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ABC VIERNES 13 10 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR ALEJANDRO VALLADARES CONDE GALICIA Y LOS INCENDIOS FORESTALES La situación puntual de este verano no ha sido tratada, ni preventivamente ni en la disposición de medios para su combate, con los criterios de profesionalidad necesarios para que el final de esta historia no sea nunca más la catástrofe modo de reflexión sobre la voracidad de los incendios del pasado verano en general, y de los acontecidos en Galicia en particular, los ingenieros de montes queremos manifestar que para los profesionales forestales no representa nada nuevo afirmar que el fuego es una herramienta utilizada desde los antepasados más remotos por los que viven en el medio rural gallego. De él se han servido siempre para quemar el agresivo e invasor matorral que, debido a las favorables condiciones de casi todo el territorio gallego, ocupa tanto las zonas desarboladas como el sotobosque de las arboladas. La benignidad de su clima evita un obligado periodo de reposo vegetativo. Y precisamente por esta causa natural se forman acumulaciones continuadas de combustible que, en caso de incendio, no hacen posible su control por las altas velocidades de propagación y elevadas intensidades de calor que se generan. Estas circunstancias, de sobra conocidas por los especialistas del medio forestal, nos inclinan a pensar que la situación puntual del pasado verano, sobre todo en las provincias de Pontevedra y La Coruña, no ha sido tratada, ni preventivamente ni en la disposición de medios para su combate, con los criterios de profesionalidad necesarios para que el final de esta historia no sea nunca más la catástrofe. Esa que no se pudo evitar ya al amenazar el fuego a numerosos núcleos habitados. Ese fuego que vio su fin sólo con el cambio de las condiciones climáticas, sin que cualquier otro medio para el combate asignado al Plan Infoga 2006 (más los que se aportaron desde el exterior) fueran siquiera suficientes o eficaces para controlar, que no para extinguir, el número de incendios existentes. No queremos hoy disertar sobre la causalidad de los incendios forestales en Galicia, porque las estadísticas del último medio siglo demuestran que el número de incidencias de esta clase no varía bruscamente de un año para otro. Pero ha quedado demostrado que esta región de nuestro país es la que mayor número de incendios sufre cada año. Y ciertamente por eso resulta aún más extraño que la Administración forestal gallega se haya visto sorprendida por el número de incendios forestales generados por el medio rural. Sus habitantes han prendido fuego al matorral aprovechando las más favorables condiciones climáticas para hacerlo; las más desfavorables para proteger el bosque que nos da vida. Y lo han hecho porque no han encontrado respuesta represiva alguna por parte de la administración responsable a este comportamiento insensato, A previsible y esperado. En el periodo 1991- 2004, la media de la superficie arbolada quemada por año en Galicia, según datos de la Dirección General de la Biodiversidad, fue de 5.764 hectáreas. Esto significa que ni el próximo decenio podremos recuperar el deso- lador cambio del paisaje, ni los daños materiales, ni los perjuicios medioambientales de este tipo de superficie, la que precisa de los periodos más largos para su regeneración. No son muchas las recomendaciones que los ingenieros de Montes, profesionales en esta materia, tenemos que exigir a las administraciones responsables en incendios forestales. Sobre todo cuando dentro de cada comarca forestal se conocen bien estos terribles fenómenos, que se han repetido en los últimos cinco decenios. Bien se conoce también, en cada territorio, el resultado de las técnicas de prevención y combate aplicadas, que a juzgar por las consecuencias de los últimos veinte años, requieren ser revisadas hacia índices de coste- eficacia que resistan un minucioso análisis bajo el punto de vista profesional de los mismos. Sin embargo, debemos insistir en los principios básicos, cuya aplicación, según las características de cada comarca, conduce a la consecución de mayores índices de eficacia, y que no son otros que: -Prevención: igualar las inversiones preventivas a las de medios para la extinción; y reforzar la vigilancia disuasoria en las zonas de riesgo. -Extinción: disponer los medios para su llegada al incendio antes de transcurridos 20 minutos desde su inicio. -Personal: profesionalidad y conocimiento del medio natural donde se desarrolla el incendio; y formación específica de los riesgos laborales en materia de incendios forestales. La contemplación de estos principios básicos no exime, en cualquiera de nuestras comunidades autónomas, responsables en materia de incendios forestales, de completarlos con el resto de las complejas medidas que debe contener un Plan de Defensa Contra Incendios Forestales adaptado a un determinado territorio. Pero debe quedar claro que si alguno de estos principios básicos no se cumple, en un gran número de casos, como ha ocurrido en Galicia este verano, el incendio no podrá ser controlado, además de poner en grave riesgo a las personas que intervienen en él. Decano del Colegio de Ingenieros de Montes REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO ZP Y LA HIPOTECA ENERGÉTICA Quienes cuentan lo que cuestan el ocio, las hipotecas y el aislamiento nos recuerdan el amontonamiento de facturas pendientes, a pesar de inevitables reencuentros. Desde México, El Universal presenta de manera muy positiva el regreso de la bandera de EE. UU. al gran desfile militar de España El Universal recuerda la actitud personal del presidente Zapatero, en 2003, subrayando la evolución de ese problema de fondo cuando se trata de rendir homenaje a las misiones internacionales Consumado ese reencuentro simbólico, otras amenazas de gravedad creciente se perfilan en el horizonte. En Londres, Financial Times (FT) titula: Europa, amenazada por los cortes de energía Destacando el último informe de Capgemini, FT subraya que toda Europa debe hacer frente a los riesgos crecientes de cortes de energía, a falta de inversiones, y a falta de nuevas centrales, con una dependencia creciente y cada día más cara En París, Le Figaro también comenta de forma extensa tal informe, presentado con este título: Europa, amenazada de penuria eléctrica Agregando: La situación de España es particularmente preocupante como consecuencia de sus escasos márgenes para aumentar su capacidad de producción, en la perspectiva de acontecimientos excepcionales En ese terreno, estratégico para la seguridad nacional, el Herald Tribune parisino publica una crónica de Bloomberg News muy negra para la credibilidad personal del presidente Zapatero, presentado como un autoproclamado guerrero anti- nuclear El Herald Tribune se pregunta si el abandono de la energía nuclear, por razones ideológicas, no terminará teniendo un coste económico y social grave, a la luz de una dependencia nacional importante. El Herald Tribune da la palabra a una docena larga de especialistas, que repiten lo mismo: La energía atómica quizá sea el recurso más simple para reducir la dependencia energética de España En otro terreno se confirma un liderazgo español: en el consumo de cocaína. En París, Le Monde publica una crónica titulada: Progresa en Europa el consumo de cocaína Recordando: Un eje principal del tráfico europeo es la ruta Marruecos- España En Londres, Financial Times comenta por extenso un problema emergente: el cobro y pago de pensiones a los jubilados de países miembros de la UE instalados en España, con rentas y problemas que no siempre son completamente homologables. Veremos.