Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 8 10 2006 Nacional 19 LA CRISIS DE LA INMIGRACIÓN CASTILLEJOS (MARRUECOS) Cinco cuerpos sobre la tierra, cinco sudarios blancos y varias decenas de crisantemos rojos. De manera sencilla pero emotiva, el lado marroquí de la valla de Ceuta fue el escenario ayer en el que se recordó a los inmigrantes que murieron hace un año en los asaltos a las dos ciudades autónomas españolas. Varias organizaciones no gubernamentales del Reino alauí, con la adhesión de otras europeas, convocaron el acto al que asistió un centenar de personas y en el que se gritaron consignas contra los Gobiernos y a favor de nuevas políticas migratorias. Con la protesta se pretende también concienciar a la población de la importancia de celebrar cada 7 de octubre el día mundial de los derechos de los emigrantes. ¡Basta de muertes en la frontera! ¡No más muertes en el Estrecho! ¡Porquería, le ley de Extranjería! se pudo oír en árabe y español. ¡Abajo la sirga de la muerte! se podía leer en una de las pancartas, en referencia al tercer obstáculo, denominado sirga tridimensional, que el Gobierno español está implantando en el pasillo que separa el doble vallado. Muchos de los asistentes llevaban carteles con el rostro de emigrantes de raza negra que alzaron hacia el lado español. Un año después siguen lloviendo las críticas por la forma en la que los gobernantes de uno y otro lado gestionaron la conocida como crisis de las vallas. Por eso, para todos los asistentes Un homenaje junto a la verja recuerda a los subsaharianos muertos en los asaltos a Ceuta y Melilla. Los asistentes reclamaron un cambio en las políticas migratorias de Europa y África Aniversario negro en la valla TEXTO Y FOTO: LUIS DE VEGA Uno de los asistentes homenajea a las víctimas de los asaltos al acto de protesta, se trata este de un aniversario negro, lleno de imágenes difíciles de olvidar. Los cuerpos de los subsaharianos colgados como chorizos de las alambradas mientras se desangraban al ritmo de los disparos. Las expulsiones por parte de la Guardia Civil de muchos de los que lograban pasar a España. El abandono en el desierto de centenares de emigrantes, refugiados y demandantes de asilo por parte de Marruecos. Y como guinda, la falta de una investigación sobre la responsabilidad de aquellos hechos en los que murieron al menos una veintena de personas. En la lectura de un comunicado se reclamó el derecho a la libre circulación de las personas, la realización de una investigación imparcial y pública que permita perseguir a los responsables de esos crímenes respeto a la Convención de Ginebra sobre los refugiados, poner fin a las políticas de seguridad que no respetan los derechos de los emigrantes y los criminaliza. Las Fuerzas Auxiliares de Marruecos que custodian la valla frente a Ceuta no permitieron que el homenaje se celebrara en el lugar exacto donde en la madrugada del 29 de septiembre de 2005 cinco inmigrantes murieron mientras varios centenares intentaban saltar a España. Lo más que lograron fue arrojar las flores a los pies de las botas de los militares mientras una dotación de la Guardia Civil observaba discretamente desde el otro lado de los alambres.