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ABC DOMINGO 8 10 2006 103 Gente Guy Laroche pincha en hueso en París Tras las modelos rebosantes en carnes de Gaultier, otro modista ha optado, en la pasarela de París, por todo lo contrario, la ausencia de éstas TEXTO: ROSA BELMONTE FOTO: AP Un guardaespaldas de Angelina Jolie y Brad Pitt agredió físicamente a un reportero fuera del hotel donde los actores se alojan en la ciudad india de Pune, informaron medios del país. La TV india mostró imágenes del guardaespaldas mientras cogía por el cuello al reportero Sam Relph y lo empujaba fuera del hotel todas las delgadas son anoréxicas ni todo el monte es orégano. Durante la Pasarela Cibeles, Bimba Bosé recordó que las modelos deben ser delgadas y altas. Es razonable. Tanto como que las ruedas sean redondas, los cómicos, graciosos o que las fiestas de moros y cristianos tengan señores disfrazados de moros y no de aborígenes australianos. Desde que los endocrinos han entrado a formar parte del staff de la moda (en España, eso sí, que sigue siendo diferente) desde que el índice de masa corporal nos parece ya un concepto familiar vamos mirando con lupa, a ojo, el dichoso índice. Tampoco hay que fijarse mucho para apreciar la extrema delgadez de la huesitos que ha desfilado para la casa francesa Guy Laroche. Una cosa el que se te marque el esternón y los hombros, que, digan lo que digan, sigue siendo una cosa muy fina; otra, que se te marque el costillar. Después de una decisión política que ha sacado a Cibeles en The New York Times y otros medios internacionales (que si no, de qué) en la pasarela madrileña no han desfilado modelos extremadamente delgadas. Sí lo han hecho algunas que no sabían andar, pero sanas es verdad que parecían. Lo que para unos es histeria políticamente correcta, para otros es, al fin, una manifestación de sentido común. Mucho se ha hablado fuera de las medidas tomadas Ni en Madrid, pero al final las pasarelas grandes han ignorado la opinión de los representantes políticos de cada país y han hecho lo que les ha dado la gana, sin pensar en que la moda, los diseñadores y las maniquíes marcan tendencia y fijan modelos en las chicas jóvenes. Chicas que, aunque no pueden hacer nada por intentar ser más altas, creen que sí pueden alcanzar la delgadez perfecta, que nunca lo es. En Nueva York, en Milán y en París se ha vuelto a ver lo de siempre. En Milán, Giorgio Armani sacó chicas espirituadas. Aclaró que, aunque estaba de acuerdo en contratar modelos de aspecto más saludable, sus prendas necesitan que quienes las enseñan por la pasarela sean muy delgadas para evitar arrugas o pliegues. También podría probar a sacar los trajes en perchas con ruedas. Si Galliano y Gaultier hacen desfilar a la Ramona Pechugona, a enanos y otros especímenes alejados de la modelo al uso es por su extravagante sentido del espectáculo. Contaba Joan Collins que su abuela llevaba a su madre al circo para que viera a la mujer gorda y al hombre tatuado, pero que ahora personas así pueden verse por todas partes. Hasta en las pasarelas, mira tú. Pero cuando lo que se pretende es enseñar la ropa (porque la prenda tiene que resbalar por el cuerpo) lo ideal sigue siendo una modelo a la que den ganas de alimentar con la mirada. Una famélica modelo luce sobre la pasarela parisina un modelo de Guy Laroche