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60 JUEVES 12 10 2006 ABC FIRMAS EN ABC FRANCISCO SOTO NIETO DOCTOR EN DERECHO. EX MAGISTRADO DEL TRIBUNAL SUPREMO SOBRE ETICIDAD Y JURIDICIDAD EN LAS MANIPULACIONES GENÉTICAS El embrión tiene de por sí una significación vital eminente, acreedor de un halo de consideración y respeto... prometer la viabilidad del preembrión. La clonación terapéutica se ofrece como la cuestión más polémica, con fuerza atrayente de encontradas opiniones, en trance de adecuado ajustamiento legal. Su técnica radica en la transferencia del núcleo de una célula somática diferenciada al citoplasma de un ovocito previamente enucleado. El cigoto resultante, susceptible de ulterior desarrollo embrionario, queda frustrado al condicionarle instrumentalmente- -utilización de sus células troncales- -con miras a la obtención de material biológico, originación de tejidos u órganos con finalidad de trasplante. El artículo 1.3 de la Ley de 2006 es preciso en la prohibición de la clonación en seres humanos con fines reproductivos. De ahí la generalizada opinión de no hallarse prohibida la clonación terapéutica. Se ha aludido profusamente al Anteproyecto de Ley de Investigación Biomédica, cardinalmente atinente a la regulación de la clonación terapéutica. Advirtiéndose que la Ley ofrecerá las máximas garantías jurídicas y éticas y será respetuosa con los convenios internacionales Se ha suscitado la interrogante acerca de una posible implicación en relación con el artículo 160.2 del Código Pe- R ECIENTEMENTE ha pasado a las Cortes para su tramitación parlamentaria el Anteproyecto de Ley de Investigación Biomédica. Ello justifica que demos un repaso breve a la legislación promulgada sobre Biología Genética y materias afines, de la que aquélla se muestra complementaria. La legislación española acerca de los temas más candentes y de mayor interés práctico de la Biología Genética venía representada por la Ley de 22 de noviembre de 1988 sobre Técnicas de Reproducción Asistida Humana, complementada por la Ley de 28 de diciembre de 1988 referente a donación y utilización de embriones y fetos humanos o de sus células, tejidos u órganos, a las que siguió la Ley de 21 de noviembre de 2003 incorporando puntuales innovaciones reformadoras. La Ley de 26 de mayo de 2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida representa la última voz del legislador en tan trascendentes materias. La sociedad en su conjunto- -afirmaba César Nombela- -debe conocer qué es lo que se autoriza y cómo se deciden las prioridades de la investigación que se financian. Especialmente es objeto de atención en la nueva Ley, en primer término, todo lo referente a las técnicas de reproducción asistida, destacando la práctica de la fecundación in vitro, tan ligada al propósito de atendimiento a las situaciones de esterilidad. Asimismo a la aplicación de aquéllas técnicas en la prevención y tratamiento de enfermedades de origen genético. La regulación de los supuestos y requisitos de utilización de gametos y preembriones humanos crioconservados entra en la esfera de su normativa. Resulta destacable la autorización que alberga la Ley de destino a fines distintos de la procreación humana de determinados preembriones vivos y viables que aguardan su desarrollo portadores de su propia carga genética. La investigación o experimentación con preembriones sobrantes procedentes de la aplicación de las técnicas de reproducción asistida tiene luz verde. Destacable deviene la práctica de técnicas de diagnóstico preimplantacional con la finalidad de detección de enfermedades hereditarias graves u otras alteraciones que puedan com- EUGENIO FUENTES ESCRITOR PIEL DE TORO UCHOS países han elegido un animal como símbolo nacional, de modo que sea algo más que una mascota. Con su identificación, sus habitantes parecen apropiarse de sus virtudes y atribuirse sus cualidades biológicas. Así, el águila calva de los Estados Unidos compitió durante medio siglo XX con el oso pardo ruso por el dominio del mundo. El león británico pretende ser reflejo de la valentía y nobleza de los ingleses en la gestión de su imperio. El castor, de la laboriosidad de los canadienses. El canguro, de la vitalidad australiana. El quetzal, de la doliente historia guatemalteca. La rana, de la importancia del agua para los panameños. El tigre es símbolo de la India; el oso panda, de China; el gavilán, de Togo; la vicuña, de Perú; el yigüirro, de Costa Rica... Con demasiada frecuencia, la Tierra es un zoológico donde doscientos animales nacionales compiten por el territorio y luchan por el alimento. Las águilas disputan con los cóndores sobre quién se M eleva más alto por el cielo, los dragones pretenden quemar con su fuego los pastos de los caballos del vecino y los elefantes se baten a bastonazos de sus trompas contra los colmillos de los jabalíes. Entre los árboles de la selva, vigilan los pumas el paso de los ciervos, los monos sienten en la nuca el resuello del tigre y en las ramas más verdes se camuflan los camaleones esperando a la abeja que busca su polen. En la orilla de los ríos los osos acechan el paso de los salmones y en los pantanos las serpientes engullen a los topos que se acercan al agua. España es un toro que vive entre dos gallos: el gallo galo y el gallo portugués. A menudo se han embestido y picoteado hasta sangrar y hacerse daño, se han clavado astas y espolones, pero hoy es una vecindad en calma. Ni el toro hispano ataca ni los gallos vecinos levantan las crestas con actitudes bélicas. Han quedado atrás los tiempos en que al entrar en Portugal lo primero que se veía era un castillo, y en que al entrar en Francia siempre sentíamos que alguien nos vigilaba desde un puesto de observación. La paz es la mayor ventaja de la unión en Europa. Sin embargo, ¡qué terrible paradoja que cuando al fin están abiertas y limpias las fronteras, sea dentro de España donde se encrespan las refriegas! ¡Qué extraño y triste país el de este toro que a sí mismo se sangra y se clava banderillas allí en lo alto y amaga con la espada contra su mismo corazón, ahora que están limados los conflictos fronterizos, ahora que llevamos en los bolsillos las mismas monedas continentales y España se mece tranquila en el regazo europeo! Creíamos que ya habíamos mudado nuestro viejo y duro pelaje por una nueva piel brillante y sedosa. Creíamos que ya habíamos lavado y redimido con suficiente sangre el cuero antiguo, lleno de cicatrices y quemado por los matarifes de nuestra pasado. Creíamos que después de tantos siglos de hostilidad histórica el siglo XXI se presentaba como partidario de nuestra felicidad. Sí, España nunca ha sido tan europea y, sin embargo, utilizada por unos como arma arrojadiza y por otros como escudo excluyente para negar amparo a quien no piensa como ellos, a veces se tiene la terrible sensación de que nunca España ha sido tan poco española. nal atinente a la fecundación de óvulos humanos con cualquier fin distinto a la procreación humana. Sobre ello ha discurrido la doctrina no siendo conformes las opiniones emitidas al respecto. Creemos que el término fecundación tiene una significación genuina, presumiblemente asumida por el legislador, no susceptible de interpretación extensiva o analógica, máxime hallándonos en el área penal. El óvulo se fecunda a partir de su unión con un espermatozoide, no cuando se procede experimentalmente a la manipulación celular a que nos referimos. Ello no significa que deje de subsistir la eventual reprobación ética latente. En el Anteproyecto de Reforma del Código Penal se imprime nueva redacción al apartado 2 del artículo 160, castigando a quienes practiquen técnicas de clonación en seres humanos con fines reproductivos Hay que ir con cuidado- -recomienda Santiago Grisolía- no con hostilidad, porque el diablo no se esconde sólo tras las cruces, también lo hace tras el árbol del bien y del mal, del que prenden los frutos del conocimiento. La revolución científica y tecnológica que ha irrumpido en la teoría y práctica de la medicina moderna afecta a todos los campos del ser humano. Pero es en el ámbito de la genética, particularmente en su proyección terapéutica, donde se acusa mayor inquietud y planificación de futuro. Las nuevas prácticas biomédicas- -indica el prestigioso biólogo León R. Kass- -nos están dando cosas que queremos, pero a un precio del que no somos conscientes. En la película Gattaca. Un experimento genético, de Andrew Niccol, se acusan las diferencias apreciativas entre el que denominan hijo de Dios y el que es fruto de la manifestación genética. Se propugna por un sector la amplificación de márgenes de libertad, en ocasiones un tanto desbordada, al primar soluciones no absolutamente sintonizantes en el orden de naturaleza con el valor asignable a la dignidad humana El embrión tiene de por sí una significación vital eminente, acreedor de un halo de consideración y respeto. No es lícito cosificar lo que es fuente sagrada de la vida humana. Gráficamente se ha dicho haberse trazado por la naturaleza una línea roja que por el bien de la humanidad no se debe cruzar (R. Blázquez) La fabulación y el fraude no son extraños en esta delicada área de la biogenética. Ha trascendido el escándalo de las falsas clonaciones de Hwang Wo Suk. El fiasco coreano también deja al descubierto el engaño que subyace en las campañas políticas para la investigación con embriones (véase The New Atlantis en Diario Médico) La biogenética nos reserva cada vez más sorpresas y posibilidades. La cuestión está en saber hasta dónde llega la licitud de sus manipulaciones. Como escribe Diego Gracia en el prólogo a la obra El sueño de lo posible de Lydia Feito, todo tiene límites y la ingeniería genética también. Pero el ponérselos es la gran responsabilidad individual y colectiva de los seres humanos. De ahí la importancia de la reflexión ética