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42 Madrid VIERNES 13 10 2006 ABC La comunidad madrileña cuenta con 650 campanarios. En las zonas rurales están más acostumbrados a ellos, pero en la capital el ruido puede más que sus tañidos y repiques. Tocar, siguen tocando aunque no resulta fácil escuchar sus sonidos Los decibelios ahogan las campanas TEXTO: MARÍA ISABEL SERRANO FOTOS: VÍCTOR INCHAUSTI MADRID. ¿Quién no prefiere despertarse con el sonido de unas campanas en vez de con el impertinente y penetrante ruido de la taladradora de las obras de la calle? Pues eso. Parece que en Madrid no hay forma de conseguirlo. Campanas y campanarios se reparten por toda la geografía madrileña. Suenan, tañen, llaman a la oración... pero casi nadie puede escuchar sus sonidos porque los decibelios del ruido ambiental de la ciudad ahogan el repicar de estos artilugios, verdaderas obras de arte que cuelgan, presumidas y orgullosas, en los templos madrileños. Se calcula que en toda la región- -capital incluida- -hay unas 650 iglesias con sus respectivos campanarios. Todo templo, y más si contiene patrimonio histórico artístico, tiene sus campanas porque es lo que llama y convoca a los feligreses indica a ABC José Félix de Vicente, arquitecto asesor general para el Patrimonio Cultural de la Archidiócesis de Madrid. Montes, nos asegura que en muchas iglesias, sus campanas todavía conservan el toque a difuntos. En realidad, las campanas son las pregoneras del misterio de la Cruz en la tradición cristiana Y cuando doblan a muerto- -añade Montes- -van marcando un soneto de pies quebrados. Y en este tañido se inspiró Jorge Manrique para legarnos el gran soneto con motivo de la muerte de sus padres Antigüedad y sonoridad San Ginés, San Francisco el Grande, la Encarnación, Las Descalzas, La Almudena... Son templos que presumen de sus campanarios en el viejo Madrid. El ruido, insistimos, impide que podamos escuchar el precioso lenguaje de su repique. En otros barrios madrileños- -fuera de la almendra central- con iglesias mucho más modernas, también se han usado las campanas para llamar a los feligreses pero cada vez son menos frecuentes sus repiques porque algunos vecinos han terminado por quejarse. Debe ser que les molestan estos sonidos. Las campanas- -y campanarios- -más antiguos de la Comunidad suelen estar en los pueblos, en especial los de la Sierra Norte. José Félix de Vicente recuerda, por ejemplo, las de Braojos, Montejo de la Sierra y Patones. Esas son de las más antiguas y tienen un sonido que se escucha muy nítido y muy dulce Según este experto, las mejores campanas en cuestión de acústica nos las encontramos en localidades como Leganés, Getafe, Pinto o Valdemoro. Son de muy buena construcción y, además, al estar en terreno llano, el sonido se extiende mejor, a través de muchos más kilómetros. Es una maravilla dice. Todas a la vez En esto de poder escuchar el tañido de una campana, la capital está en clara desventaja con las zonas rurales de la Comunidad. En el centro mismo de la ciudad hay varias iglesias y muchos conventos. Tendrían que sonar todos a la vez para poder escucharlos... y aún así sería difícil porque si se está metido en una tienda, en unos grandes almacenes, en medio de los coches o de las obras no te enteras de que la parroquia está llamando a misa de doce asegura De Vicente. De lo que no hay duda, insiste este experto, es que las campanas sí siguen sonando, aunque nos parezca a todos lo contrario. Es cierto que se han perdido- -y olvidado- -muchos toques que, antiguamente, eran habituales como la llamada al Rosario o al Ángelus. Sí se mantienen, en la mayoría las parroquias históricas y céntricas de la capital, las llamadas a las misas, pero, insisto: no se pueden escuchar bien. No es que no se llame a los fieles desde el campanario; es que, con el ruido de la calle, resulta casi imposible escuchar el repique de las campanas se lamenta José Félix de Vicente. Donación de los gallegos En el noroeste de la región, sin embargo, la particularidad es que se trata de campanas denominadas espadañas, que son algo más pequeñas pero que suenan muy bien al abrigo de las montañas comenta De Vicente. En cuanto a la capital madrileña, el decir popular asegura que uno de los campanarios más antiguos es, precisamente, el de la parroquia de San Ginés. Cuenta con cuatro campanas, de excelente sonido. La más vieja parece ser la que data de 1763 y lleva inscrito el nombre de San Miguel, como dedicatoria a este santo. Punto y aparte es el campanario de la catedral de La Almudena. Cuenta con cuatro ejemplares donados por un grupo de gallegos residentes en Madrid quienes pensaron que sería un bonito regalo como muestra de agradecimiento al pueblo de la capital por la acogida que se les había dispensado. Se tuvo en cuenta, entonces, que Ma- Toque de difuntos Por ejemplo, en la Real Iglesia Parroquial de San Ginés, con uno de los campanarios más esbeltos de la capital, sus cuatro campanas tocan a misa diez minutos antes de que ésta se celebre. Para la de las doce incluso se pone en marcha el carrillón. Pero estamos en un antiguo arenal, en bajo, -de ahí la ubicación de este templo en la calle del Arenal- y cuesta mucho trabajo escuchar las campanadas con tanto tráfico y tantas obras como hay en esta zona asegura De Vicente. El párroco de San Ginés, José Luis El campanario de San Ginés, uno de los más esbeltos de la ciudad