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56 Cultura JUEVES 12 10 2006 ABC Son 25 artistas de 14 países, que han tomado el edificio de Gehry con 650 obras de la colección de Jean Pigozzi des museos del mundo. Su deseo, que esta muestra contribuya a que el arte africano se haga un hueco en ellos. Bien es cierto que las cosas están cambiando. Un buen ejemplo, la reciente apertura en París del Museo del Quai Branly. 100 África y la colección Pigozzi tienen un precedente claro en la gran exposición Magiciens de la Terre que celebró el Pompidou en 1989 y en la que los protagonistas fueron los continentes olvidados África, Suramérica, Asia, Oceanía... El comisario de aquella muestra, André Magnin, repite en ésta. Reconoce a ABC que hay muchas Áfricas distintas De ahí que la heterogeneidad sea la nota dominante. Pero un nexo común les une: Todos están relacionados con la comunidad. Es una de las realidades ineludibles de África, un arte que viene del pueblo. Estas obras muestran una fusión explosiva entre las tradiciones, creencias e intercambios culturales, el pasado y el presente Me gusta el color (2003) obra del congoleño Chéri Samba No hay museos de arte contemporáneo, ni coleccionistas, ni galerías en Dar- es- Salam, Kinshasa, Maputo... Pero sí artistas interesantes y de gran calidad, reunidos en 100 África Cuatro generaciones de artistas Hasta cuatro generaciones de artistas se dan cita en el Guggenheim de Bilbao. Veteranos como Frédéric Bruly Bouabré (Costa de Marfil, 1923) -creador del alfabetó Beté, que documenta la tradición oral de su pueblo- Efiaimbelo (Madagascar, 1925) o Seydou Keïta (Malí, 1921) conviven con jóvenes valores como Demba Camara (Costa de Marfil, 1970) Abu Bakarr Mansaray (Sierra Leona, 1970) o Pathy Tshindele (Congo, 1976) Sólo hay dos mujeres en la muestra: Seni Awa Camara y Esther Mahlangu, que ha instalado un coche multicolor en el atrio del museo. No faltan nombres consagrados como Bodys Isek Kingelez o Chéri Samba. Todo tiene cabida: máquinas intergalácticas, tótems funerarios, máscaras... Lo más interesante, una selección de excelentes fotógrafos que nos brindan una galería en blanco y negro 100 África El Guggenheim de Bilbao le saca los colores al África negra TEXTO: NATIVIDAD PULIDO BILBAO. Una de las críticas que suele hacerse al modelo museístico Guggenheim es la excesiva comercialidad de sus propuestas. Atrás quedaron las dedicadas a Armani, las motos... Pero la exposición que puede verse desde hoy en el Guggenheim de Bilbao es una apuesta arriesgada y, desde luego, alejada de todo circuito comercial. 100 África nos ofrece un paseo por el mejor arte africano contemporáneo. Con dos pecu- liaridades que hacen aún más atractiva la propuesta. Por un lado, se centra en el África subsahariana. Por otro, los artistas presentes no se han europeizado o americanizado, perdiendo parte de su esencia, sino que viven y trabajan en sus lugares de origen. El arco geográfico abarca de Senegal a Sierra Leona, de Costa de Marfil a Camerún, de Mozambique a Madagascar. Son 25 artistas de 14 países, que han tomado la tercera planta del edificio de Gehry con 650 obras de las más de 10.000 de que consta la Colección de Arte Africano Contemporáneo (CAAC) Algunas han sido creadas expresamente para la ocasión. Su propietario es el coleccionista italiano Jean Pigozzi, quien hace 15 años escogió para formar su colección la zona más vibrante, creativa y poderosa, el África subsahariana aunque se lamenta de que dicha zona no exista para los gran- Londres muestra la fascinación por el retrato de David Hockney EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Más de 150 obras de David Hockney componen la mayor restrospectiva dedicada a la fascinación del pintor británico por los retratos. Desde sus comienzos como artista adolescente en su Inglaterra natal a principios de los cincuenta hasta sus últimas producciones, pasando por sus experiencias vitales en California, la Galería Nacional del Retrato londinense muestra una trayectoria siempre fiel a dos cosas: la apuesta por los colores vivos y las formas simples y la intensa observación de las personas que han formado su estrecho grupo de amistades. Nunca serás un artista a menos que quieras compartir una experiencia, un pensamiento dijo ayer Hockney en la presentación de la muestra. Esa idea es la que durante cincuenta años le ha llevado a retratar a sus padres y a sus amigos. También una temprana conciencia de su propia personalidad está detrás de sus frecuentes autorretratos. Las figuras masculinas dominan la mayor parte de su creación, como las de sus amigos Peter Schlesinger y Ossie Clark. Como excepción, la diseñadora Celia Birtwell. Tampoco faltan los rostros de personas con las que Hockney tuvo menos trato, pero que lideraron ciertos momentos culturales, como Warhol y Man Ray. La muestra, que reúne pinturas, dibujos y collages, atraviesa sus dintintas técnicas pictóricas, como su experimentación con la múltiple perspectiva, que dio origen a un neocubismo heredero de Picasso. Hockney posa con su cuadro Mr. y Mrs. Clark y Percy REUTERS