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7 10 06 TENDENCIAS Made in China Muebles con 300 años, a estrenar Los muebles chinos están de moda, especialmente los antiguos. Pero el concepto antiguo es muy amplio. Una empresa de Pekín utiliza las vigas de madera de las viejas casas demolidas, que pueden tener hasta 300 años de antigüedad, para fabricar mobiliario de estilo mandarín TEXTO Y FOTOS: PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL EN PEKÍN ¿S e puede comprar un mueble chino recién fabricado y que, al mismo tiempo, tenga casi 300 años? La respuesta es sí y, además, no es ningún cuento chino. De hecho, más bien podría asemejarse a uno de esos intrincados acertijos orientales que luego se resuelven con la más pura lógica. De eso se enorgullece la empresa Bao Yi Xing Long de Pekín, que vende muebles con más de un siglo, pero a estrenar. Para ello utiliza madera que es realmente antigua pero que, una vez reciclada, sirve para ensamblar sillas, mesas, armarios y camas Ming (1368- 1644) y Qing (1644- 1911) las dos últimas dinastías imperiales que reinaron en el gigante asiático. Dicha madera procede de los materiales de derribo traídos de las casas que son demolidas en los hutongs Debido al extraordinario crecimiento que está experimentando el país gracias a las reformas de corte capitalista iniciadas hace un cuarto de siglo, estos típicos y estrechos callejones están desapareciendo de las grandes ciudades para construir en su lugar grandes rascacielos. Tarea meticulosa Fabricamos con las grandes vigas de madera que antes se colocaban en los tejados de las viviendas, que tienen entre uno y tres siglos de antigüedad explica a Los Sábados de ABC Li Hui, el dueño de la fábrica, ubicada en un gran caserón al este del cuarto anillo de circunvalación de Pekín. A este recinto un tanto destartalado, y dividido en diversas salas de carpintería, pintura y almacenes, llegan cada día decenas de travesaños de 30 centímetros de diámetro y más de dos metros de longitud que, en primer lugar, deben ser pulidos y meticulosamente purgados de todos los clavos que puedan tener. Aunque esta tarea es bastante laboriosa y exige varias horas, al menos no es necesario que las vigas pasen por la secadora de la fábrica, donde la madera nueva cortada de los árboles ha de permanecer durante diez días sometida a temperaturas de hasta 90 grados para eliminar cualquier resto de humedad. Según indica Li Hui, esta parte del proceso resulta fundamental en el resultado final, ya que así se evita que los muebles se resquebrajen en el futuro Por ese motivo, y al contrario que en otras firmas del sector, el director de la factoría no dudó en gastarse los 100.000 yuanes (9.821 euros) que cuesta el aparato, donde caben 20 metros cúbicos de madera. Un carpintero, de los 100 empleados de la fábrica, encaja la puerta de un armario- alacena La madera de los hutongs (los viejos callejones chinos) se transforma en mobiliario mandarín. El precio de las piezas oscila entre los 98 y los 886 euros