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58 DOMINGO 8 10 2006 ABC Cultura y espectáculos El arte español, protagonista absoluto de las grandes citas internacionales Picasso, Velázquez y Dalí, tres de los grandes nombres del arte universal con denominación de origen español, se han instalado estos días en algunos de los museos más importantes del mundo. Desde el Metropolitan o el Whitney a la National Gallery, pasando por la Galería Albertina acogen muestras de indudable interés. En Nueva York, De Cézanne a Picasso y Picasso y el arte americano abordan la figura del genio malagueño y su influencia sobre otros artistas; mientras que Viena, en Pintando contra el tiempo se centra en su obsesión por la muerte. Londres se sumerge en la España del XVII con una grandísima retrospectiva de Velázquez. Además, las calles de Singapur se han visto inundadas de un mobiliario surrealista, firmado por Salvador Dalí, que sólo unos privilegiados podrán adquirir Picasso, de principio a fin TEXTO: MERCEDES GALLEGO ANTONIO SÁNCHEZ SOLÍS CORRESPONSALES NUEVA YORK VIENA. Con todas las exposiciones que ha desatado el 125 aniversario del nacimiento de Picasso, y lo que artísticamente se ha recorrido en ese tiempo, parece difícil arrojar nueva luz sobre el maestro del siglo XX, pero eso es precisamente lo que han logrado dos grandes museos neoyorquinos que se han sumado a la picassomanía con la que acabará el año. La clave es que aunque Picasso esté en el título, las exposiciones van mucho más allá del pintor malagueño, sin que eso implique soslayarlo con otras figuras. La primera en abrir fue la del Metropolitan. De Cézanne a Picasso es la primera gran exposición que analiza la trayectoria del marchante y galerista más importante del momento, Ambroise Vollard, a través de los artistas que apadrinó o explotó, según se interprete, pero que en cualquier caso colocó en el disparadero de la historia. Matador y mujer desnuda de Picasso SUCESIÓN PICASSO Ambroise Vollard Hablamos de genios como Cézanne, Gauguin, Van Goh, Degas, Matisse, Renoir y, por supuesto, Picasso, entre otros muchos que comparten la segunda planta del Metropolitan hasta el próximo 7 de enero. Sólo los tres primeros y, por supuesto, el pintor malagueño tienen una sala individual en esta muestra de obras maestras que, desde que se inaugurase el pasado 14 de septiembre, recibe una media de 5.200 visitantes diarios. Vollard auspició en su galería la primera exposición parisina de Picasso, le prestó su casa de campo y le compró todas las obras de sus periodos azul y rosa que encontró un buen día en su taller. Así de influyente fue en su vida este marchante tan extravagante como él, que escondía en su trastero las piezas que demandaban sus clientes para no vendérselas inmediatamente, poniendo de moda un estilo que sería copiado por muchos. El propio Picasso dijo de él que era un tipo tan agradable que debía ser la figura más pintada del momento. Vollard, patrón del Avant- Garde como se subtitula la exposición, presenta varios de los retratos que le hicieron los genios con los que se le identifica, entre ellos el cubista de Picasso, que el marchante vendió al mejor postor. En esa época de principios del siglo pasado el pintor español también exponía en Nueva York, donde su nombre era el más comentado entre los jóvenes pintores de los cafés. Su influencia en una generación de artistas estadounidenses es el legado que durante años ha explorado el experto en Picasso Michael Fizgerald, cuyo trabajo se despliega en el voluminoso catálogo de Picasso y el arte americano y se condensa entre los muros del Museo Whitney. Sala a sala, las obras del maestro europeo se comparan con las reinterpretaciones que hicieran de ellas nueve pintores estadounidenses- -Max Weber, Stuart Davis, John Graham, Arshile Gorky, Willem de Kooning, David Smith, Jackson Pollock, Roy Lichtenstein y Jasper Johns, por ese orden- Para algunos, la muestra subraya lo obvio y, para otros, es el proyecto más ambicioso que se haya hecho sobre el tema, porque en la búsqueda de las influencias de Pi- Mujer en blanco de Picasso casso se encuentra también la raíz del mismo arte contemporáneo de EE. UU. con sus paquetes de Lucky Strike, los cómics y las pizzas salpicando figuras femeninas que no hubieran podido existir sin Las señoritas de Aviñón METROPOLITAN MUSEUM Obsesión por la muerte Picasso reivindicado como la más duradera influencia del arte en el siglo XX. Picasso descubierto en su terror a la muerte, cuando ya se acababa su vida. Picasso presentado en su debilidad de anciano, pero aún un coloso en la pintura. Con esas tres premisas la galería Albertina de Viena ha inaugurado la muestra Pintando contra el tiempo centrada en los años finales del pintor malagueño. La exposición, en palabras del director de la Albertina, Klaus Albrecht Schröder, no pretende ser sólo otra exposición de Picasso sino una presentación de su obra más tardía como la mayor influencia en el arte contemporáneo. Lo cierto es que el comisario de la muestra, Werner Spies, ha montado la exposición en torno a un eje esencial: el contraste entre la pintura salvaje, febril y esquemática y el estilo narrativo y meticulosamente ejecutado de su obra gráfica. Una separación que Spies, amigo de Pi-