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ABC LUNES 9 10 2006 Nacional 13 ALABANZAS E INSULTOS DE RAMÍREZ Puestos a hablar del elenco, estaba claro que la ciudadanía podía enorgullecerse de haber encontrado en Baltasar Garzón un juez tan honrado y pertinaz como el legendario John Sirica El juez Baltasar Garzón ha guiado con destreza la relampagueante trayectoria del arma justiciera, dibujando en la pizarra de la historia uno de los más memorables guiones torcidos de Dios Encendía las expectativas sobre la globalización de la Justicia acorde con la nueva realidad mundial. Había aceptado el envite de coger los toros más peligrosos por los cuernos En aras de guardar las apariencias de vez en cuando, es necesario hacer concesiones a la galería y que algunos de estos temerarios subalternos terminen empitonados por jueces independientes como Garzón (La imputación de los peritos) ha sido un montaje de Garzón para criminalizarlos por denunciar la falsificación Vulneró sus garantías en una conducta rayana en la prevaricación El por qué Garzón se ha prestado a esta burda maniobra al servicio del Gobierno es algo que sabremos tarde o temprano Un juez que actúa sin competencias, por la noche y en secreto, con evidente mala fe, y habrá que comprobar también si con afán coactivo y de manera ilícita Una trampa del juez a los peritos, que entraron como testigos y salieron como imputados La semana pasada, El mundo acusó al juez de prevaricación y de haber tendido una trampa a los tres peritos Seis meses después del 11- M Ramírez todavía destacaba las virtudes de Garzón frente al proceder de Del Olmo ción a la contundencia del juez. En el mismo libro, el director de El mundo destaca la profesionalidad del magistrado. En González se escribe con X dice: Es cierto que en aras de guardar las apariencias de vez en cuando es necesario hacer concesiones a la galería y que algunos de estos temerarios subalternos terminen empitonados por jueces independientes como Garzón o Márquez El artículo La España del general Galindo le sirve a Pedro José Ramírez para ensalzar la firmeza de su de momento amigo a la hora de tomar decisiones. En ese tesón de Belloch y su equipo por destripar el GAL de la Guardia Civil- -sólo equiparable con el exhibido por Garzón respecto al de la Policía- -va a estar una de las claves de las impredecibles semanas venideras escribiría el director de El mundo que añadiría que Garzón no se ha andado con chiquitas en el libro Amarga Victoria. El periodista comenzará a llamar a Garzón El Príncipe de la Magistratura tomando las palabras de otro en consideración al gran poder que el juez ha ido acumulando a lo largo de su carrera, sobre todo desde su llegada a la Audiencia Nacional. El calificativo, lejos de usarlo de un modo despectivo, hay que considerarlo como signo de admiración y respeto. Pero de nuevo las páginas del diario sueltan sapos y culebras contra Garzón en los últimos tiempos. Las cañas se convierten en lanzas. El juez ha cometido el pecado- ¿imperdonable a ojos de Ramírez? -de poner en duda la veracidad y la honradez de los peritos del caso del 11- M, tema éste que ha sustentado el presunto periodismo de investigación de El mundo que algunos señalan de forma pública como el periodismo de talonario. El mundo se despachó a gusto con Garzón con una retahíla de graves insultos y acusaciones: Montaje de Garzón para criminalizar a los peritos que denunciaron la falsificación Linchamiento de tres inocentes víctimas de Garzón Es obvio que el juez vulneró sus garantías procesales, en una conducta rayana en la prevaricación Todo esto ha sido perpetrado... por un juez que actúa sin competencias, por la noche y en secreto, con evidente mala fe, y habrá que comprobar también si con afán coactivo y de manera ilícita La relación, el idilio, se ha roto, y esta vez parece que de forma definitiva. crítica del que había sido su admiradísimo Garzón, compañero de venturas y desventuras en la trama de los GAL, que hizo que el periódico de Pedro José Ramírez hiciera sus aspavientos. Lo consideró poco menos que una traición, y fue de especial dureza en el editorial Garzón tenía un precio Sin embargo, cuando el juez de la Audiencia Nacional decidió abandonar su brevísimo escarceo con la política, Ramírez volvió a la línea elogiosa que le había dado tan buen resultado en anteriores ocasiones, hasta el punto de escribir la que quizá sea una de las mayores alabanzas que ha recibido un juez: Baltasar Garzón ha guiado con destre- za la relampagueante trayectoria del arma justiciera, dibujando en la pizarra de la historia uno de los más memorables guiones torcidos de Dios Numerosas han sido las ocasiones en las que Pedro José Ramírez ha admirado la pericia y resolución de Garzón. Así, en Mis cien mejores cartas del director, se desprende el halago en el artículo Lo que está en juego en el caso Amedo cuando Ramírez se pregunta sobre si la actuación del Gobierno de Felipe González en el caso de los GAL es complicidad o negligencia. Escribe: La misma disyuntiva planteada con aséptica crudeza en el auto del juez Garzón... una innegable aproba- La ruptura En cuanto a las pesquisas de los atentados del 11- M, hay que decir que no siempre fueron motivo de discordia entre ambos. En la carta Algo huele a podrido en Dinamarca Pedro José se ocupa del estado de las investigación seis meses después de la matanza y se queja de la actuación del juez Juan Del Olmo, extremo que no deja pasar para elogiar una vez más a Garzón cuando escribe: Conclusión provisional: ya sabemos que- -para bien, pero sobre todo para mal- -Del Olmo no tiene ni la ambición ni la vista de águila de Garzón El idilio todavía sobrevivía al difícil paso de los años. En El desquite, un libro que denosta a Felipe González y critica a Aznar, Pedro José Ramírez acaba de entronizar a Garzón al afirmar que que desde la Audiencia Nacional había aceptado el envite de coger los toros más peligrosos por los cuernos Un juez en la cumbre, un juez estrella como se decía entonces, que además de honrado, independiente y firme era, a ojos del periodista, representante de la modernidad: Encendía las expectativas sobre la globalización de la Justicia acorde con la nueva realidad mundial gar también al ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger en relación con la instauración de las dictaduras de la década de 1970 en América Latina en lo que se llamó la Operación Cóndor. Su lucha contra ETA Larga ha sido la lucha de Garzón contra ETA. En 1998 cerró el diario Egin y su radio, Egin Irratia. Posteriormente, ordenó el cese de actividades de Zabaltzen y el cierre de Egunkaria el único diario que se editaba íntegramente en vasco. En octubre de 2002, suspendió durante tres años las actividades de Batasuna, considerando que forma- ba parte del entramado de ETA. Asimismo, ha investigado a otras organizaciones del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) como Xaki, Ekin, Jarrai, Haika y Segi, y a sociedades y organizaciones cuya vinculación con el MLNV no está clara. La UCIFA Por primera vez, en más de cien años de historia de la Guardia Civil, la Unidad Central de Investigación Fiscal y Antidroga de la Benemérita era prácticamente disuelta. Garzón procesó a catorce jefes y guardias civiles por pagar con droga a los confidentes.