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14 Nacional EL DÍA DE LA FIESTA NACIONAL VIERNES 13 10 2006 ABC Abucheos y gritos de fuera, fuera al presidente del Gobierno durante el desfile de la Fiesta Nacional El jefe del Ejecutivo permaneció esta vez de pie ante el paso de la bandera de Estados Unidos b El embajador norteamericano entregó hace días una enseña de su país al JEMAD en reconocimiento del cariño de las Fuerzas Armadas al pueblo estadounidense LUIS AYLLÓN MADRID. José Luis Rodríguez Zapatero se convierte siempre, por voluntad propia o ajena, en protagonista del Día de la Fiesta Nacional. Lo fue cuando en 2003, siendo jefe de la oposición, se quedó sentado al paso de la bandera de Estados Unidos y lo ha sido en los últimos años, ya como presidente del Gobierno, al recibir los gritos y abucheos de parte de los asistentes. Ayer, a su llegada a la plaza de Colón, un cuarto de hora antes de que comenzara el desfile, Zapatero fue saludado con silbidos y gritos de fuera, fuera por parte del público que ocupaba una de las tribunas de invitados próxima a la tribuna de honor. Los abucheos se repitieron con mayor intensidad al concluir el acto. Los pitos comenzaron incluso cuando se puso en marcha la comitiva de autoridades, aunque se mezclaron con aplausos, al percibir que en los primeros vehículos viajaban los miembros de la Familia Real. Después, cuando los integrantes de la tribuna advirtieron el paso del automóvil en el que iba el jefe del Ejecutivo, a los silbidos se añadieron nuevos gritos de fuera, fuera y gestos despreciativos hacia Zapatero, que ya conocía esa situación, puesto que le tocó vivirla también el pasado año. Parte del público asistente al desfile increpa a Zapatero al abandonar en su automóvil la Plaza de Colón que se había visto la enseña estadounidense en este desfile fue en 2003. Entonces, Zapatero, que ocupaba un lugar en la tribuna de líderes de los grupos políticos, permaneció sentado al paso de la bandera de las barras y estrellas. Después explicó que se trataba de un gesto de rechazo a la política de la Administración Bush en relación con Irak. En Estados Unidos, sin embargo, la actitud del líder del principal partido de la oposición no sentó nada bien y ese malestar quedó mucho más patente por la frialdad de Bush hacia Zapatero desde que el PSOE ganó las elecciones en marzo de 2004. Hasta la fecha, el presidente del Gobierno español es, junto al presidente de Chipre, el único dirigente europeo que no ha puesto los pies en la Casa Blanca. Ayer, por el contrario, Zapatero, situado en la tribuna de autoridades, a la derecha de los Reyes y los Príncipes de Asturias, se mantuvo de pie durante todo el desfile, ya que así lo marcaba el protocolo. JAIME GARCÍA Centro de las miradas Cuando se anunció la llegada de las enseñas de los seis países con mando en las fuerzas de la OTAN en Kosovo (KFOR) -Alemania, Estados Unidos, Francia, Italia, Portugal y Suecia- Zapatero se preparó para el momento, consciente de que todas las miradas se centraban en él. Se estiró los puños de la camisa y se puso en actitud de firme, en la que permaneció hasta que la bandera norteamericana, escoltada por seis soldados de Estados Unidos y Tres años de ausencia El otro foco de atención para los informadores estaba en ver la actitud de Zapatero ante el paso de la bandera de Estados Unidos, que desfilaba después de tres años de ausencia. La última vez acompañada por las otras cinco y la española, pasó por delante del palco de autoridades. El Rey y el Príncipe de Asturias hicieron una ligera inclinación de cabeza al paso de las banderas y, en la tribuna de los grupos parlamentarios, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y el resto de los presentes se pusieron en pie para aplaudir. Frente a la tribuna de autoridades se encontraba la que ocupaban los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado en Madrid, y, entre ellos, el embajador de Estados Unidos, Eduardo Aguirre, quien ya estuvo el año pasado en el desfile. En esta ocasión, Aguirre se hallaba mucho más satisfecho por la presencia de la bandera estadounidense en la parada militar. Al acabar el acto, al ser