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ABC MIÉRCOLES 11 10 2006 Deportes 101 GREG NORMAN Mejor jugador del mundo de golf durante 331 semanas Un palmarés de vértigo Nació en Queensland (Australia) el 10 de febrero de 1952 y comenzó a jugar a los 15 años, después de hacerle de caddie a su madre. Dos años más tarde ya era jugador (handicap 0) Suma 91 títulos, 20 de ellos de la PGA Americana y dos British Fue número uno mundial durante 331 semanas (sólo superado por Tiger Woods, con 412) Líder de ganancias en Europa (1982) y Estados Unidos (86, 90 y 95) tiene su propio grupo de empresas (golf, vinos, barcos) que le han convertido en uno de los hombres más ricos de su país. Sergio tiene calidad para ser número 1 en Europa y en América El Tiburón uno de los mejores golfistas de la historia, está en España para participar en el OKI Open Senior, que se disputa hasta el domingo en Castellón. Con un palmarés envidiable, tiene las ideas muy claras: Casi siempre cualquier tiempo pasado fue mejor MIGUEL ÁNGEL BARBERO FOTO: AP MADRID. La longevidad de los jugadores de golf permite una cosa. Que cuando hablan del pasado lo hagan con el conocimiento del presente; esto es, que no cuentan batallitas de sus años mozos, sino que simplemente comenten la evolución de los tiempos. Por eso, alguien que lo fue todo en el golf mundial (número uno durante 331 semanas) y que ahora juega por divertirse cree que no todos los progresos son beneficiosos. ¿Qué diferencias ve con el golf de hace veinte años? -Todas, es un juego totalmente distinto. Ahora los nuevos materiales han propiciado que los jugadores alcancen mucha más distancia y los campos se están quedando obsoletos. Siempre ha habido grandes pegadores como Nicklaus, Hogan o Snead, pero ahora la tecnología tapa las carencias de la mayoría y les permite hacer distancias increíbles. Esto es muy fácil de controlar y creo que se debería hacer. -Con respecto a los torneos, las ganancias de ahora son mareantes. -Desde el punto de vista del jugador, reconozco que es muy atractivo luchar por grandes premios y terminar el año con diez millones de dólares. Pero hay que tener cuidado; la mayoría de nuestros ingresos provienen de la televisión y no se puede estar creciendo indefinidamente. Hay que ser cuidadosos y pensar no sólo en los beneficios de hoy, sino en el panorama que dejaremos a la siguiente generación. -Se le ve muy responsabilizado con el golf... -Creo que un número uno, de cualquier época, está llamado a ser abanderado de este deporte. No se trata sólo de jugar al golf, sino que tienes la presión añadida de llevar el buen nombre de este juego por el mundo. Y esa es una responsabilidad que no todos están dispuestos a soportar. -Usted ha sido el único jugador capaz de ser número uno en Europa y en Estados Unidos. ¿Quién puede serlo en el futuro? -Quizá Sergio García. Si sigue compaginando los dos circuitos y se centra en ese objetivo puede conseguirlo. Tiene calidad de sobra para lograrlo. -En la Ryder Cup al castellonense le salió esa vena de líder. -Hoy en día no se ven jugadores con la casta de Treviño, Ballesteros o yo mismo; por eso ver la pasión que derro- ¿Un García como yerno? Con respecto al noviazgo que Sergio García mantiene con su hija Morgan, Greg se mantiene muy discreto. Es evidente que tienen una relación que les hace felices y yo no voy a presionarles ni a especular al respecto. Es una cosa suya Lo que es cierto es que guarda una especial amistad con el Niño desde hace mucho tiempo. Conectamos muy bien y, contrariamente a mi costumbre de no ver golf por televisión, me tragué las tres jornadas de la Ryder sólo para verle bromeó. Está claro que algo está cambiando en la mansión de los Norman. cha Sergio es una delicia. ¡Ojalá hubiera muchos más como él! ¿Cuál sería su paradigma de estrella mediática? -Para mí, Rafa Nadal. Es un luchador nato y tiene claro su objetivo: ganar al número uno. Lo dice y lo hace. Y ese espíritu es bueno para el tenis de España y para el de todo el mundo, crea afición. A los golfistas nos haría falta expresar más nuestras emociones. Hay que iluminar el golf con figuras así. -A sus 50 años, con 91 títulos en su palmarés, poco le queda por conseguir. Pero sigue compitiendo. -Este deporte me ha dado mucho, soy un privilegiado. He conseguido muchos triunfos, he ganado dos majors y soy muy feliz. Sigo vinculado a él con mis colecciones de ropa, diseñando campos, por cierto, España me está sirviendo de trampolín internacional, y jugando de vez en cuando. Lo justo para divertirme y seguir en forma.