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ABC VIERNES 13 10 2006 11 Zapatero, abucheado al llegar y marcharse del desfile con motivo del Día de la Fiesta Nacional Tres cayucos y tres pateras dejan otros 237 inmigrantes, entre ellos cuatro bebés Reclusos etarras y sus familiares presionan a la banda para que negocie ya su salida con el Gobierno Amenazan con salidas personales si Ternera no les da prioridad en las conversaciones b La indignación en las cárceles y El plan para los presos Reagrupamiento: Sería gradual, ya que las cárceles del País Vasco y Navarra no tienen capacidad para una acogida masiva. Excarcelaciones: Se verían beneficiados aquellos reclusos que padecen alguna dolencia de cierta gravedad, así como los que han cumplido las tres cuartas partes de su condena. Tercer grado: Aquellos que ya han cumplido una considerable parte de la pena y tienen buen comportamiento. Indultos personales: El Gobierno se reservaría esta medida para aquellos que en un plazo de diez años deberían aún estar en prisión por sus crímenes. Extrañamientos: Los miembros de ETA que se encuentran huidos serían trasladados a terceros países tras pactar con los correspondientes gobiernos. Fiscalía: Se movería en una banda baja en su petición de penas. De Juana Chaos ABC la huelga de hambre de De Juana Chaos ha forzado a la izquierda abertzale a impulsar las movilizaciones de apoyo a los reclusos D. MARTÍNEZ J. PAGOLA MADRID. Un sector nada desdeñable de los presos de ETA, alentados en gran medida por sus propios familiares, están presionando a los cabecillas de la banda para que en el proceso de negociación con el Gobierno pongan sobre la mesa como cuestión prioritaria su situación personal, de tal forma que a corto plazo se proceda a su reagrupamiento en cárceles del País Vasco y Navarra, así como a las primeras excarcelaciones- -las de aquellos que están enfermos o han cumplido las tres cuartas partes de la pena- Indignación Se aprecia marejadilla de fondo en el colectivo de presos que, en un plazo no muy lejano, podría tornarse en marejada y, tal vez, en temporal. Un importante número de reclusos etarras y sus familiares, aseguran fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por ABC, están indignados con la decisión de los cabecillas de aplazar la negociación técnica con el Gobierno, que debe afrontar precisamente su situación penitenciaria. Los planes iniciales de Rodríguez Zapatero la fijaban para el pasado mes de agosto. La banda criminal, sin embargo, ha ido forzando su aplazamiento- -con el incremento de la kale borroka entre otros recur- sos- ya que pretende que la negociación técnica coincida con la mesa de partidos. En efecto, la banda nunca se comprometería ante los emisarios de Zapatero a autodisolverse si antes no tiene garantías de que en el foro tripartito impone la unidad del País Vasco con Navarra y su autodeterminación. De haberse celebrado ya esos encuentros entre el Gobierno y la banda para hablar de presos, probablemente hubieran comenzado a avistarse las primeras medidas a favor de ellos: gradual excarcelación de aquellos con enfermedades de importancia o que han cumplido tres cuartas partes de condena; concesión de tercer grado con régimen abierto, y acercamiento a cárceles del País Vasco, siempre y cuando la banda se hubiera comprometido a dejar de forma definitiva las armas. Al mismo tiempo, la Fiscalía se movería por una banda baja en su petición de penas en los procesos pendientes. Sin embargo, los presos, que mostraron cierta euforia tras la propuesta de Anoeta, presentada el 14 de noviembre de 2004, en la que ya se planteaban las dos mesas, observan, casi dos años después, que la dirección los relega en sus previsiones negociadoras y que su inmovilismo favorece el mantenimiento de la dispersión. Ello, mientras a lo lar- Allegados a los internos amagan con acudir a abogados profesionales y prescindir de los impuestos por Batasuna go de todo el verano los dirigentes de Batasuna se han centrado en exigir la mesa de partidos para hablar de autodeterminación y han olvidado la negociación armas por presos Como consecuencia de esa sensación de abandono que se va extendiendo entre los internos etarras, el ex miembro del comando Madrid De Juana Chaos decidió por su cuenta llevar a cabo la huelga de hambre, al margen del aparato de makos de ETA encargado de mantener la disciplina. Por primera vez, un preso etarra adoptaba una medida unilateral para resolver su situación. Es el único modo que tengo en la mano para dar un puñetazo simbólico en la mesa y decir basta ya aseguraba el pistolero en un claro reproche a los dirigentes etarras por haberle abandonado a su suerte. Ello hizo que se encendiera la luz de alarma en ETA- Batasuna ante el temor de que se rompiera su estrategia. En efecto, a la hora de afrontar la negociación, el Ejecutivo podía comprobar que el colectivo de presos hacía agua y se convertía en un punto vulnerable para la banda. Así las cosas, el paso dado por De Juana podía tener un efecto dominó y extenderse la consigna de que cada uno se busque la vida Las fuentes consultadas aseguran que algunos familiares han amagado con acudir a abogados independientes y prescindir de los bufetes abertzales. En efecto, responsables de la lucha antiterrorista consultados por ABC ya han detectado indicios que apuntan a que a medio plazo otros presos pueden optar por emprender iniciativas para resolver su situación, al margen de las directrices del aparato de makos Una prioridad La presión in crescendo de los presos y de sus familiares, que arrastran a importantes sectores abertzales, ha forzado a ETA- Batasuna a dar prioridad en sus discursos a la situación de los reclusos. Así, la solidaridad con De Juana ha empezado a ser palpable cuando el preso llevaba más de un mes en huelga de hambre. Al tiempo, los dirigentes de Batasuna han antepuesto en sus últimas comparecencias el problema de los reclusos a la unidad territorial y la autodeterminación. Fuentes conocedoras del proceso estiman que la coalición insiste en la necesidad de que se constituya lo antes posible la mesa de partidos, pero ahora, fundamentalmente, lo exige porque así la banda accedería ya a reunirse con el Gobierno para hablar de presos. Ello, según ETA- Batasuna, contribuiría a desactivar la bomba de relojería que le puede estallar en las cárceles.