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88 MARTES 10 10 2006 ABC Economía El consejero delegado de Airbus dimite para no ceder a la presión política francoalemana Su puesto será ocupado por el copresidente francés del consorcio EADS, Louis Gallois b Christian Streiff ha estado sólo tres meses al frente de Airbus y su dimisión pone una vez más sobre la mesa el complejo juego de equilibrios políticos en el consorcio MIGUEL LARRAÑAGA MADRID. La crisis provocada en Airbus por el primer anuncio de retrasos en la entrada en servicio comercial del gigante A 380 llevó a Christian Streiff a la máxima responsabilidad ejecutiva en el constructor aeronáutico, cargo en el que sucedió a Gustav Humbert. Ahora, el anuncio de nuevas retrasos ha supuesto de nuevo la salida del máximo responsable de Airbus, a pesar de que sólo llevaba tres meses al frente. Al menos, esa puede ser una lectura de lo sucedido ayer en Airbus. Sin embargo, la realidad es bastante más compleja y, al mismo tiempo, mucho más simple porque se trata del pecado original del propio consorcio: el mantenimiento del siempre complicado equilibrio entre Francia y Alemania. Un equilibrio de poder, un equilibrio industrial y que, en última instancia, se traduce en un equilibrio político. Tanto es así que el próximo jueves se reunirán Jacques Chirac y Angela Merkel para analizar la situación. Contra eso fue contra lo que quiso alzarse Christian Streiff y por eso puso su cargo a disposición del consejo de EADS (propietario del 80 de Airbus) la semana pasada. No había conseguido manos libres para solucionar de una vez por todas los problemas que aquejan al consorcio y cuya manifestación pública son los retrasos en los programas del A 380 y la indefinición en la que se mueve el A 350. Streiff se proponía evaluar una por una todas las factorías de Airbus en Europa y no era partidario de posiciones preconcebidas. En sus planes entraba la cesión de aquellas plantas no rentables a los contratistas y la profunda revisión de los esquemas de trabajo del consorcio- -que han llevado incluso a que la factoría de Hamburgo use programas informáticos distintos que la de Toulouse- incluso más allá de lo que establecía el plan oficial, bautizado como Power 8 y aprobado el pasado día 3 de este mes. En realidad, buena parte del enfrentamiento de Streiff con el consejo de EADS parte de la probación del programa. Estaba claro que las ideas de Streiff entraban en discordancia absoluta con las directrices que han regido hasta ahora la vida de Airbus y de su matriz EADS bajo las coordenadas de un sacrosanto equilibrio entre los intereses alemanes y los franceses. Christian Streiff, el pasado 17 de julio en una comparecencia en la feria aeronáutica de Farnburough (Reino Unido) En esta ocasión, es la factoría de Hamburgo la que se encuentra en el ojo del huracán con los problemas de diseño del cableado del gigante A 380. Según ha trascendido, los mazos de cables fueron diseñados utilizando un programa informático incompatible con el del resto del consorcio y el resultado es un año adicional de retraso en la entrada en servicio del que está llamado a ser el avión más emblemático de Airbus. Desde las filas alemanas se ha intentado por todos los medios evitar la culpabilización de la factoría de Hamburgo y se temía que Streiff utilizara en su contra la investigación exhaustiva que Airbus ha encargado sobre el asunto. Pero tampoco la parte francesa estaba satisfecha con el nuevo consejero AP delegado de Airbus y temía que las auditorías sobre las factorías del país vecino dieran paso a un ajuste laboral en toda regla. Aquí fue la interferencia política la que más influyó en el ánimo de Streiff. Con Francia en plena precampaña para las elecciones presidenciales, las posibilidades de un saneamiento real de la parte francesa se reducían. Renuncian dos directivos de British Airways por irregularidades sobre el recargo de combustible ABC LONDRES. Dos directivos de British Airways (BA) que fueron apartados temporalmente de sus puestos de trabajo en relación con una investigación abierta en el Reino Unido y en Estados Unidos (EE. UU) sobre el recargo de combustible, han dimitido ayer, según confirmó la compañía aérea británica. Los dos trabajadores de la alta dirección dimitidos son el director comercial, Martin George, y del titular de comunicaciones, Iain Burns, que estaban apartados de sus trabajos desde el pasado mes de junio mientras los organismos de competencia de los dos países llevaban a cabo sus investigaciones. En una carta enviada al presidente de British Airways, Martin Broughton, Martin George admitió que puede que en el departamento que dirigía se mantuvieran conversaciones inapropiadas quebrantando la política de la compañía aérea sobre el recargo de combustible en vuelos de larga distancia, pero añadió que él no estuvo involucrado en dichas conversaciones. Reconozco mi responsabilidad Si bien la junta de la compañía British Airways no ha encontrado que me comportara de manera deshonesta, reconozco plenamente mis responsabilidades como jefe del departamento y como director de la junta agregó George. La compañía aérea de bandera británica explicó ayer que su director de planificación, Robert Boyle, se hará cargo del área comercial que deja vacante George, mientras que Thomas Coops, ex director de comunicaciones de Abbey National, ha sido designado director interino para el área de relaciones con los medios de comunicación, informa Efe. La Oficina de Comercio Justo del Reino Unido (OFT, en inglés) y el Departamento de Justicia de EE. UU. investigan a British Airways y a otras aerolíneas por una supuesta actividad de cártel en relación con el recargo de combustible, ya que la investigación se centra en un presunto acuerdo en la fijación de precios en el recargo del combustible.