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34 Internacional JUEVES 5 10 2006 ABC Los republicanos se resienten por el escándalo sexual del congresista tentador de menores El dimitido Mark Foley intenta diseminar a través de sus abogados toda clase de excusas con la empeorada situación en Irak, merma la aprobación popular de Bush y coloca a los demócratas más cerca de controlar la Cámara Baja PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Las repercusiones temidas por los republicanos ante el escándalo protagonizado por su correligionario Mark Foley- -el congresista obligado a dimitir por enviar procaces mensajes SMS a becarios menores de edad- -empiezan a ser confirmadas por las últimas encuestas de opinión. Los sondeos coinciden en que este escándalo de negligencia ética, junto a la empeorada situación en Irak con un récord de bajas mortales en las filas del Pentágono, pueden llegar a alterar el reparto de poder político tras los comicios legislativos del próximo 7 de noviembre. El último sondeo de Reuters Zogby atribuye a los demócratas ventajas en once de los quince escaños decisivos para renovar o terminar con la actual mayoría republicana en la Cámara de Representantes. Mientras que las encuestas realizadas por el Wall Street Journal y la CNN atribuyen al presidente Bush un porcentaje de aprobación a su gestión por debajo del 40 por b Este asunto, combinado ciento. Lo que limita la capacidad del ocupante de la Casa Blanca para actuar como estímulo electoral a favor de su partido. En plena campaña, los republicanos en Washington siguen con un debilitador debate sobre la necesidad de que rueden cabezas por no haber actuado el año pasado al trascender el comportamiento indebido del congresista Foley. Algunos destacados conservadores se han sumado a las peticiones para que dimita el Speaker Dennis Hastert, quien se ha declarado engañado por la conducta de Foley. El dimitido diputado Foley también está prolongando este escándalo al intentar diseminar toda clase de excusas Mark Foley durante una reciente fiesta celebrada en Washington para su conducta. Primero, sus abogados anunciaron que el político conservador había ingresado en un centro de tratamientos de alcohólicos. Lo que ha generado toda clase de dudas sobre la veracidad de esa supuesta adicción. Después, los letrados han indicado que un clérigo abusó del congresista durante su adolescencia, reconociendo por primera vez que su cliente es homosexual pero no un pederasta. Fuentes jurídicas coinciden en que, aunque el caso Foley es un perfecto escándalo político, existen dificultades para formular acusaciones formales contra el ex congresista si sus procaces mensajes por internet no llegaron REUTERS El presidente Bush vuelve a retroceder por debajo de la cota del cuarenta por ciento en respaldo popular Los republicanos siguen debatiendo sobre la necesidad de cortar cabezas por el dañino caso de Foley nunca a materializarse en encuentros sexuales. La asquerosa controversia ha obligado incluso al que el presidente Bush, embarcado en una intensiva gira electoral por todo el país, se haya declarado indignado por la saga del congresista tentador de menores. Con todo, analistas políticos insisten en que esta situación complicada para los republicanos no supone una automática victoria para los demócratas, ya que ellos también han tenido durante esta legislatura problemas éticos, como el sonado caso de corrupción protagonizado por el diputado William Jefferson de Luisiana. WASHINGTON. Los que reprochan al gobierno de Estados Unidos una negligente falta de previsión en las acciones bélicas acometidas desde el 11- S deberían reparar en una poco conocida partida de gastos enterrada entre las gigantescas apropiaciones presupuestarias para el Departamento de Defensa: veinte millones de dólares destinados a celebrar por todo lo alto en Washington los éxitos militares logrados en Irak y Afganistán. Un derroche de planificación festiva que se ha topado con la sangrienta realidad de dos conflictos todavía muy lejos de poderse conmemorar como definitivas victorias militares, a pesar del inicial tono triunfalista de la Administración Bush ilustrado por el ya legendario cartelón de Misión Cumplida exhibido hace tres años sobre la cubierta del portaaviones USS Abraham Lincoln Pese a las bajas mortales acumuladas por el Pentágono, que ya superan a las víctimas civiles del 11- S y que se han multiplicado durante estos días en Irak, congresistas republicanos Estados Unidos ha presupuestado pero no se ha podido gastar veinte millones de dólares para festejar por todo lo alto sus éxitos en Irak y Afganistán La fiesta en Washington que no pudo ser P. RODRÍGUEZ han propuesto que la partida festiva- -equivalente a 15,7 millones de euros- -sea renovada para poder gastarse quizá el año que viene. Consiguiendo, según informaba ayer el New York Times, que la medida recibiese el visto bueno de la Cámara Baja y el Senado sin que la oposición demócrata haya puesto el grito en el cielo. La previsora medida presupuestaria autoriza al presidente de Estados Unidos a designar un día de celebración para conmemorar en la capital federal los éxitos logrados por sus Fuerzas Armadas de Irak y Afganistán. La cantidad reservada estaría dedicada específicamente a cubrir los gastos asociados con la participación del Pentágono en esos fastos, con un programa supuestamente similar a los realizados en la capital de Estados Unidos tras la liberación de Kuwait. Tal y como ha confirmado un portavoz militar del Departamento de Defensa, el teniente coronel Brian Maka, estos frustrados eventos conmemorati- vos estaban pensados como una oportunidad para honrar a los contingentes de Estados Unidos al concluir sus operaciones en las campañas de Irak y Afganistán. Pero según el oficial, como estos fondos no se han utilizado para el año fiscal 2006, la autorización presupuestaria ha sido renovada para el año fiscal 2007 Para hacer frente a los conflictos bélicos de Irak y Afganistán, la semana pasada y con mínimos debates, el Congreso de Estados Unidos aprobó una partida de emergencia por valor de 70.000 millones de dólares, con un tercio dedicado a reparar y reemplazar material agotado en estos combates. Esta apropiación eleva hasta los 507.000 millones de dólares los presupuestos especiales de guerra aprobados desde el 11- S. Junto a todos estos gastos extraordinarios, el Congreso también se ha puesto de acuerdo para otorgar al Departamento de Defensa un presupuesto regular de 463.000 millones de dólares de cara al año que viene, lo que supone un 3,6 por ciento con respecto al ejercicio anterior.