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34 Internacional MIÉRCOLES 4 10 2006 ABC Al Qaida quiere reactivar a los salafistas argelinos en el Mediterráneo occidental Marruecos, Túnez, España, Francia e Italia son sus objetivos inmediatos b Junto con la renovación de sus Los antepasados, guardianes de la ortodoxia S. B. Salaf -antepasados- -es el término genérico con el que los musulmanes designan a las tres primeras generaciones de fieles desde Mahoma: son los sahaba o compañeros del Profeta, los tabiyn o discípulos, y los tabiyn at tabiyn o continuadores de los discípulos. Más allá de esas tres generaciones, apenas un siglo, todo es jalaf es decir, sucesores, generalmente propensos a la desviación. De manera recurrente a lo largo de la historia, los fundamentalistas islámicos que propugnaban el retorno a la pureza original se han proclamado partidarios de la salafiya la doctrina de los antepasados. No es de hoy. Almorávides y almohades ya eran salafistas. células durmientes en el sur de Europa, la tarea de los salafistas será entorpecer la integración de las comunidades de musulmanes S. BASCO MADRID. Las autoridades argelinas, en un exceso de optimismo, daban a principios de septiembre casi por derrotado y desarticulado al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) creado en 1997 en una escisión del Grupo Islámico Armado (GIA) no en vano llevaba varios meses sin cometer atentado alguno y sin dar señales de vida. No obstante, el pasado día 11, Ayman al- Zawahri, número dos de Osama bin Laden, anunciaba en unas declaraciones difundidas por el canal qatarí Al Yasira que los salafistas argelinos habían prestado juramento de obediencia a Al Qaida y se integraban en su red operativa. Los servicios de Inteligencia de Argel han detectado ya los primeros síntomas del despertar del terrorismo salafista. Varias decenas de elementos armados, basados en la región montañosa de la Kabilia, han comenzado a desplazarse hacia el este del país. Junto con algunos centenares más- -su número es difícil de evaluar- constituyen el núcleo combatiente de los salafistas, dirigidos por Abdelmalek Durkdal, alias Abdelwadud abu Musab Las misiones encomendadas por Al Qaida a su división argelina, según cree el espionaje interior, pasan por internacionalizar sus filas con la incorporación de elementos procedentes de todo el Magreb- -marroquíes, libios y tunecinos, fundamentalmente- con el fin de extender su influencia y sus métodos a los países vecinos. Bien instalado el terrorismo islámico en Marruecos, los salafistas tratan de implantar células estables en Túnez, Libia y Mauritania. Los ministerios de Interior de Francia y Túnez han sido ya puestos sobre aviso desde Argel. Los de España y Marruecos serán alertados en los próximos días. En cuanto a España se refiere- -la táctica será similar en Francia e Italia- la radicalización de las comunidades de emigrantes árabes, fundamentalmente magrebíes, ha sido encomendada a varias decenas de imanes de confianza, ya establecidos, algunos desde hace años, en Andalucía, en Madrid, y todo el Levante español, con mayor presencia en Alicante y en el cinturón industrial de Barcelona. Las células durmientes de terroristas islámicos, cuyas redes han sido establecidas trabajosamente en España durante los últimos cinco años, desde los atentados del 11- S, serán renovadas para neutralizar el buen conocimiento de sus bases y estructuras que han logrado las fuerzas de seguridad españolas, con el gran esfuerzo investigador realizado tras los atentados de Atocha, el 11 de marzo de 2004. Las filtraciones de los servicios de Inteligencia a la prensa en Argelia, sobre todo al diario Al Watan, tradicionalmente bien conectado con el Ejército, han permitido que las instrucciones impartidas por Al Qaida a los salafistas vayan saliendo a la luz. Los analistas, presuntos o reales, hacen su agosto en las emisoras de radio, y los expertos en cifra -espías- -de las embajadas en Argel no tienen respiro. Los deudos de Nayi Bardawil se lamentaban junto a su cadáver durante los funerales celebrados ayer en Jan Yunis AP Guerra de guerrillas en Argelia En la propia Argelia, los salafistas relanzarán en las próximas semanas su guerra de guerrillas, adormecida desde hace dos años, contra el Ejército y las fuerzas de seguridad en las regiones rurales y en la periferia de Argel. Es en el sur de Europa, sin embargo, donde el terrorismo argelino tiene su mayor reto. Sus objetivos son, por una parte, difundir la ideología salafista- -retorno a la pureza original del islam- -entre las numerosas comunidades de inmigrantes, haciendo imposible su integración progresiva en los países de destino; por otra parte, interconectar las células terroristas ya existentes, obtener su obediencia y crear nuevos núcleos de combatientes. España, Francia e Italia son sus blancos, y los puertos mediterráneos de Alicante y Marsella, sus vías de penetración. Las facciones palestinas están cerca de pactar un gobierno de unidad para cerrar la crisis LAURA L. CARO JERUSALÉN. El presidente palestino y líder de Al Fatah, Mahmud Abbas, y el jefe en el exilio del movimiento islámico Hamás, jeque Jaled Mashal, podrían haber alcanzado ayer un acuerdo en torno a un plan propuesto por varios países árabes para poner fin a la crisis que, desde el domingo, arrastran Gaza y Cisjordania y crear por fin un gobierno de unidad, encabezado por un independiente. La noticia, difundida por la agencia Ma an, era cuestionada por fuentes oficiales de Hamás en el diario Haaretz, que ne- garon el apoyo a toda propuesta que incluya el reconocimiento de Israel, posibilidad que rechaza Hamás. El plan, presentado por el ministro de Exteriores qatarí, Hamad bin Jassim bin Abr al- Thani, incluye el compromiso de las partes de poner fin a las hostilidades, la búsqueda de una solución diplomática al conflicto con Israel bajo el principio de dos Estados para dos pueblos la absorción de Hamás en las instituciones de la OLP, así como la liberación del soldado hebreo Guilad Shalit previo canje acordado con Israel. La no confirmada noticia sobre este pacto se difundía horas después de que el portavoz de Al- Fatah en el Parlamento palestino advirtiera, entrevistado por Al Yasira, de la intención de Mahmud Abbas de disolver la Cámara legislativa y destituir al primer ministro, Ismail Haniyeh, si en dos semanas no se alcanza un acuerdo para el gobierno de unidad pendiente. Ello abriría las puertas a unas elecciones anticipadas, de resultado incierto a juzgar por un sondeo del Centro Palestino para las Comunicaciones en Jerusalén conocido ayer, que da un empate técnico entre los dos partidos. La posibilidad de la paz eclipsaba las amenazas de muerte que, por la mañana, el brazo armado de Al Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al- Aqsa, lanzaban contra el jeque Mashal y el ministro palestino de Interior, Said Siam.