Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 SÁBADO 14 10 2006 ABC Sociedad Los microcréditos convierten a los pobres del mundo en accionistas del Nobel de la Paz Mohamed Yunus invertirá el dinero en una empresa de alimentos y en un hospital en Bangladesh b Los únicos clientes de su banco, fundado en 1976, son los pobres, y el requisito necesario para recibir un préstamo es prometer de palabra que será devuelto JESÚS BASTANTE MADRID. La Academia noruega lanzó ayer un guiño al sur al conceder el premio Nobel de la Paz al banquero bangladesí Mohamed Yunus, conocido mundialmente como el banquero de los pobres El galardón se hace extensible a la entidad de microcréditos Grameen Bank, fundada por él mismo en 1976 y que en los últimos treinta años ha conseguido sacar de la pobreza a más de 11 millones de personas de un centenar de países. Según el presidente del Comité Nobel, Geir Lundestad, el galardón a Yunus (que será entregado el próximo 10 de diciembre) se debe a sus esfuerzos para crear un desarrollo económico y social desde abajo. Cada individuo en la Tierra tiene el potencial y el derecho de vivir decentemente. Yunus y el Grameen Bank han demostrado que hasta los más pobres de entre los pobres pueden trabajar para salir adelante informa Carmen Villar Mir. No lo puedo creer. Todo el mundo me está diciendo que acabo de ganar el Nobel de la Paz, pero no puedo creerlo señalaba Yunus minutos después de conocerse el veredicto de la Academia noruega. Desde la capital de Bangladesh, Dacca, el galardonado señalaba, emocionado, que es una noticia fantástica, no sólo para mí, sino para todas aquellas personas en el mundo que han recibido microcréditos de la Pobreza para comprobar qué era la indigencia Nacido en 1940 en la capital de Bangladesh, Mohamed Yunus estudió Economía en las universidades más prestigiosas del mundo, aunque pronto regresó a su país para colaborar en el proceso de construcción nacional posterior a su independencia, acaecida en 1971. Al año siguiente, decidió prestar el equivalente a 27 dólares a un grupo de mujeres para que reflotaran una pequeña empresa de artesanía de bambú. Al poco tiempo, el economista comprobó cómo las mujeres le devolvían íntegramente el dinero. Los pobres siempre pagan Éste fue el germen del Grameen Bank, que fue oficialmente fundado en 1976 con la premisa de que los pobres siempre pagan y dos únicas condiciones: que los únicos clientes de su banco fuesen pobres, y que la garantía de pago se sellase con la palabra. Cuando esta institución decide conceder un préstamo, el beneficiario no firma contrato alguno, lo que imposibilita, en caso de impago, el recurso a los tribunales de Justicia. El sistema fomentaba la creación de los llamados grupos solidarios consistente en proporcionar créditos de entre 75 y 300 dólares a grupos de cinco mujeres, que gestionan el dinero recibido entre ellas y responden solidariamente de la devolución del mismo. La confianza en las personas y en su esfuerzo para mejorar sus condiciones de vida hacían el resto. La apuesta resultaba sumamente arriesgada, y más en un país subdesarrollado y mayoritariamente musulmán como Bangladesh. Pero, en poco tiempo, y contra todo pronóstico, la iniciativa supuso un rotundo éxito, que contribuyó a su expansión por todo el mundo. Además de un milagro solidario, la Grameen Bank también ha resultado un buen negocio. En 2005, la entidad obtuvo un beneficio de 15,21 millones de dólares, con unas cuentas impolutas, que desde su fundación no han dejado de mejorar. Treinta años después de su puesta en marcha, el banco de los pobres tiene el índice de devolución de préstamos más alto del mundo, con el 97 Desde 1980, además, es el sistema oficial de su país. EL BANQUERO DE LOS POBRES RAFAEL MARTÍNEZ CORTIÑA Catedrático de Economía de la UCM Un futuro sin pobreza Para el empresario, la concesión del Nobel me animará a dedicarme aún más a mejorar la vida de los pobres y será una fuente de inspiración para el futuro El banquero de los pobres invertirá el dinero del galardón- -casi 1,5 millones de dólares- -en la creación de una empresa de alimentos de bajo coste para los más necesitados en el norte de Bangladesh, así como a la construcción de un hospital oftalmológico. Ahora la guerra contra la pobreza se intensificará en el mundo, a través de microcréditos. No debe haber pobreza nunca resaltó, alborozado, Yunus, quien reconoció que la economía y la paz están directamente relacionadas, puesto que los problemas del mundo están causados por razones económicas y se mostró convencido de que, un día, las generaciones futuras visitarán en algún lugar del mundo un Museo odos podemos hacer algo para erradicar el mayor reto del siglo actual, la pobreza. Mohamed Yunus es el mejor ejemplo, y la concesión del No bel de la Paz 2006 no es más que el reconocimiento de la extraordinaria labor que desde hace ya tres decenios viene realizando para que, en sus propias palabras, esa lacra sea en el futuro una reliquia que se pueda contemplar en los museos. Nacido en Bangladesh, en 1940, Yunus es un economista formado en su país y en Estados Unidos y fue profesor de la Universidad de Dacca. Después de sus clases, se percata de que la pobreza y la miseria son las características de la vida real de su país y de la capital donde vivía. Comienza así el largo camino de los micro créditos y a finales de los 70 y ante la negativa de las entidades financieras de conceder créditos a los pobres, funda el Banco Grameen (Rural) que comparte con él el premio Nobel. Eliminar o paliar la pobreza es el mejor camino para lograr la paz en el mundo, y sólo las excelentes cualidades personales de Yunus como ser humano explican los efectos tan beneficiosos de su labor. Así lo han reconocido multitud de organismos y entidades de los cinco continentes. T Mohamed Yunus, ayer en Bangladesh tras conocer la concesión del Nobel de la Paz