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10 MARTES 10 10 2006 ABC Nacional No había ácido bórico en el piso de ETA en Salamanca, según el informe final de la Policía Garzón desmonta la supuesta relación de la banda terrorista con el 11- M del borrador en el que se establecía la vinculación de ETA con la célula islamista aseguró que se había encontrado esta sustancia en un piso de etarras NATI VILLANUEVA MADRID. El informe definitivo realizado por los peritos de la Comisaría General de Policía Científica sobre la sustancia encontrada en el piso de Salamanca a un comando de ETA en 2001 no acredita que fuera ácido bórico. Precisamente el perito de esa misma unidad imputado Manuel Escribano aseguró en el borrador en el que vinculaba a la banda terrorista con el 11- M que tanto en la vivienda de los etarras como en el domicilio de Hassan El Haski, relacionado con los atentados de Casalanca (y procesado por el 11- M) se había encontrado ácido bórico, sustancia que el islamista utilizaba para matar cucarachas. Uno de los informes periciales que elaboró la Comisaría General de la Policía Científica tras el registro del domicilio de los etarras contenía dos muestras de una sustancia pulverulenta blanca que se envió a analizar al departamento de química de la unidad. La primera era una bolsa de plástico transparente etiquetada como ácido bórico Esta bolsa contenía 425 gramos de una sustancia pulverizada. La segunda muestra era una tartera de plástico blanco traslúcido con tapa del mismo material de color azul que contenía unos 575 gramos de una sustancia pulverulenta de color blanco en la que se observan numerosos pelos Tras someter estas muestras a análisis, el informe final de la Policía no hace ninguna referencia al ácido bórico como una de las sustancias encontradas en la vivienda del comando b El autor nalmente la posible vinculación de ETA con la matanza de Madrid, al menos en lo que se refiere al bórico, lo que a día de hoy desde determinados sectores políticos y mediáticos se sigue cuestionando. La conclusión que con toda probabilidad mencionará Garzón en el auto que hará público hoy se basa en las diligencias policiales que se llevaron a cabo con ocasión de la entrada y registro en la vivienda de los etarras en 2001, una causa que fue instruida por el magistrado Fernando Andreu. Fue este juez el que, a petición de Garzón, remitió hace unos días a su compañero los informes que la Policía elaboró entonces, aquéllos en los que no consta que la sustancia pulverulenta blanca intervenida en el piso de ETA fuera ácido bórico. Aunque el pasado jueves Garzón dedujo testimonio de las diligencias que le llevaron a imputar a los tres peritos que suscribieron el informe de la relación de ETA con el 11- M, el magistrado continúa investigando los posibles usos del ácido bórico. De hecho, fue esta instrucción, enmarcada en la causa que Hassan El Haski tiene abierta en la actualidad por su implicación en los atentados de Casablanca, la que le llevó a practicar las diligencias a prevención que concluyeron con la imputación de los tres peritos que inicialmente habían ido a declarar como testigos. Tras una semana en la que la Sala de lo Penal resolvió hasta en dos oca- siones que Garzón no era competente para investigar la falsedad documental y en la que las presiones llevaron al magistrado a solicitar el amparo del Consejo General del Poder Judicial, el juez se inhibió en favor de los Juzgados ordinarios (Plaza de Castilla) pero sólo en lo que respecta a la presunta falsedad documental, una falsedad cuyos presuntos responsables se intercambian papeles en la investigación de Garzón y en la denuncia que investiga la juez Gema Gallego. Sin indicios de criminalidad Pero antes de que el magistrado acordara la deducción de testimonio, ya había tomado declaración a los tres peritos que firmaron el documento (Manuel Escribano, Isabel López Cidad y Pedro Manrique) y a sus superiores: el comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, y al jefe de la Unidad de Análisis de la Policía Científica, Francisco Ramírez, estos dos últimos presuntos responsables de la falsificación en la causa que instruye Gallego y meros testigos en la de Garzón. El magistrado se inhibió de la falsificación no sin antes apuntar la ausencia de indicios de criminalidad de los superiores de los peritos: No se aprecia dolo en la conducta desarrollada por cada uno de ellos, que se enmarca en el ámbito de las propias competencias respecto de un documento que no alcanzó carácter oficial y que fue rechazado antes de que tuviera virtualidad oficial y, por tanto, jurídica según la propia normativa de la Comisaría General de Policía Científica Precisamente, hace dos semanas el comisario Santano aseguró a ABC que no existe en la literatura científica ningún estudio que vincule el ácido bórico con los explosivos una afirmación avalada por el informe hecho pú- Garzón, a su llegada ayer a la Audiencia Nacional blico el 21 de septiembre que sostiene que el ácido bórico tiene múltiples usos, pero ninguno relacionado con la fabricación de explosivos. Por su parte, el perito Escribano, quien reconoció que recuperó el borrador de su archivo informático, declaró ante el juez que el conocimiento que tenía de la posible mezcla de ácido bórico con explosivos era superficial, ya que lo había leído en algún sitio que La Policía Científica analizó en 2001 las sustancias halladas en Salamanca: ni rastro de ácido bórico Casi un lustro después En este sentido, llama la atención que cuatro años después de aquellos hechos Manuel Escribano, el perito que redactó el borrador que luego dio a firmar a sus dos compañeros sobre los vínculos de la banda terrorista con los atentados de Madrid, utilizara el ácido bórico como nexo de ambas organizaciones (ETA y la célula islamista) cuando los químicos no hicieron mención alguna a esta sustancia en el informe definitivo sobre las muestras recogidas en el piso franco de ETA. En este sentido, y previsiblemente hoy, Garzón dictará un auto en el que deje claro este extremo y desmonte fi- Garzón pide al CGPJ que proteja su independencia, no su honor El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón envió ayer un nuevo escrito al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en el que reitera que se siente afectado en su independencia por las críticas recibidas tras imputar por falsedad a tres peritos policiales que vincularon a ETA con el 11- M. En el escrito, presentado ayer por la tarde, el magistrado afirma que no ha solicitado el amparo por los insultos personales, descalificaciones e imputaciones delictivas que le han dirigido, sino frente a una gravísima perturbación de mi independencia como magistrado en el ejercicio de mis funciones Garzón señala que el CGPJ debe pronunciarse no sobre si las actividades, declaraciones, artículos de prensa e intervenciones radiofónicas me han ofendido, sino sobre si tales acusaciones reiteradas y con una difusión extraordinaria de haber prevaricado y coaccionado a testigos con motivo de mi actividad jurisdiccional constituyen un ataque contra mi independencia como magistrado Según el juez, quienes le atacaron pretendían que las investigaciones sobre el ácido bórico encontrado en la vivienda de uno de los procesados por el 11- M avancen en el sentido de sus deseos y pretensiones políticas por lo que, sostiene, abrir la puerta a que se entienda que este tipo de acciones no pasan de ser un atentado al honor es, cuando menos, perturbador