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12 La Entrevista DOMINGO 8 10 2006 ABC (Viene de la página anterior) mos nunca en el Partido Popular. -Por tanto, ¿favorecen al PSOE? -Por supuesto. En estos momentos no hay nada que favorezca más al PSOE que la percepción de que el discurso del PP puede ser un discurso extremo. Y cada vez que se intenta identificar el discurso de nuestro partido con un discurso extremo lo que se está consiguiendo son votos para el PSOE. ¿Qué siente cuando escucha a un locutor de radio pedir a los electores del PP que antes de votarle a usted echen sus papeletas a las carpas de El Retiro? -Pues eso que ya le he dicho: lo mismo que para los dogmáticos de izquierda, vale para los de la extrema derecha. Ellos aspiran a la esclavitud ideológica e intelectual de los demás, pero nosotros no vamos a estar ahí. -A usted le han dicho de todo menos bonito desde algunos sectores mediáticos y de su partido. Pero ¿me equivoco si le digo que lo que más le ha dolido ha sido escuchar de ese locutor que le tachaba de no estar al lado de las víctimas siendo el alcalde que vivió el brutal 11- M? -Tiene usted razón. Yo en mi vida política he soportado todo y he sido objeto de todo tipo de descalificaciones. Pero la única vez que mi rebelión personal me ha llevado a pedir amparo al Estado de derecho al que pertenezco y en el que creo, ha sido al sufrir esa agresión. Creo que cuando se han hecho ese tipo de afirmaciones contra mí, lo que se ha hecho es injuriar a una persona pero también, no se olvide, a una ciudad: Madrid. ¿Hay dos partidos populares: el que usted representa, con Piqué, Núñez Feijóo, Camps y Arenas, a la cabeza, y otro que encarnan... -No siga. No los hay. No siga. Tenemos muy claro que el discurso del partido lo construye el presidente. -Bueno, pero algún matiz les reconocerá a Acebes- -más templado- -y sobre todo a Zaplana... -La construcción de ese discurso puede estar absolutamente enriquecido con matices. Pero nada más. -Por cierto, hablando de matices. De matices, en este caso, de bulto, claro: ¿me refresca cuál es la posición del PP sobre la investigación del 11- M, que me he perdido? -Pues una confianza absoluta en el Estado de Derecho, y por lo tanto en aquellos a los que les corresponde la investigación de hechos criminales, es decir, a los jueces. Nuestra confianza en el poder judicial es absoluta. ¿Eso significa que el PP apoyará lo que dictaminen los jueces? -Hay un sumario que se ha cerrado, un juicio oral y quienes digan los jueces que son los responsables, serán los responsables, y eso será plenamente apoyado por el PP. -Usted defiende que su partido mire más al futuro y menos al pasado. Si no es así ¿el PP perderá en 2008? -No tengo duda de que nosotros ganaremos el futuro mirando al futuro. ¿El del postzapaterismo? -En efecto. Nosotros vamos a tener que gestionar el postzapaterismo. El espacio de la extrema derecha se ha generado por el radicalismo de Zapatero. El regidor prepara ya la campaña, muchos de cuyos actos compartirá con Aguirre Me gustaría y mucho estar en la lista al Congreso junto a Mariano Rajoy -Dijo en marzo en ABC que quería ir con Rajoy en la lista al Congreso y se armó la zapatiesta. ¿Lo mantiene? -Las propuestas para las elecciones generales se adoptarán cuando hayan pasado las municipales. -Pero ¿quiere ir o no con Rajoy? Se lo digo porque los gallardólogos ven ahí indicios de que usted le moverá el sillón al líder... -Le reitero que yo creo en el proyecto de Mariano Rajoy. Si yo puedo desde la más absoluta modestia ayudar a ese proyecto, acompañándole en la lista electoral, no sólo estoy dispuesto sino que seré absolutamente feliz de poder hacerlo. ¿De número dos? -El número importa poco, lo que importa es el testimonio de presencia y de identificación. Y yo, que desde luego me identifico con ese proyecto, me gustaría y mucho estar en el equipo que junto a Rajoy comparezca a las elecciones. -Haré futurismo: Rajoy pierde en 2008. ¿Usted desde el Congreso intentará ser su sustituto? -Es que no va a perder. España siempre mira hacia adelante. Y las circunstancias que el 14 de marzo llevaron a Zapatero al poder no es que no se den ya es que las ha dilapidado el PSOE. Cuando llega al Gobierno lo hace porque tiene el apoyo del centro político. Tenemos una oportunidad extraordinaria: el centro político que llevó a Zapatero al poder ha sido abandonado. Es estratégicamente absurdo, aparte de contrario a nuestras creencias, una propuesta de que el PP, en un momento en que el PSOE ha abandonado el centro, lo abandonemos también. Ahora que el PSOE se ha radicalizado es cuando nos tenemos que centrar para reencontrarnos con la mayoría. ¿Le preocupa que la llamada teoría de la conspiración esté deslegitimando precisamente aquellos poderes del Estado contra los que actuaron los asesinos del 11- M? -Por supuesto. Pero también creo en la fortaleza de las instituciones. -Como la Monarquía, supongo, que también ha sido atacada e inclu- so cuestionada por esos sectores... -Empezando por la Monaquía. Y le diré una cosa: quien intente levantar un discurso contra la Monarquía en España se va a estrellar contra un muro de hormigón y además, cuando se levante, estará en la soledad más absoluta. -Dígame con sinceridad: lo de Aznar mándándole al Ayuntamiento ¿fue una venganza, verdad? -Cuando me lo propuso yo creí que le había hecho un favor a él. Tres años después creo que el favor me lo ha hecho él. Y así se lo he dicho. ¿No me diga que le ha gustado más ser alcalde de Madrid que presidente de la Comunidad, que es donde se gestiona presupuesto y se toca poder político del bueno? -Sin duda ninguna. La cercanía, la inmediatez con el ciudadano, no tienen comparación con ningún puesto en política, ni con la presidencia de la Comunidad ni con ninguna. -Tras las obras, los parquímetros y la M- 30. ¿Cuál va a ser su discurso para seducir a los madrileños? -Más que la palabra seducción (usted sabe que la seducción puede llevar al desencanto, y del desencanto al desengaño, e incluso a la melancolía) me gustaría convencerles de que después de estos cuatro años en que hemos hecho un esfuerzo fabuloso de renovación, con muchas molestias para los ciudadanos, ahora queremos que la casa de Madrid que hemos construido entre todos la habitemos entre todos. Ese va a ser mi discurso en la campaña. ¿No vive usted en medio de cierta esquizofrenia? Sus compañeros de generación en su partido le critican por oficiar una boda gay y, sin embargo, sale en su defensa Fraga, que no es precisamente coetáneo suyo... -Siempre he dicho que Manuel Fraga es de las personas que más han aportado a la renovación de las ideas y del pensamiento del PP. Y se ha caracterizado por una cosa: cuando ha salido de un cargo ha dejado más libertad que cuando ha entrado. -Pero contésteme a la polémica que montó en el PP por la boda que ofició entre dos compañeros gays... -Le diré algo: cuando se va en la proa de un barco, indudablemente se va más incómodo que en la popa, porque todas las olas te dan en la cara, pero se llega antes. -Sobre el asunto Rubianes, ¿no respondió demasiado tarde? -Hicimos lo que teníamos que hacer. Dejar que se resolviese por los propios protagonistas. Que no hubiera interferencia política. Y ese fue el resultado. -Si usted fuera presidente y hubiera recibido las mismas señales de ETA que Zapatero dijo haber tenido antes de ganar en 2004, ¿habría intentado, como él, la negociación para acabar con la banda? -Para acabar con la banda, sí. Para conseguir que no hubiese un estado de violencia latente y que tuviesen los terroristas a su disposición las armas para generar esa violencia, también. Para conseguir que como consecuencia de ello los terroristas o sus interlocutores fueran reconocidos como sujetos de diálogo válidos para cualquier tipo de reforma institucional, como ha hecho Rodríguez Zapatero, no. Rotundamente no.