Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 Opinión JUEVES 5 10 2006 ABC AD LIBITUM EL MAESTRO CALDERÓN LOS CASTRISTAS QUE HUBO EN ESPAÑA en abundancia. No sería necesario discutir las asigHORA que hay que pedir perdón por haber naciones económicas de la Iglesia católica, ni estaríacreído que de un sistema autoritario se podía mos pendientes de las encuestas sobre la populari- -como se pudo- -pasar a la convivencia dedad de Rajoy o de Zapatero. Tampoco habría carestía mocrática, nadie se arrepiente en público por haber de la vivienda, como no la hay en La Habana hacinamilitado activamente a favor de que España fuese da que se cae a trozos. Barrería el país el eco de los maoísta o castrista. Incluso a la vista de la ruina cuúltimos discursos del Fidel español contra el embarbana y en comparación con la España actual, los que go norteamericano. Ha escrito Llamazares esperaban que la revolución bajase de alguna que el pueblo cubano es dueño de su Historia. Sierra Maestra perseveran en esa nostalgia de Ya nos habríamos aficionado al béisbol, con lo terrible. Durante el franquismo, en la iznuestro Fidel en el terreno de juego. quierda los hubo que creyeron que la estrateCon el castrismo en España nos hubiésemos gia del castrismo era la más indicada para Esevitado los planes económicos que en los años paña; a la derecha, en sectores de Falange se cincuenta llevaron a España de la autarquía a aspiró a vetear de castrismo lo que quedaba de la economía de libre mercado. Olvidémonos la revolución pendiente. Si esos engendros VALENTÍ de la larga marcha hacia la monarquía constison fruto del impasse histórico del franquisPUIG tucional. Una base de misiles soviéticos apunmo o de una mala incubación ideológica, poco tando a la vieja Europa desde la base militar de Ronimporta: sus últimos promotores andan alicaídos, da habría sido el do de pecho de aquella España en haciendo la ola en el bar de la residencia de ancianos 1962. En la actualidad, el petróleo de Hugo Chávez cuando Chávez comprueba que Castro no está falto supliría la ayuda económica soviética que zanjó Gorde pijamas. bachov y lo mejor de la literatura española continuaEn este 2006 los problemas de España son la inmiría en el exilio. Crecerían hierbas sin nombre sobre gración, la incierta política exterior de Zapatero, cólas tumbas de los soldados españoles muertos en Áfrimo acabar con ETA o la vivienda. De haber aproveca, en nombre de la expansión soviética de los años chado la llamada redentora del castrismo, los probleBreznev. Estaríamos hablando en susurros sobre si mas no serían los mismos hasta el punto de que los Raúl Castro bebe o no bebe. Tendríamos el inmenso cayucos irían en sentido inverso y que, de haber verhonor de haber engañado a intelectuales de medio jas para detener el alud de los que buscan el pan lejos mundo. del hambre, las habría puesto Francia en los PiriA cambio de todo eso, España es una sociedad neos, allí mismo donde ahora pasan como pueden los abierta, con Estado de Derecho, con empresarios de microbuses llenos de rumanos que para entrar en empuje, ubicada en la Unión Europea y en la Alianza España esquivan los controles fronterizos. En las Atlántica. En nada de todo eso creían quienes en los cárceles españolas se pudrirían como disidentes los años sesenta vieron el castrismo como la fórmula de mismos que ahora ocupan escaños. De haberse imitasalvación. Y ahora eso les es poco. Por suerte, nada do en España la homofobia castrista, todo homoes hoy en España tal como lo soñaron quienes quesexual sería un paria que hay que reeducar y retirar rían importar el contra- modelo de la revolución cude circulación. Sometidos al más absurdo de los sistebana. O tan sólo una cosa: compartir con Castro amimas económicos, a estas alturas hubiésemos descugos como Chávez, Evo Morales y otros. bierto las posibilidades del turismo y del dólar. No vpuig abc. es existiría prostitución extranjera, pero sí autóctona y E L 28 de marzo de 1939, unas horas antes de la liberación de Madrid por las tropas de Franco, el entonces corresponsal de guerra Bobby Deglané saltó desde las trincheras de la Ciudad Universitaria y se presentó en Gran Vía 32, la sede de Unión Radio. Desde sus micrófonos lanzó un enardecido discurso patriótico y salió corriendo, con las instantáneas recogidas en su Leika hacia San Sebastián. Según cuenta Miguel Ángel Nieto en su magnífica biografía del pobre locutorcito (Ediciones B, Barcelona, 2005) en lo que hoy es la sede de Radio Madrid le recibieron Manuel Rodríguez Cano, ingeniero de Renfe y mítico director de programas de la SER; Enrique Gil de M. MARTÍN la Vega Gilera comenFERRAND tarista deportivo, y Antonio González Calderón, el primer hombre en España que descubrió, y practicó, la radio como medio de expresión, algo más que un medio de comunicación. Antonio González Calderón- -Calderón para los amigos- -acaba de morir. En el último güisqui que tomamos juntos, hará veinte años, me previno que las grandes corporaciones terminarían ocupando la propiedad y el alma de las empresas radiofónicas y así, con la sustitución de los programas por las programaciones la radio volvería a ser como nació, poco más que un teléfono, pero con gran calidad de sonido. Quienes amamos la radio y la vemos hoy envilecida en guerras y servicios que no son los suyos tenemos que darle, también en eso, la razón al viejo maestro, un remedo físico de Edward G. Robinson con bigotito, el máximo creador radiofónico en España desde 1924 hasta hoy. Calderón era un genio. Sus escritos para la radio, guiones prodigiosos, sólo pueden compararse, y con ventaja, con los muchas veces trasladados al teatro de Friedrich Dürrenmatt; pero ahí está la diferencia entre ser español- ¡nunca de toda España! -y ser suizo, siempre de todo el mundo. Además de un gran creador, era un adaptador extraordinario. Su versión del Quijote- -en La hora de Galerías y narrado por Teófilo Martínez- con la poda de todas las escenas accesorias y con montaje musical de Rafael Trabuchelli, desaparecido hace sólo unos días, marca- -con la ayuda de una sintonía de Gustav Mahler- -un hito insuperable, estético y conceptual, en la radio entendida como arte. Sus Memorias del Marqués de Salamanca que hoy podrían ser un guión para una gran teleserie, son su pieza maestra en la divulgación histórica... y así podríamos seguir por todos los géneros radiofónicos, desde la información al sainete, repasando la obra inmensa de un personaje que nunca escribió una sola línea, las dictó todas. Ha sido el maestro de varias generaciones de profesionales de la radio y algunos, yo mismo, le debemos mucho de lo poco que sabemos sobre un medio difícil, desgraciadamente emancipado de sus guionistas, que el engrandeció en su fondo y en su forma. Ya está en el éter que tanto le inquietaba... A