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80 Economía JUEVES 12 10 2006 ABC NEOAUTARQUÍA C ualquier economista español sabe que el período autárquico, de autosuficiencia nacional, que siguió a la Guerra Civil y duró prácticamente hasta 1959 fue un completo desastre. Tanto que la renta nacional, la producción y el empleo apenas crecieron en veinte años. Y se alimentaron exóticas aventuras empresariales que acabaron siempre igual, con la nacionalización de las pérdidas y el sufrido Juan Español pagando la factura. Sabe también que el largo periodo de nacionalismo económico y sustitución de importaciones fue otro inmenso fiasco en América Latina, que desembocó en la crisis de la deuda y la década perdida. Puede mirar a Italia si busca un ejemplo más reciente. La economía española sólo ha prosperado cuanFERNANDO do se ha abierto al munFERNÁNDEZ do. Sucedió en 1959 con el Plan de Estabilización, en 1986 con la entrada en la Comunidad Económica Europea y nuevamente en 1999 con la Unión Monetaria. Producto de esa apertura han sido doce años ya de crecimiento económico ininterrumpido. Parte del éxito se debió indudablemente a que las empresas españolas invirtieron su excedente en el exterior, con arrojo e inteligencia, para crear poderosas multinacionales que hoy ocupan titulares en la prensa internacional y disputan liderazgos mundiales. Pero últimamente, como olvidando la historia o quizás simplemente imbuidos de doctrinas económicas desprestigiadas pero útiles a efectos de ganar las elecciones autonómicas, pareciera que estamos asistiendo a un peligroso resurgir del nacionalismo económico que me atrevo a calificar de neoautárquico. Me uno así, por fin, a esa ola progresista que consiste en utilizar despectivamente el prefijo neo. El Gobierno ha tocado a rebato. Hay que salvar a toda costa la españolidad de las empresas y algunos empresarios, hábiles buscadores de rentas en una economía fuertemente intervenida por la persuasión moral y el Boletín Oficial del Estado, se aprestan a acatar sus designios. Nadie puede culpar a estos últimos, cumplen con su deber de maximizar el beneficio de los accionistas. Sobre todo si una Bolsa estrecha y poco profunda ofrece jugosas plusvalías inmediatas a los iniciados que endulzan el posible fracaso a medio plazo. El Gobierno debería tener algo más de Memoria Histórica. La autarquía fue un desastre y su versión neo puede acabar igual. Sacrificar la defensa de la competencia, alentar fusiones descabelladas, anunciar modificaciones del marco legal y tarifario para hacer factibles operaciones empresariales, es un despropósito. Hacerlo insinuando que la libertad puede ser buena para el comercio de mercancías pero no para el movimiento de capitales o no al menos para la inversión directa supone contradecir todo aquello en lo que vienen insistiendo hace años esos organismos internacionales en los que España quiere ser protagonista. Justificar la defensa de la españolidad en la reciprocidad o el seguidismo de la Europa continental recuerda el chiste del millón de moscas que no pueden equivocarse. Las cajas españolas critican a la CE por fomentar las fusiones bancarias Quintás defiende en Bruselas el modelo de negocio de estas entidades b La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) apuesta por que existan productos homogéneos en toda la UE y no entidades del mismo tipo MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. El presidente de la Confederación Española de Ahorros, Juan Ramón Quintás, criticó ayer en Bruselas a la Comisión Europea por fomentar la concentración de entidades en el sistema financiero, en lugar de apostar por armonizar los productos en los distintos países para que aumente la competencia transfronteriza El máximo representante de las cajas explicó que las entidades a las que él representa no rehúyen la concentración, ya que nuestro sector ha pasado de 80 a 46 entidades Quintás visitó ayer la capital comunitaria para entregarle a la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, las respuestas a un exhaustivo cuestionario de un informe que está realizando sobre el grado de competencia de los sistemas financeros europeos y los obstáculos para su integración. En las mencionadas respuestas, el órgano de representación de las cajas españolas no perdió la oportunidad de defender su modelo de negocio a la Juan Ramón Quintás E. AGUDO vez que lo explicaba. Así, por ejemplo, entre los argumentos figuraba el hecho de que el sistema financiero español es uno de los que tiene menor grado de concentración, de modo que la competencia entre todas las entidades hace que los consumidores puedan contar con una oferta de productos variada y más barata que en aquellos países en donde predomina la concentración La CE, por su parte, cree que para que el sistema financiero ofrezca mejores productos es necesario que existan entidades con determinada forma jurídica capaces de de- sarrollar su actividad en todos los países y que no haya barreras a posibles fusiones. La CECA rechazó ayer de nuevo este argumento con la tesis de que el hecho de que haya entidades con distinta forma jurídica y distintos fines fundacionales permite a los consumidores mayor capacidad de elección, ya que lo importante es que existan productos homogéneos y no entidades del mismo tipo En cuanto a una de las críticas habituales sobe la distorsión que produce que las cajas, por ejemplo, no puedan ser compradas pero sí comprar, Quintás explicó que no es así, ya que la red de oficinas y los activos de una caja se pueden comprar, pero no se puede operar después bajo la denominación de caja de ahorros, ya que para eso sería necesario que la entidad compradora adoptara también esta figura jurídica, que supone, entre otras cosas, destinar parte del beneficio a obra social y no a la retribución de los accionistas, extremo al que no suelen estar dispuestos los compradores. Ante la sospecha hecha pública por la CE de que algunas entidades pudieran estar pactando los precios de los servicios financieros, Quintás respondió ayer que la aproximación de precios es por la elevada competencia. Distribución de tarjetas VISA en el mundo EE. UU. 34 Junio 2006 Asia Pacífico 21 Latinoamérica y Caribe 16 Europa 21 Canadá 2 Europa Central y del Este, Oriente Medio y África 6 Visa se reestructura a nivel mundial y sacará a Bolsa en 2007 más del 50 de su capital M. PORTILLA MADRID. La compañía de medios de pago Visa anunció ayer que llevará a cabo una reestructuración internacional mediante la fusión de todos sus negocios regionales en lo que se denominará Visa Inc. al tiempo que mantendrá Visa Europa, que permanecerá como una asociación indenpendiente y sin ánimo de lucro, propiedad y gobernada por los 4.500 bancos que la componen. Una vez que se produzca la fusión de sus negocios de Estados Unidos, Canadá, Asia Pacífico, Iberoamérica y Caribe, Europa Central y del Este, Oriente Medio y África, la compañía sacará a Bolsa antes de que finalice 2007 más del 50 de su capital. No obstante, el vicepresidente de Visa Europa, Steven Perry, no especificó el valor de ese capital, ni tampoco los mercados en los que cotizará. Visa Europa será accionista minoritario de la compañía global y Visa Inc. tendrá una inversión minoritaria en Visa Europa. La decisión de mantener la estructura de Visa Europa como asociación independiente le permitirá apoyar la creación del mercado interno de pagos europeo y la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) antes de 2010. Además, Visa Europa recibirá una licencia exclusiva y a perpetuidad de Visa Inc, asegurando la interoperabilidad global de la marca. En el mundo hay en circulación 1.460 millones de tarjetas Visa, y sus productos generan 4,3 billones de dólares en volumen de ventas. Con Visa se puede operar en 24 millones de puntos de venta, incluidos un millón de cajeros automáticos. En Europa hay 308 millones de tarjetas Visa, con las que a finales de marzo se habían realizado compras o retiradas de efectivo por valor de 1,17 billones de euros.