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ABC VIERNES 6 10 2006 Cultura 63 Cynthia Lennon pone muchos puntos sobre bastantes íes de la vida del beatle La ex del músico dibuja en John su perfil más humano y menos mítico b Durante décadas guardó silen- TOROS Triunfo de Salvador Vega en la Plaza Vieja de Tarazona Á. G. A. TARAZONA (ZARAGOZA) La Plaza Vieja de Tarazona, sin actividad taurina desde 1870, acogió ayer un festival en el que Salvador Vega consiguió un rotundo éxito al cortar las dos orejas y el rabo a su novillo, y otra más en el sobrero que regaló. Le acompañó en el triunfo el veterano novillero local Pepe Mayor, que también obtuvo los máximos trofeos. Pero, junto a la excelente faena del torero malagueño y a la entusiasta actuación del turiasonense, la tarde desprendió aromas dieciochescos. La Plaza Vieja, un conjunto de viviendas de planta octogonal inaugurada en 1792, fue escenario de las gestas del mítico Curro Cúchares, y ayer volvió a llenar sus balconadas con mantones y en su ruedo se vivió de nuevo el juego de una, en este caso, desigual novillada de Los Guateles. Abrió plaza Víctor Mendes, muy centrado con un buen astado, ante el que manejó con sobriedad y buen gusto capote, banderillas y muleta (una oreja) Ni Litri ni Julio Aparicio ni El Tato tuvieron opción ante tres novillos imposibles, estrellándose sus ilusiones y haciéndose el silencio al final de sus trasteos. Salvador Vega cuajó al quinto de principio a fin, especialmente en series de muletazos, algunos de trazo exquisito. Templado y valeroso, acertó siempre a adelantarse a las intenciones de un novillo con movilidad, que fue premiado con la vuelta al ruedo. Vega lució, además, en airosos remates y desplantes, que fueron la guinda a una faena que tuvo pasajes de toreo caro. Y la tarde, en Tarazona, finalizó en la gloria para Pepe Mayor, que toreó con ritmo y buenas maneras, lo que le permitió a sus paisanos llevárselo a hombros de la plaza. cio sobre su vida y milagros con Lennon. En 2005 se soltó la lengua con una biografía, que ahora llega en castellano a las librerías MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Imagine que se echa un novio que es compañero de colegio. Imagine también que el chaval es rarito, que es huérfano y que le gusta tocar la guitarra. Imagine que el mozuelo se va haciendo famoso y que su popularidad y su amor por usted crecen parejos. Imagine que la deja embarazada. Imagine, ahora, que el rockerillo se convierte en uno de los artistas más populares del mundo. Imagine que todo va bien, es decir, She loves you, yeah, yeah, yeah, hasta que las drogas y una japonesa se cruzan en su camino y en su amor. Imagine, y acertará, que ésa es la vida de Cynthia Powell, de soltera, Cynthia Lennon de aquí a la eternidad. Ahora, imagine que un cuarto de siglo después de la muerte de su marido, John Lennon, Cynthia ha decidido desentumecer su memoria y hacer historia de los diez años pasados junto al beatle. Un repaso sin odio, pero con volutas de humano rencor (sobre todo por la frialdad de John con Julian, su hijo) y más humana aún tristeza, infinita tristeza, que puebla las casi trescientas páginas de John la biografía de Lennon escrita por su primera esposa. Cynthia y John vuelan hacia la fama en la primera gira norteamericana de los Beatles co, ni tampoco sobre la aparición de las drogas, el maharishi y, de remate, Yoko Ono. Todos los lugares comunes de Lennon y de los Beatles son llamados a capítulo en estas páginas. Desde la primera (y única) bofetada que John le propinó, aún de novios, hasta los tristes y hasta esperpénticos episodios del divorcio. Desde la tía Mimi Ella atacaba la autoestima de John a su relación con los otros fab four de Liverpool. De la aparición de Brian Epstein y George Martin a la legendaria semana de encamamiento de John y Yoko en Amsterdam ¿Qué hace papá en la tele en la cama? preguntaba Julian) Sin olvidar la rebeldía juvenil de Hamburgo (anfetas incluidas) la llegada de los primeros números uno, ni el imprevisto embarazo de Cynthia, ni la apresurada boda, ni el LSD John se lanzó a ello con total entrega, convencido de que aquél era el camino hacia una creatividad y felicidad mayores ni la frasecita sobre Jesucristo, ni tampoco el qué, cómo y por qué de las gafitas redondas de Lennon (de la Seguridad Social, que al músico le resultaban más cómodas que las lentillas) Cynthia Lennon ha realizado un dibujo al natural del hombre y del músico sobre el folio en blanco de la nostalgia y la melancolía, sobre el que no es difícil que caiga alguna lágrima. Y sin final feliz: La verdad es que si hubiera sabido cuando era joven lo que acarrearía enamorarme de John Lennon me habría dado media vuelta y me habría alejado Parece que fue Yesterday Anteayer, si me apuran. Sin decir ni pío Durante décadas, Cynthia Lennon no quiso decir ni mu sobre su vida y milagros con John, los más hermosos musical y humanamente hablando del músi- ROCK Ben Harper Concierto de Ben Harper and The Innocent Criminals. Lugar: Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Fecha: 5 de octubre A MEDIA LUZ PABLO CARRERO P asa con casi todos los grupos y artistas- -incluyendo, naturalmente, a gente tan experimentada y tan hábil en la materia como los Rolling Stones- un concierto en un estadio de fútbol o, tal vez en menor medida, en un pabellón de deportes no funciona tan bien como lo haría en una sala de mediano o pequeño aforo. En el caso de Ben Harper el asunto es seguramente algo más doloroso. Aunque más de uno se pregunte por qué, lo cierto es que el californiano es un artista de enorme tirón popular en todo el plantea, también en nuestro país, y la demanda para asistir a sus conciertos conduce directamente a un recinto de grandes e incómodas dimensiones. Es cierto que el nuevo Palacio de los Deportes de la Comunidad resulta mucho más adecuado que su predecesor, incluso para la celebración de conciertos de rock- -suena mucho mejor- pero también lo es que la música de Ben Harper- -o al menos algunas de las muchas facetas de su música; seguramente las más valiosas- -crece en ambientes íntimos y, por el contrario, se difumina, pierde buena parte de su esencia en recintos tan grandes y en ambientes tan jolgoriosos como el que se respiraba anoche en Madrid. Lo que En su actuación tuvo más peso la versión intimista y delicada de su repertorio da como resultado es un concierto agradable, vibrante por momentos y más o menos vistoso, pero ciertamente menos intenso y emocionante de lo que corresponde a un cancionero tan amplio, tan vigoroso y tan lleno de formidables canciones como es el de Harper. Con un repertorio en el que conviven plácidamente el funk más enérgico y bailable, el reggae más festivo, el rock más poderoso o las baladas y medios tiempos más delicados, Ben Harper dispone de recursos para cualquier situación, pero da la sensación de que a él mismo le cuesta prescindir de su material más sensible, y, aunque hubo, desde luego, pirotecnia en forma de solos de bajo y de percusión, en forma de música de pegada inmediata y multitudinaria, tuvo más peso la versión más intimista y delicada. Fue un concierto bonito, rematado con piezas como las exquisitas Another lonely day o Walk away ya en la recta final, pero seguramente merecía un local más recogido.