penn y Tim Robbins (nominado otra vez, perdió contra El Señor de los Anillos Y a pesar de sus 74 años, terminó ganando otro Oscar en el 2005 con Million Dollar Baby ¿Pudieron filmar en la verdadera isla Iwo Jima las escenas bélicas? -Filmamos en Islandia y me encantó. Cuando lo sugirieron al principio, no podía entender que pudiera funcionar, pero en verdad se parece mucho el verano de Islandia con las playas de arena en Iwo Jima. Habíamos buscado playas por todo el mundo, incluyendo las más cómodas, en Hawai, frente al Four Seasons, lugares confortables (otra vez ríe) Pero no pudimos filmar en Iwo Jima, porque se lo considera un templo y los japoneses no permiten la entrada del turismo. Nadie puede entrar sin la aprobación del Gobierno y lo consideran un lugar muy secreto donde tienen 12.000 de sus hombres. Allá no hubiéramos podido recrear la invasión con toda la pirotecnia necesaria y por eso filmamos en Islandia. ¿Cómo cree que tomarán en Japón la versión de esta película? -No tengo idea. Muchísimos japoneses que ya la vieron parecen haberla disfrutado y creo que les interesa. Después de la guerra, la historia japonesa dejó de hablar sobre el tema. No se enseña en la escuela y ninguno de los actores japoneses que trabajaron conmigo sabían lo que había pasado. Y por eso tenía curiosidad en el tema, porque la generación actual no sabe demasiado. Creo que fue importante contar aquella historia, también desde el punto de vista japonés, porque allí dieron mucho por su país. Pero también me parece que es importante internacionalmente, porque tenemos que darnos cuenta que la guerra es uno de los po- Eastwood durante el estreno estadounidense del filme cos ejercicios donde la gente trata de matarse, cuando en otras circunstancias las mismas personas resultan extremadamente amigables. No suena bien para la raza humana saber que todavía existen las guerras, pero existen desde el principio de los hombres. No tengo la respuesta, pero al menos recuento mis pocos conocimientos. ¿Reflexiona sobre el verdadero significado de la palabra héroe? -Es algo muy importante en esta película, porque hoy vivimos en una era donde cualquiera es considerado un héroe. Y en esa era en particular, durante los años 40, los héroes eran personas extraordinarias. Hoy se encuentran héroes todos los días. Probablemente habrás leído la noticia de un bombero que volvía de su trabajo y saltó de su auto para salvar dos personas que se estaban quemando en otro automóvil. La gente hace cosas así, todo el tiempo, como también están los que piensan que AFP No me importa insultar a nadie (ríe) Doy igual oportunidad a todos en mis insultos. Creo que hoy en día hay demasiada sensibilidad; hemos perdido el sentido del humor Quiero que sepan cómo dieron sus vidas; frente al sentimiento de la falsa fama, muy común hoy No pienso retirarme, esperaré a que el cine me retire a mí no es problema suyo. Hay excepciones. Yo crecí pensando que los héroes eran el General Patton, tal vez Eisenhower. Eran muy pocos. Incluso los actores famosos se podían contar con una sola mano. Hoy, como todos son estrellas surge el término superestrella. Son dos épocas completamente diferentes. ¿Cómo compara la imagen del Ejército norteamericano de la Segunda Guerra Mundial con la situación actual en Irak? -Todas las guerras tienen sus problemas. Por supuesto, la película muestra un momento diferente en la historia. Ya habíamos peleado en Europa y seguíamos en guerra, pero después de la invasión de Pearl Harbor la guerra se tornó una realidad y si no hubiéramos luchado contra Japón hoy estaría hablándote en otro idioma. Por eso, la mayoría de los jóvenes fueron a luchar y muchas mujeres tuvieron que trabajar en las fábricas, renunciando a sus propias vidas. Y para nosotros es importante contar la historia de un tiempo de espíritu muy fuerte. Cuando tomaron aquella foto de la bandera, no parecieron darle demasiada importancia porque era la segunda bandera que habían izado, pero la foto es una obra de arte donde la gente no mira a la cámara ni sonríe. Representa la unidad, el trabajo por una causa común; con las manos levantadas. Y también habla de una época en que la gente sentía la necesidad de una victoria. ¿Qué le gustaría que el público realmente vea con su película? -Quiero que conozcan a esta gente y sepan por lo que pasaron, trato de mostrarles la época y cómo las personas dieron sus vidas; el sentimiento de la falsa fama, que es muy común hoy en día. Vivimos en una época completamente diferente. El Ejército es voluntario. Los países tienen mucho más confort económico y me parece que hoy estamos un poco más malcriados que en aquel entonces. La idea de la guerra ahora, resulta más un mero inconveniente, cuando entonces fue una verdadera necesidad. En el aspecto familiar, Clint Eastwood bien podría armar su propio batallón con la cantidad de hijos que tiene. Entre 1953 y 1980 estuvo casado con Maggie Johnson, la madre de sus primeros dos hijos Alison (34 años) y Kyle (38) En 1975 se ennovió con la actriz Sondra Locke, aunque terminó en un divorcio millonario en 1989. Con Jacelyn Reeves tuvo otros dos hijos, Scott (20) y Kathryn (18) Francesca Ruth con Frances Fisher, antes de casarse en 1996 con la periodista de televisión Tina Ruiz, meses antes de nacer su última hija, Moran (10) ¿Teniendo tantos hijos, cree que alguno de ellos contará su historia, la vida de Clint Eastwood, como James Bradley lo hizo con su padre? -Nada (literalmente, dice la palabra, en español, sonriendo) No creo que mi vida sea tan interesante. Tal vez por eso me convertí en actor. ¿Cómo es dirigiendo a su familia? -Es muy difícil. Prefiero dirigir películas. Me siento afortunado trabajando en una profesión que siempre disfruté. Todavía hoy la disfruto. ¿Piensa retirarse algún día? -No tengo la menor gana de retirarme. Si la tengo, no me enteré. Tal vez espere hasta que el cine me jubile a mí.