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40 Madrid VIERNES 6 10 2006 ABC ENTRADAS A UN EURO EN LOS CINES DE MADRID MADRID AL DÍA PROVINCIA TRAIDORA IGNACIO RUIZ QUINTANO Jesús Velasco Jubilado Felisa Esteban Jubilada Antonio Astola Proyeccionista Voy al cine un par de veces al mes e iré más, aunque me parece difícil que vaya más gente: se tienen hábitos Ahora no voy nada al cine, está muy caro, pero a partir de ahora sí vendré, me pilla muy cerca, ¡y a ese precio! Está muy bien, los mayores disfrutarán más de su ocio, además con cine español, el que más les gusta La iniciativa de fijar las sesiones de cine a un euro, un día por semana para los mayores de 60 años, es unánimemente respaldada en la calle: los más satisfechos son los propios beneficiarios, pero también sus familias o los propios cines, que no viven su mejor época Por ese precio sí que iré al cine; me gusta mucho, pero es muy caro TEXTO Y FOTOS: MARIO DÍAZ MADRID. El frío aún no ha llegado a Madrid y el cine no es la opción prioritaria para pasar una tranquila tarde del jueves. Va a comenzar la sesión de las 19.00 horas y en los cines Canciller, en el barrio de El Carmen, Pedro Luis no ha cortado muchas entradas, y mucho menos de mayores de 60 años. Alguna pareja joven, adultos de mediana edad... Es el público mayoritario, pero por la tarde no viene mucha gente, y menos entre semana; pasa igual en el resto de cines de Madrid explica. Algunas personas mayores pasan por delante del cine, pero pocos se fijan en el reclamo de sus luces y carteles, con el Capitán Alatriste a la cabeza. La verdad es que no voy mucho, es caro y también trabajo todo el día explica Florentina, de 64 años. A partir del próximo mes podrá disfrutar, como todos los mayores de 60 años que vivan legalmente en la región, del cine a solamente un euro, durante todos los martes en casi todos los cines de la Comunidad. Es una idea fenomenal, me plantearé ir más. Además, me pilla el cine al lado del trabajo añade Florentina. La iniciativa de este importante descuento en los cines, anunciada ayer por el Gobierno regional para incrementar el ocio cultural de los mayores, fue unánimemente respaldada en la calle: los que se mostraron más satisfechos fueron los propios beneficiarios, los mayores, pero también sus familias o los empleados de los muchos cines de la región. El cine no es barato, y con esta medida los mayores podrán ahorrar, fomentar que la gente vaya más al cine será bueno para todos sostiene Antonio Astola, veterano proyeccionista en los cines Canciller. Es una iniciativa estupenda, los cines no están muy bien y los mayores no vienen mucho apunta Antonio Dilla, encargado del mismo cine, de la cadena Alta Films. Me parece muy buena idea, los mayores podrán ir más al cine y saldrán más de casa añade Teresa Ballestero, una viandante de mediana edad. Su madre, Felisa, de 77 años, asiente a su lado: Me gusta mucho el cine, menos las de miedo me gustan todas las películas, pero es muy caro. Si es verdad lo de ese precio sí que iré afirma. A partir de ahora, Felisa sumará el cine a su actividad cultural favorita, el teatro, aunque siempre el que programan en los Centros municipales de Mayores. Voy cuando voy de invitada, sino es muy caro justifica. El convenio entre la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento para correr con gran parte de los gastos del cine de los mayores un día a la semana pretende eso, justamente. Ayer eran muchos los mayores que se mostraban encantados con la idea, que se suma a los descuentos de los que ya se benefician en algunos cines, que pueden alcanzar el 40 por ciento de la entrada, por lo que la película les pue- de salir por unos 3,5 euros. A otros mayores, en cambio, la iniciativa no les quita el sueño, aunque probablemente la aprovechen. A mí no me llama la atención el cine, con la televisión me basta, pero a ver si me animo con esto opina Josefina Valcárcel, 76 años. Yo ya voy un par de veces al mes al cine, seguramente ahora iré más sostiene otro mayor, Jesús Velasco, a la puerta de un cine. Irán más al cine los de siempre Velasco es todo un cinéfilo que disfruta sobre todo con las películas europeas. Opina que, con esta idea, irán más al cine los de siempre: Muchos mayores se quedan con la televisión, aunque les repitan la misma película 20 veces. Es difícil que vaya más gente, se tienen hábitos considera, al igual que algunos empleados de los cines. Sin duda, el gran beneficiado por este descuento, junto a los mayores, será el cine español. Es una idea estupenda, los mayores disfrutarán más su ocio y, además, con películas españolas, las que más les gustan a los mayores asegura Antonio Astola, el proyeccionista del Canciller. A su juicio, se debería apostar más por este público, rodando más películas que conecten con los mayores o incluso reponiendo títulos que les interesen. Creo que los mayores, además, son mejor público: tienen una idea concreta de lo que viene a ver, son más educados... añade el encargado del cine del barrio de El Carmen. Pero también son más quisquillosos- -tercia Pedro Luis Guerra, acomodador- aunque a veces dejan propinas concede. Es una idea estupenda, los cines no están muy bien y los mayores no vienen mucho afirma el encargado de un cine adrid ha sido declarada por el socialismo mandante provincia traidora La traición, ya lo sabemos, es cuestión de fechas, y Madrid traicionó a la causa del progreso el día que no votó a Simancas, el que en la grande polvareda había perdido a don Beltrane, que era Tamayo. Te vas a enterar le dijo Simancas a Madrid aquel día, y Madrid, en efecto, se está enterando. Con el beneplácito de su primo el de Zumosol, que habita en la Moncloa, Simancas ha conseguido que a Madrid no se le dé ni agua. La presidenta Esperanza sí que tiene huevos pregonan sus intelectuales) ha retado a Maleni, la ministra de Obras Públicas que parece regentar una freiduría sevillana, a que enumere las obras que va a realizar en Madrid, ya que en los Presupuestos no aparece ninguna. ¡Nadie apea a Simancas de su sillón- o de su cajón de gaseosas- por la cara! Así que los madrileños pagan como suecos y reciben como esquimales. Ahora que otra vez se ha puesto de moda el periodismo de investigación- ¡glub! algún sabueso del oficio acabará descubriendo el gran secreto del poder político en Madrid: Simancas, esa máquina de producir votos para el enemigo, está a sueldo de Aguirre, que lo tiene fascinado con su título nobiliario, aunque sea un título consorte. Simancas, un hebertiano de Fuenlabrada al fin y al cabo, no es demócrata fiero por sus lecturas de Plutarco, sino porque los señoritos, en general, diéronle siempre el peor trato que puede darse a una persona modesta y orgullosa a la vez, que es recibirlo en el cuarto de los criados. Pero un día aparece Aguirre Esperanza sí que tiene huevos con sus leones rampantes en un campo de gules, decide astutamente que le hace gracia el tal Simancas y se pone a darle bolilla como si fuera, no un demagogo hebertiano, sino un frescales proustiano. Ésta fue la perdición del frescales proustiano... y de Madrid, la provincia traidora del socialismo mandante. Mientras dure el anatema, todos los granos de las hormigas madrileñas irán a parar a los buches de las cigarras catalanas. A cambio parece ser que se acerca Boadella, qué blando con las espigas, qué duro con las espuelas, a la plaza de las Ventas. M