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58 Sociedad MIÉRCOLES 11 10 2006 ABC Tecnología Una empresa española de alimentación, primera del mundo que implanta etiquetas inteligentes El proyecto supone el 20 por ciento de la producción mundial de dispositivos RFID b El fabricante de Viagra acaba de anunciar que desde el año pasado está probando las etiquetas con tecnología RFID en los frascos de este medicamento en EE. UU. MARTA VILLALBA MADRID. Los cajas de leche van a hablar dentro de unos meses, cuando se adhieran las primeras etiquetas con RFID (Identificación por Radiofrecuencia) Esta tecnología, muy conocida y ya consolidada, permite identificar objetos a distancia mediante radiofrecuencia, sin que los obstáculos supongan un problema en la lectura de datos. Por ello, las etiquetas RFID son unas sustitutas inteligentes del código de barras: ambos contienen información, accesible mediante un lector, pero con RFID no es necesaria la visión directa con el lector para la transmisión de los datos. Esta pequeña gran diferencia entre ambas tecnologías es sólo una de las ventajas por las que el Grupo Leche Pascual ha decidido incluir etiquetas RFID en las unidades de empaquetado de toda su gama de productos, así como en los palés donde éstas se transportan. Se convierte así en la primera empresa de alimentación en el mundo en incorporar esta tecnología a sus artículos. El megaproyecto supone adherir más de trescientos millones de etiquetas RFID al año, lo que representa más del 20 por ciento de la producción mundial de 2005, que fue de 1.500 millones según datos de ID Tech. Las primeras pruebas con estas etiquetas inteligentes las realizará en enero de 2007 en la fábrica de Gurb (Barcelona) y después se extenderá a las otras plantas. El control total de la trazabilidad, la optimización de procesos internos y aumentar la seguridad alimentaria son sus objetivos con esta iniciativa. Contra la falsificación La misma propuesta de identificación de producto con RFID la ha emprendido el laboratorio de Viagra, que acaba de anunciar que los frascos que se distribuyen en las farmacias de Estados Unidos tienen desde el año pasado una etiqueta RFID, con el fin de evitar falsificaciones. En ese lapso han etiquetado dos millones de frascos. Prevén identificar con esta tecnología tres millones de botes al año. La compañía no ha hecho públicos hasta ahora los ensayos, entre otras cosas, por la reti- cencia del público hacia esta tecnología señala Jordi Baeta, director de la división de RFID de Paxar, empresa encargada de implementar la tecnología en los envases del fármaco. El recelo de los usuarios viene porque los datos almacenados en el chip son accesibles con un lector a una distancia de entre dos centímetros a quince metros, en función del tipo de etiqueta RFID (pasiva o activa) y de la potencia del lector. Tanto en los productos de Pascual como en los envases de Viagra, la etiqueta sólo contiene información sobre el artículo (lote, fecha de envasado, de caducidad... en un código numérico sólo descifrable por las empresas. Además, el chip de las unidades de envasado (no van en los cartones de leche sino en la caja que los contiene) de Pascual quedará inutilizado antes de su colocación en la estantería del supermercado según Santiago Depares, consejero delegado de MD Soluciones, empresa responsable de la implementación. Viagra sólo se distribuye con etiquetas RFID en Estados Unidos. El fármaco se dispensa por píldoras no por frascos. Si llegaran las etiquetas RFID a los envases de Viagra en Europa, algo probable según Baeta, el chip se autodestruiría mediante el lector, por ejemplo, al comprar el producto Las críticas son numerosas cuando los chips guardan datos personales de un usuario. Por ejemplo, al incluirse en pasaportes o carnés de conducir, implantados bajo la piel humana, en identificación de pacientes... A favor Los códigos de barras requieren lectores ópticos y, por tanto, necesitan una línea de visión clara, mientras que las etiquetas RFID utilizan radiofrecuencia, y no requieren dicha línea de visión. Permite que se pueda localizar un producto con exactitud y rastrearlo a lo largo de toda la cadena de suministro, desde el fabricante hasta el cliente. Mayor velocidad de identificación y capacidad de almacenamiento de datos y mayor precisión en su recogida. Mayor distancia en la lectura de información y más velocidad en el intercambio de datos. Etiqueta legible a través de materiales no metálicos, tales como el plástico, la madera, la grasa o la pintura. Más resistente contra ralladuras y al deterioro físico. Las etiquetas se pueden reescribir en tiempo real mientras los elementos avanzan por la cadena de suministro. Los sistemas RFID pueden, simultáneamente, capturar datos y escribir en múltiples etiquetas dentro del rango de alcance de la antena. Las etiquetas pasivas no requieren mantenimiento. Reducción del error humano. En contra Los usuarios se muestran recelosos ante las etiquetas RFID, porque la información que contiene el chip es accesible desde un lector sin que uno se dé cuenta de que lo están leyendo, sin su consentimiento. La inserción de dispositivos RFID en pasaportes, propuesta por varios países, porque, por ejemplo, podría utilizarse la información para atentar contra personas de determinada nacionaliad en un aeropuerto. En Pakistán, se expiden pasaportes con RFID. Muy criticada fue la decisión de dos empleados de una empresa de EE. UU. de someterse a la implantación del chip para controlar el acceso a la seguridad. Trabajadores de la Oficina del Fiscal General en México también se lo han implantado. Una discoteca de Barcelona lo ofrece a sus clientes VIP para que paguen sin tener que llevar dinero ni tarjetas de crédito. La inteligencia de las etiquetas viene de su capacidad para identificar objetos a distancia sin que los obstáculos impidan su comunicación Aspecto de una etiqueta RFID