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14 10 06 TENDENCIAS Diferentes técnicas. Tinta, lápiz, acuarela, bolígrafo, collage... Todos los estilos han encontrado un hueco en esta exposición La vida ilustrada Arte y cuadernos vuelven a formar pareja POR LAURA REVUELTA La galería madrileña Panta Rhei celebra su quinto cumpleaños con una original exposición. Medio centenar de creadores han trabajado sobre cuadernos Moleskine. Un estilo con olor a tinta esde la aparición de la fotografía, y va para cerca de un par de siglos, ya casi nos parece imposible concebir un libro ilustrado tal y como se proponía a la antigua usanza, cuyas estampas no eran otras que dibujos hechos expresamente para la ocasión o cuadros de artistas de la época. Desde la aparición de la fotografía y su popularización, ya es imposible encontrar, por tierras lejanas o no tanto, a un aventurero o turista con lápiz en mano para captar una puesta de sol o la curiosa arquitectura de una casa. La cámara de fotos- -y ahora que son digitales ni digamos- -es el compañero fiel de cualquier excursión o incursión en países lejanos o hasta en lo que ocurre a la vuelta de la esquina. Ya lo apuntó Susan Son- D tang en su más que famoso ensayo Sobre la fotografía El aspecto depredador de la fotografía está en el corazón de la alianza entre la fotografía y el turismo Ésta sería una sola de las consecuencias de poner la cámara de fotos al alcance de todos. Luego, también vendrían los artistas, quienes la terminarían utilizando para captar modelos, los científicos para conseguir pruebas... Sin duda, todo ello tiene que ver con el arrinconamiento de la ilustración como acompañante indispensable de los libros de viaje, de los relatos, de las revistas de una En este trabajo colectivo encontramos nombres ya clásicos en la reciente ilustración española y otros que realizan con frecuencia un trasvase con el arte época, de las fantasías más variadas y variopintas llevadas a un papel a través de las palabras y de su traducción en formas y colores. Pongamos sólo unos cuantos nombres fieles al trazo rápido sobre un cuaderno: desde el incombustible Picasso al viajero impenitente de Chatwin o Hemingway, quien alternaba eso de enfocar el objetivo con el güisqui y con la pluma que esboza siluetas al margen de los libros de notas. Por supuesto, no se trata de plantear una guerra entre foto e ilustración, sino de reflejar unos tiempos y unos modos en los que unos vienen y otros se van o en los que, finalmente, todos terminan conviviendo pasadas las fiebres del momento. La ilustración vuelve por sus fueros. Ha recuperado la fuerza y la independencia de antaño y se reconsidera la im-