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6 Opinión LUNES 9 10 2006 ABC EL OBSERVATORIO EN FIN LA MAYORÍA Y LA LEY LA ISLAMIZACIÓN DE LOS ESPÍRITUS terciopelo una doctrina de acero que propugna la preNTERRADO en vida, condenado a muerte por valencia de la ley musulmana en el islam europeo y una jauría que campa por sus respetos hacienpredica el aprovechamiento de los valores occidentado uso de una libertad que no puede ejercer él, les para una invasión silenciosa de nuestros territola víctima, en su propio país. Así vive en Francia el rios de civilidad. Ramadán habla de las intervencioprofesor de Filosofía Robert Redeker desde que, el nes de Nueva York, Bali o Madrid, ha mantenido vínpasado 19 septiembre, en las páginas de Le Figaro, culos con el GIA argelino y se le han conocido contacdecidió salir del armario en el que se esconden otros tos, en 1991, con el número dos de Al Qaida, el intelectuales temerosos de ser tachados de islatambién egipcio Aymán al Zawahiri. Tras los mófobos y asumió públicamente la defensa de atentados de las Torres Gemelas y Londres, se un Benedicto XVI vituperado por sus argulimitaron sus movimientos en algunos países mentos sobre religión y violencia. Se sucedieoccidentales, lo que provocó las iras de muron entonces las amenazas de muerte por orgachos de quienes, ahora, no saben ni quién es nizaciones vinculadas a Al Qaida, autentificaRobert Redeker. Gran esperanza blanca del isdas por la Policía francesa, que le recomendó lam europeo para los defensores de la Alianza que desapareciera de la circulación. Lo mismo EDUARDO de Civilizaciones, Ramadán ha destilado su refique le ocurrió a Salman Rushdie hace más de SAN MARTÍN nado veneno en España en dos ocasiones en el tres lustros. último año, con la benevolencia de los cazafantasmas En una carta clandestina enviada a un amigo, aireaque, por el contrario, se movilizan al menor indicio da por un grupo de escritores que salió en su defensa de islamofobia. desde Le Monde el pasado 2 de octubre, el profesor de Pero ¿qué decía Redeker en su desventurado artícu 52 años hacía un relato estremecedor de su situación: lo? Pues denunciaba, a propósito de los ataques con No tengo ya derecho a vivir en mi casa (en las págitra el Papa, la islamización de los espíritus en su nas web donde se me condena a muerte hay un plano país; afirmaba que, como en tiempos del comunismo, que indica cómo venir a mi casa a matarme, está mi Occidente se encuentra bajo vigilancia ideológica foto, los sitios en los que trabajo, los números de teléesta vez por parte del islamismo; se alzaba contra los fono y el acta de condena) Pero al mismo tiempo no se tontos útiles que hacen el juego a quienes quieren me proporciona un lugar, me veo obligado a mendiimponer un orden coránico en el mundo; reivindigar, dos noches aquí, dos noches allá... Estoy bajo procaba la misma noción del mundo libre que derrotó tección policial permanente. He debido anular todas al comunismo; y señalaba cómo, a diferencia del julas conferencias previstas. Y las autoridades me oblidaísmo y el cristianismo, el islam no ha superado una gan a mudarme. Soy un SDF (un sin hogar) Es muy violencia que forma parte de la esencia del Corán y de triste. Ejerzo un derecho constitucional y soy castigala vida de su profeta. Como subrayaba André Glucksdo por ello en el territorio mismo de la República manm en el propio Le Figaro el viernes pasado, que Tarik Ramadán tiene ocho años menos que RedeRedeker tenga o no razón se puede discutir; que tenga ker y pasea por las academias occidentales su bien el derecho a publicar su opinión, eso no admite discucuidada figura de musulmán de origen egipcio nacisión Tampoco la admite, a juzgar por la reacción de do y criado en la pulcra Suiza. Para quienes le conolos zelotes del islamismo, la mayor parte de las recen bien (Antonio Elorza, por ejemplo) Ramadán es flexiones del profesor de Toulouse. un lobo con piel de cordero que envuelve en guante de I MAGINEMOS un supuesto teórico: 17 millones de españoles solicitan la ejecución de un preso condenado por los más graves delitos. Son la mayoría del censo y su voluntad respondería, al menos para algunos, al principio democrático ¿Se debería acceder a esta solicitud? ¿O se debería atender, por el contrario, a la exigencia de algunos límites? ¿Valdría responder que no se le va a ejecutar, porque es demasiado, pero sí torturarle? ¿Sería aceptable responder a la petición promoviendo alguna con respaldo aún mayor en la que se solicitaran, para no llegar a tanto, otros castigos no previstos legalmente? Se respondería, quiero pensar, gobierne GERMÁN quien gobierne, que no. YANKE Y se haría bajo el convencimiento de que la democracia es un sistema de elección de gobernantes y de toma de decisiones en el que la mayoría se impone coyunturalmente a la minoría sometiéndose a dos principios fundamentales: la legalidad y el respeto a los derechos individuales. Vista la cuestión desde este punto de vista general, se constata que los principios citados sirven no sólo para el supuesto teórico de la ejecución de un criminal, sino para toda decisión política. Y además, en la provincia del debate intelectual- -que puede ser colindante o superpuesta, pero no es exactamente la de la vida política- la mayoría es el resultado de un procedimiento, pero no un argumento. Por eso la democracia incluye también, en su propia entraña, sistemas de control y procedimientos de revisión. El supuesto inicial revela, en condiciones propias de laboratorio, la falacia de una interpretación tan falsa como torticera del principio democrático. Y la reflexión consecuente está de plena actualidad. Al Plan Ibarretxe, quizá para evitar la confrontación abierta y sus posteriores consecuencias en la estrategia política, se le opuso más el argumento de que sólo contaba con el teórico 51 por ciento de apoyos en el País Vasco que el hecho de que se trataba de una propuesta antidemocrática y contradictoria con el concepto moderno de una nación de ciudadanos. ¿Habría que aceptar la solicitud, en el caso de la ejecución del preso, si los firmantes fuesen 25 millones? Como los apoyos eran más en la reforma del Estatuto de Cataluña no hizo falta parapetarse en la constitucionalidad de algunos de sus contenidos ni en la vulneración de derechos y de la igualdad que implicaban. ¡El principio democrático Y siguió valiendo cuando, en el Congreso, la mayoría fue más que exigua. Ahora estamos en el diálogo con ETA y se plantea un ambiguo y patoso reconocimiento del derecho de autodeterminación que, para sostener el proceso se sustente no en la Ley ni en el Estado de Derecho, sino en una mayoría que se llama suficiente. ¡No es lo mismo, me dirá alguno, que matar a un preso! Desde luego, la justificación sí es la misma. E -Esta es mi selección: la que ha hecho que desaparezca esa gente que cuando ganabais salía a la calle enarbolando la bandera de España.