Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 Nacional EL DÍA DE LA FIESTA NACIONAL VIERNES 13 10 2006 ABC Ausencia abrumadora de presidentes autonómicos en el acto central del 12- O Los Reyes presidieron la parada militar, en la que participaron cerca de 4.000 militares en el desfile de la Fiesta Nacional la recién creada Unidad Militar de Emergencia (UME) y la Unidad de Reservistas Voluntarios L. A. MADRID. Sus Majestades los Reyes, acompañados de los Príncipes de Asturias, presidieron ayer en la Plaza de Colón el desfile militar del Día de la Fiesta Nacional, en el que participaron unos 3.900 militares, más de 200 vehículos, 80 aviones y helicópteros y 150 caballos. Por primera vez desfilaron miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) de los Reservistas Voluntarios y de Caballeros Inválidos y Mutilados Militares. En la tribuna de honor se encontraban también los Duques de Lugo y los Duques de Palma; el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; y los presidentes del Congreso y Senado, Manuel Marín y Javier Rojo, así como los presidentes del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo y 13 ministros. No asistieron los titulares de Justicia, Fomento y Medio Ambiente. b Tomaron parte Una ausencia notable fue la del ex ministro de Defensa José Bono, que excusó su asistencia por ser el cumpleaños de su hija pequeña. Pese a todo, su nombre estuvo en boca de muchos de los asistentes, debido a la polémica sobre su negativa a ser candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid. En el palco de autoridades políticas siguieron el desfile, entre otros, el líder de la oposición, Mariano Rajoy; el portavoz del PSOE, Diego López Garrido, y el del PP, Eduardo Zaplana. Los tres conversaron de forma distendida durante los minutos previos al comienzo de la parada militar. Ningún líder de IU ni de ERC acudió al acto. Los miembros de la Familia Real fueron recibidos a su llegada por el presidente del Gobierno, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz- Gallardón, quienes habían estado hablando mientras esperaban la llegada de la comitiva real. La parada militar comenzó con el salto, desde un helicóptero Cougar, de tres paracaidistas, que se posaron, con gran Un paracaidista portó la bandera que ondeó durante la celebración precisión, a los pies de la tribuna presidencial. El último portaba una bandera española, que, a continuación fue izada. Tras un homenaje a los que dieron ÁNGEL DE ANTONIO su vida por España, cuando terminaba el toque de oración y sonaba una descarga de fusilería, la patrulla acrobática Aguila cruzó sobre el Paseo de la Caste- Presidentes autonómicos En la tribuna situada a la izquierda de los Reyes estuvieron los presidentes de Comunidades o ciudades autónomas, entre los que hubo diez ausencias. Ni el lendakari Juan José Ibarretxe, que no suele participar, ni el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, que sí estuvo en años anteriores, acudieron este año. Tampoco lo hicieron los presidentes de Castilla- La Mancha, Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura, La Rioja, Murcia, Navarra y Galicia. Los aviones, los blindados y las unidades a pie del Ejército desfilaron de forma ejemplar. El público quedó encantado con el paso de las tropas Ovación para la Legión y la Guardia Civil PABLO MINGOTE MADRID. La quietud de la soleada mañana el madrileño Paseo de la Castellana se rompe con el sonido de los tambores y los gritos de los soldados. La Unidad de Emergencias, en su estreno en el Paseo de la Castellana CHEMA BARROSO Desde primeras horas de la mañana la gente aguarda para contemplar el desfile de la Fiesta Nacional. La espera es larga, pero la emoción no desaparece. Algunas personas se esfuerzan en conseguir los banderines con los colores nacionales que reparten en las tribunas de invitados los asistentes militares. De repente, un clamor se produce entre las filas. Del cielo descienden tres paracaidistas, uno de ellos con la bandera que más tarde se izó en la Plaza de Colón, lo que supone el comienzo oficial del desfile. Un cierto sobresalto sacude a los presentes cuando tres aviones de la Patrulla acrobática Águila sobrevuelan la tribuna de honor en la que se encuentran los Reyes. El desfile aéreo arranca comentarios de admiración y quejas por lo poco que dura. Todo el mundo hubiese deseado una segunda pasada de los aviones y helicópteros del Ejército, que se cierra con la estela rojigualda que dejan los aparatos en el cielo. Las divisiones motorizadas y meca- nizadas hacen su aparición. Entre el público, muchos turistas e inmigrantes, sobre todo iberoamericanos, que han acudido a celebrar la Hispanidad y que quedan asombrados ante el despliegue de las unidades acorazadas, entre las que destacan las baterías de misiles Patriot La mayor ovación, de forma indiscutible, es para la Legión, con su trepidante paso y su tradicional mascota- -un carnero- -que en esta ocasión iba atado. También los agentes de la Guardia Civil se llevaron una ovación cerrada de los asistentes a los actos del 12 de octubre. La emoción se palpa en el ambiente. El cansancio se desdeña. ¡Viva España! gritan durante las dos horas que dura el desfile. Gritos en los que no hay sombra de vergüenza por el sentimiento patriótico que alcanza su máxima expresión cuando en los altavoces suena el Himno nacional. Eso sí, se echa de menos una letra que cantar dicen algunos, mientras que otros tararean los compases de la Marcha Real.