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36 Internacional MARTES 10 10 2006 ABC Un becario tuvo relaciones sexuales con el ex congresista Foley b El joven reconoció que entabló El gobernador de Florida, Jeb Bush, entra en la recta final de su mandato acompañado por toda clase de especulaciones sobre una posible candidatura presidencial en el 2008 ¿Otro Bush en la Casa Blanca? PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL relaciones íntimas con el ex congresista republicano cuando ya había cumplido los 21 años y no trabajaba en el Congreso JOSE LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. El escándalo sexual que se cierne sobre el partido republicano deja a un lado las hazañas del ex presidente demócrata Bill Clinton y sus controvertidas relaciones con la becaria Mónica Lewinsky. A unas semanas de las elecciones en el Congreso y el Senado, la actitud extremadamente cariñosa del ex congresista republicano Mark Foley con los conocidos como pages o becarios de apenas 16 años, que inundan el Capitolio estadounidense siguen dando que hablar y suponen un quebradero de cabeza para los republicanos. El diario Los Angeles Times publicaba el pasado domingo el testimonio de un ex alumno de secundaria que trabajó como becario en el Congreso de Estados Unidos y que afirmó haber mantenido una relación sexual con Foley. Lo cierto es que estas declaraciones sólo añaden leña a la hoguera que rodea al ex representante por el Estado de Florida, ya que el joven reconoció que entabló relaciones íntimas con Foley años después, cuando ya había cumplido los 21 años y no trabajaba en el Congreso. Eso sí, según revelaba el rotativo, el ex congresista mandó mensajes bajo el seudónimo de Maf 54 cuando el becario en cuestión era un chaval y acababa de comenzar su pasantía en el Congreso. Supe siempre que eras un jugador pero no me meto con los becarios decía uno de los mensajes. De momento, el Comité de Ética de la Cámara de Representantes está investigando el tema. MIAMI. Durante estos días de otoño, entre las serpientes favoritas del nuevo curso político en Miami- -además de todo lo relacionado con la salud de Fidel Castro- -encuentran también cabida las multiplicadas especulaciones sobre el futuro político de Jeb Bush, el hermano del presidente George W. Bush que al entrar en la recta final como gobernador de Florida no puede evitar los rumores sobre una posible candidatura a la Casa Blanca para el 2008. Un debate que, a pesar de los continuados desmentidos del interesado, no deja de enfrentar a los que ven factible un tercer presidente Bush y los que insisten en que la dinastía del Partido Republicano ha tocado techo. Curiosamente, el animador en jefe de este debate no es otro que el actual ocupante en la Casa Blanca al repetir en público y más de una vez que su hermano pequeño sería un gran presidente de Estados Unidos De hecho, no es un secreto que viejos amigos y los propios miembros de la familia Bush siempre pensaron que el llamado a llegar hasta la cima política del gigante americano era Jeb y no George W. quien según sus propias confesiones no supo enderezar su vida hasta cumplir los cuarenta años. Sin que importen mucho los vehementes desmentidos emitidos por Jeb Bush, al que le quedan tres meses de su segundo y último mandato como gobernador del decisivo Estado de la Florida, altos cargos del Partido Republicano insisten en hablar en serio de tal posibilidad. Sobre todo de cara al 2012 o el 2016, cuando se hayan olvidado los malos índices de popularidad acumulados por George W. Bush tras su reelección. Argumento político basado en que la derrota de Bush padre a manos de Bill Clinton en 1992 no impidió que su hijo mayor se hiciera con la Casa Blanca ocho años después. En una comentada entrevista concedida al Saint Petersburg Times, George W. Bush admitió haber empujado bas- Jeb Bush, gobernador de Florida, durante una intervención en Miami tante a su hermano pequeño sobre sus intenciones a partir de enero. Insistiendo en que Jeb tiene un brillante futuro político por delante si es que elige tener un futuro político De hecho, para encontrarse al final de su segundo mandato en Florida, Jeb Bush conserva unos envidiables índices de aprobación a su gestión que ya quisiera su hermano en la Casa Blanca. Lo que le coloca también como un interesante candidato a vicepresidente. EPA Problemas familiares Para explicar la reticencia demostrada hasta ahora por Jeb Bush ante la opción de seguir su carrera política, amigos de la familia apuntan como razón destacada el deseo de evitar el intenso escrutinio que una campaña nacional tendría en su familia. En el 2002, la hija del gobernador, Noelle, fue detenida por fraude para satisfacer su adicción a medicamentos con receta. Y en 1999, la esposa, Columba, fue multada con 4.100 dólares por no declarar en la adua- na del aeropuerto de Atlanta las joyas y modelitos de ropa por valor de 19.000 dólares que había adquirido durante un viaje privado a París. Tampoco faltan indicaciones sobre la necesidad de Jeb, tras ocho años con un modesto salario público, de ganar dinero en el sector privado antes de volver a la carga. Entre todas esas especulaciones, tambien habría trascendido que la matriarca del clan, Bárbara Bush, vería con buenos ojos que Jeb dejase la política. Y de hecho, historiadores, estrategias y analistas electorales parecen coincidir en que pese a la repetición de dinastías políticas en la historia de Estados Unidos- -los Adams, los Roosevelts o los Kennedys- -la mera idea de una tercera presidencia parece bastante difícil de prosperar en un país fundado en el rechazo a nociones aristocráticas o poderes hereditarios. Aún así, a Jeb Bush le toca periódicamente quejarse de que nadie le cree cuando dice que su nombre no aparecerá en las papeletas electorales del 2008.