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6 Opinión VIERNES 6 10 2006 ABC AD LIBITUM ÍDOLOS DE LA CUEVA TODOS SOMOS BASTANTE FEOS UN ICONO AMERICANO E L problema suele estar en el primer plano. Ahí es donde se advierten las patas de gallo de las vedettes caducadas o la mirada vacía de los líderes más conspicuos. La contemplación panorámica es siempre más placentera y menos inquietante por la misma razón que los principios generales de los partidos políticos sin ideología actualizada resultan más aceptables para sus opositores que los pequeños detalles en los que suelen deleitarse sus pregoneros. El mundo en que vivimos, de tanto ampliar la contemplación, se ha vuelto global y, por ello mismo, suena hueco. Hay más continente que contenido. ¿No habrá que acercarse un poco más a la M. MARTÍN realidad próxima? FERRAND Hay dos cosas que, en el detalle, me gustan en el nuevo líder del Partido Conservador británico. Una, que como buen alumno de Eton, tiene nombre de protagonista de culebrón venezolano, David William Donald Cameron. La otra, más delicada, resulta tan políticamente incorrecta como socialmente estimulante, un gran tema para el debate en este Viejo Continente. Entiende Cameron, en visión de gran angular, que los Derechos Humanos, hasta ahora vértebra central de los supuestos occidentales, nos debilitan en la lucha contra el terrorismo y propone sustituirlos, en las islas que aspira a gobernar, por una ley Británica de Derechos. Algo así como un salto de la inmensidad de los océanos a la intimidad del pub de la esquina. Los viejos manuales de periodismo, que todavía no han cumplido un siglo, defendían una teoría kilométrica de la noticia: a menor distancia, mayor interés. Eso mismo es lo que dice Cameron en lo que respecta a la vida cotidiana de los ciudadanos y, antes de rasgarse las vestiduras ante tal propósito, como exigirán las posturas progresistas, convendría darle un repaso a la vigencia de unos ideales incontrovertibles que, por su precipitada implantación, entorpecen el desarrollo razonable y rítmico del mundo contemporáneo. Nos ha deslumbrado la contemplación del firmamento, demasiado grande para la escala humana, y nos estamos perdiendo el canto de los pájaros y el rojizo otoñal de los árboles, dicho sea en lenguaje ecológico para aliviar la tirantez del postulado principal. En primer plano todos somos bastante feos y en la contemplación panorámica no se nos ve. Habrá que buscar un plano medio, prudente- ¿centrista? para enfrentarse con más eficacia y menos crispación a los grandes problemas que nos acucian, desde los fervores nacionalistas a las invasiones migratorias. Una ley Española de Derechos al estilo de la que Cameron propone para el Reino Unido, podría ser un punto de encuentro para, sin perder los supuestos europeos, reconstruir entre todos los difuminados principios con los que los siglos y los ciudadanos construyeron la España hoy amenazada. D ses: la cremallera para la bragueta. Perfecto ejemplo de OS décadas antes de que en las universidades adecuación entre forma y función, el vaquero se extenbritánicas surgiera la controvertida disciplina dió rápidamente: primero, entre la clase obrera y, más de estudios culturales Roland Barthes había tarde, entre los jóvenes, para quienes su uso connotaba dejado sentadas algunas de las que serían sus estraterebeldía a las convenciones indumentarias de los mayogias fundamentales. Su libro Mitologías (1957) que todares. De hecho, y hasta mediados de los cincuenta, el panvía se sigue leyendo con provecho, es el Ur- texto del tipo talón de fornicar como fue llamado por alguno de sus de análisis que se desarrollará profusamente en un camcríticos, no estaba permitido en ciertos colleges e po que no ha dejado de ramificarse y especializarinstituciones académicas. se hasta perder de vista sus objetivos originaEn 1935, cuando Levi Strauss lanzó un modelo rios. Barthes, siguiendo senderos señalados por para damas, el jeans dio un paso más en su proceSaussure en su estudio de los signos lingüísticos, so de democratización. Desde entonces el vaqueanaliza en él situaciones y objetos cotidianos coro, eterno en su constante mutabilidad, ha ido mo dotados de la capacidad organizada de deciradaptándose a gustos, necesidades e identidades nos algo que todos compartimos: de ese modo, muy diferentes. Fondo de armario en millones de las cosas más corrientes desvelan su valor como MANUEL hogares, atuendo elegido por los ejecutivos o polímitologías, aunque las usemos sin conciencia de RODRÍGUEZ ticos (Aznar y Zapatero no han dudado en fotograsu contenido simbólico. RIVERO fiarse con ellos) cuando desean que los ciudadaUn libro reciente, Jeans, A cultural History of nos los sientan cercanos, puede ser, al mismo tiempo, an American Icon, de James Sullivan (Gotham Books) herramienta imprescindible en la construcción de idendisecciona una de esas mitologías contemporáneas tidades tan diversas como las de las tribus de jóvenes ampliamente globalizadas: el pantalón vaquero o tejaurbanos (pantalones estrechos paralos rockers, abombano, que es como entre nosotros se conoce el blue- jeans o dos para los rappers, por ejemplo) o las de mujeres de jeans, aunque la RAE admita los horrendos vocablos alto status que llegan a pagar más de 1500 euros por unos bluyín y yin en aquellos países hispanoamericanos en vaqueros de diseño que incluyan bisutería y desgarrolos que está extendido el uso del anglicismo. En todo canes dispuestos aleatoriamente. so, y cualquiera que sea el nombre que prefiramos, lo Desde Simmel y Veblen sabemos que en las sociedacierto es que hace ya tiempo que el vaquero ha entrado a des industrializadas el consumo no se refiere tanto a formar parte de la vida cotidiana de centenares de millola necesidad como al deseo. La gente compra para disnes de personas en todo el planeta. tinguirse de unos y para asemejarse a otros. Estrellas Originariamente diseñado como prenda de trabajo del espectáculo (John Wayne, Marilyn Monroe, Brupara faenas muy duras, el ubicuo pantalón ha seguido ce Springsteen, Britney Spears) han contribuido de una compleja trayectoria desde que el inmigrante bávamodo fundamental a que el pantalón vaquero, la prenro Levi Strauss, que supo sacar el máximo partido a un da más omnipresente y vendida de todos los tiempos, inventoanónimo, reforzara sus cinco bolsillos con remase haya convertido en un uniforme en el que, paradóches de cobre, y consiguiera introducirlo en el exiguo jicamente, son posibles todos los estilos, todas las guardarropa laboral de agricultores y mineros califoridentidades. Y en uno de los mayores iconos de la que nianos. A Strauss le salieron pronto competidores. El todavía es la nación más poderosa de la Tierra. Un más conocido fue el señor Lee, un industrial de Kansas icono al que también rinden pleitesía sus más feroces que introdujo en el jean otro invento reciente muy en enemigos. consonancia con el sentido práctico de los estadouniden- -Pido amparo ante este Poder Judicial; necesito que me quite de la cabeza esta obsesión mía de aceptar, si me lo ofrecieran, ser candidato socialista a la Alcaldía de Madrid.