Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 VIERNES 13 10 2006 ABC Internacional Miembros de la comunidad armenia de París conmemoran el genocidio de sus compatriotas durante la época del Imperio Otomano entre 1915 y 1917 REUTERS Francia declara delito que se cuestione el genocidio armenio y Turquía se indigna Se castigará con un año de cárcel y 45.000 euros de multa; Ankara anuncia consecuencias políticas el aislamiento de Francia en Europa, añade un nuevo motivo de crisis a la UE y precipita tensiones con un aliado privilegiado de la OTAN JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. El proyecto de Ley francés que propone castigar con un año de cárcel o sanción de 450.000 euros la negación del carácter genocida de las masacres turcas contra armenios entre 1915 y 1917, es un nuevo aldabonazo contra la construcción política de Europa. Enfrenta a París con Estados e instituciones de la UE y a Francia con Turquía. Divide a todas las familias políticas nacionales, desentierra y agrava una inmensa tragedia histórica convirtiéndola en campo de batalla político. Ante una Asamblea Nacional semidesierta, 106 diputados (socialistas y comunistas) contra 19 (conservadores) se aprobó ayer en primera lectura un proyecto de Ley socialista que penaliza la negación del genocidio armenio. La UMP (conservadora) y la UDF (centrista) decidieron abstenerse y dar libertad de voto a sus diputados. El Gobierno había advertido su oposib El proyecto de ley ahonda ción a un proyecto que finalmente ha podido prosperar gracias a su abstencionismo culpable. Jacques Chirac, presidente de la República, había advertido que el reconocimiento expreso del genocidio armenio era condición indispensable para aceptar el ingreso de Turquía en la UE- -la legislación francesa ya reconocía el genocidio- pero el nuevo proyecto de Ley marca un salto cualitativo importante al castigar la negación del carácter genocida de un hecho que Turquía no reconoce plenamente. Portazo negociador El mismo día en que la Academia Sueca concedía el premio Nobel al más cosmopolita de los escritores turcos de nuestro tiempo, Orhan Pamuk- -un gesto de alcance diplomático internacional para enganchar a Turquía a la civilización occidental, premiando a un autor perseguido judicialmente en su patria entre otras cosas por pedir que se reconozca el genocidio armenio- la decisión francesa se percibe como un portazo contra todo el proceso negociador europeo. Aprobado en primera lectura, el proyecto está aún muy lejos de regir. Deberá ser aprobado en el Senado. Y deberá ser aprobado de nuevo por la Asam- blea Nacional en segunda lectura. Por ello, el proyecto podría sufrir imprevisibles modificaciones, sin que sea descartable su posible fracaso final. Sin embargo, la mera existencia de tal proyecto de Ley ahonda el aislamiento de Francia en Europa, añade un nuevo motivo de crisis a la UE y precipita tensiones incendiarias con un aliado privilegiado de la OTAN. En Bruselas las reacciones a la aprobación del proyecto socialista fueron recibidas con la más viva inquietud. Si esa Ley entrase en vigor- -declaraba Olli Rehn, comisaria para la Ampliación de la UE- impediría el diálo- go de Europa con Turquía envenenando el necesario e imprescindible debate para la reconciliación Más allá del lenguaje diplomático convencional, Olli Rehn subraya la evidencia: una decisión unilateral francesa precipita una nueva crisis para toda la UE, que ya está bloqueada institucionalmente, tras el rechazo francés al proyecto de Tratado constitucional. Disgusto europeo En el Parlamento Europeo, la presidenta de la delegación UE- Armenia, la ecologista francesa Marie- Anne Isler Béguin, abundaba en otro aspecto del nuevo problema continental: ¿Cómo justificar una Ley francesa que limita la libertad de expresión, cuando la misma Unión Europea ha pedido expresamente a Turquía que modifique su código penal, que castiga las ofensas contra la identidad turca? Dicho de otro modo. Desde la óptica europarlamentaria, el proyecto legislativo francés amenaza con provocar nuevas crisis en Turquía y Europa convirtiendo la libertad de expresión en arma arrojadiza. En Turquía, el proyecto legislativo francés se recibe como una bomba de alcance devastador. El Gobierno amenaza con represalias y una guerra comercial directa. La oposición y los inte- Olli Rehn, comisaria europea: Si llega a entrar en vigor, impedirá el diálogo con Turquía El proyecto se aprobó el día en que se distinguía con el Nobel a Pamuk, un turco perseguido por reconocer el genocidio