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ABC JUEVES 12 10 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA Por CARLOS FERNÁNDEZ DE CASADEVANTE ROMANÍ LA ANORMALIDAD COMO NORMALIZACIÓN Al contrario de lo que se dice, nada parece indicar que el denominado proceso de normalización vaya a tener como objeto un País Vasco integrador y en libertad NESTESIADA (J. Elzo) enferma y a falta de sentido común (J. Saramago) son algunos de los adjetivos con los que se ha calificado a la sociedad vasca por su actitud frente al terrorismo de ETA. Yo añadiría un tercero: anormal porque anormal es aceptar como normal actitudes y comportamientos impropios de una sociedad que se dice democrática. Así, el disfrute de la fiesta en un entorno de exaltación del terrorismo y de los terroristas (algo habitual en muchas localidades vascas desde hace años) o la de considerar como democrático un sistema político- -el vasco- -en el que desde la reinstauración de la democracia en España la oposición democrática no ha podido presentarse nunca en condiciones de libertad y de igualdad con el resto de contendientes en todas las localidades del País Vasco. La última innovación en la conversión de lo anormal como normal es el denominado proceso de normalización consistente en el desprecio al Parlamento Vasco- -único órgano que representa legítimamente a la ciudadanía vasca- -para trasladar la discusión sobre un hipotético nuevo marco político para el País Vasco a una mesa de partidos en la que esté presente Batasuna. Con esta artimaña se consiguen de un solo golpe varios efectos. En primer lugar, se premia a quienes desde la transición democrática no han respetado nunca el derecho de decisión de la amplia mayoría de los vascos (incluso cuando Batasuna participaba en las instituciones) y han avalado y practicado el terrorismo para imponer un determinado proyecto político; motivo por el que esa coalición fue ilegalizada. En segundo término se desprestigia a los parlamentarios de EHAK- Partido Comunista de las Tierras Vascas, cuya legitimidad deriva de las urnas, al hurtarles su participación en la citada mesa de partidos bajo la excusa de que ya participará Batasuna. Finalmente, se traslada a la ciudadanía el mensaje de que la práctica del terrorismo es rentable, ya que, llegado el caso, es posible articular foros extraparlamentarios (por lo tanto carentes de legitimidad democrática) para adoptar acuerdos que después pretenden ser sometidos a consulta. Acuerdos, por otra parte, destinados a implantar la hegemonía nacionalista en Euskadi a través de un proyecto político compartido tanto por ETA como por el conjunto del nacionalismo vasco. En mi opinión, este modo de proceder cuestiona la propia legitimidad del sistema democrático pues, realizada la negociación y adoptados los acuerdos al margen del Parlamento Vasco, los negociadores sólo se representan a sí mismos y sus partidos, pero nunca a la ciudadanía. Buena prueba de ello son las apelaciones que los partidarios de la citada mesa hacen a la sociedad: la sociedad lo pide la sociedad lo quiere etcétera. Como A ÁNGEL CÓRDOBA siempre, la utilización en abstracto de la sociedad para satisfacer los apetitos de poder de los partidos. En definitiva, el mayor de los desprecios a la re- presentación parlamentaria de los ciudadanos que es el Parlamento Vasco y a las reglas que regulan la convivencia democrática. Sin embargo, esta anormalidad, impropia de cualquier sistema democrático, se nos vende como normal a los vascos, edulcorándola bajo la fórmula aparentemente inocua y aséptica de proceso de normalización Rizando el rizo, ahora resulta que la anormalidad no reside en el hecho de la práctica del terrorismo en el País Vasco desde hace más de cuarenta años, sino en haber adoptado y aprobado por abrumadora mayoría de los vascos un régimen autonómico que gestiona desde sus inicios el propio nacionalismo vasco y que no ha sido aceptado por la minoría. Y para contentar a la minoría, se cargan el Parlamento Vasco. El presidente del PSE PSOE y antiguo presidente del Parlamento Vasco, J. Eguiguren, asumió las tesis de Batasuna en su documento- -curiosa y paradójicamente- -titulado Euskadi 2006. Hacia la libertad y la convivencia Concebido en su torre de marfil, y nunca sometido ni discutido en la arena pública, el documento fue aprobado y asumido por el órgano directivo del PSE PSOE. Esas tesis, carentes de otra legitimidad que la interna del propio partido, condicionan ya el modo de actuar de un partido que trata de evitar que en la mesa de partidos las decisiones no se adopten por mayoría para no ser goleado. Por otra parte, como en el Parlamento Vasco, los socialistas serán los únicos en acudir a esa mesa con protección policial. Por lo tanto, en condiciones de ausencia de libertad y de igualdad respecto a los demás participantes. Otra vez, lo anormal- -que además es real- -pretende ser aceptado como normal. Al contrario de lo que se dice, nada parece indicar que el denominado proceso de normalización vaya a tener como objeto un País Vasco integrador y en libertad. Por el contrario, la primacía otorgada al sujeto colectivo- pueblo -aderezada con los ingredientes de la autodeterminación y de la territorialidad inducen a temer que en el País Vasco la existencia de ciudadanos libres e iguales en derechos continúe siendo, como ahora, una utopía. Catedrático de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de la Universidad Rey Juan Carlos. REVISTA DE PRENSA Por JUAN PEDRO QUIÑONERO VICEPRESIDENTA, CORRUPCIÓN Y GAZPACHOS Para bien o para mal, decisiones, personalidades y gastronomía españolas suscitan un interés que oscila entre el negro y el rojo tomate. Frankfurter Allgemeine Zeitung publica una crónica lacónica, dejando en suspenso y sin comprender completamente cómo el país del boom inmobiliario considera imposible celebrar una cumbre europea de la vivienda en una ciudad, Barcelona, que se jacta de moderna y europea. Por su parte, Ethical Corporation pone el dedo en otras oscuras llagas: la corrupción, el soborno, el cohecho... A su juicio, la legislación española y ciertas liberalidades facilitan el soborno y el cohecho de manera masiva, poniendo a España en un lugar privilegiado de la Europa de la corrupción. Sin que sobornos y cohechos faciliten forzosamente la inversión internacional, Wall Street Journal (WSJ) publica una crónica informativa afirmando que se espera que España consiga más inversionespara nuevos centros comerciales que países como Italia, Francia o Inglaterra Según WSJ, España estará el 2008 ala cabeza de Europaen espacios consagrados a centros comerciales. En París, Le Monde consagra a María Teresa Fernández de la Vega un puesto estelar, una página íntegra, presentada con este titular: La gran revancha de las españolas A juicio de Le Monde, la vicepresidenta encarna el puesto espectacular que han conquistado las mujeres españolas después de la transición Comentando la carrera de obstáculos de Ségolène Royal en Francia, víctimade los ataques de los elefantes de su partido, Fernández de la Vega afirma: Cuando se trata de la pura lucha por el poder, todos los golpes están permitidos En otros terrenos menos marciales, el Telegraph londinense publica un estudio sobre la evolución de la gordura entre los europeos. Los ingleses son líderes continentales: un 23 por ciento de ellos son oficialmente obesos. Con un 13,1 por ciento, España corre hacia el estrellato europeo de la gordura, adelantando a los alemanes (12,9) los franceses (9,4) y los italianos (8,5) Quizá para combatir tal tendencia, el cronista gastronómico del Times publica un comentario entusiasta sobre el gazpacho andaluz y murciano. Desconoce los gazpachos manchegos. En Burdeos, Sud Ouest publica una crónica agridulce, afirmando que los vascos continúan presionando para exponer el Guernica de Picassoen el Guggenheim bilbaíno. Veremos.