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28 Nacional MIÉRCOLES 4 10 2006 ABC Se ahorca en Sevilla tras apuñalar a su ex compañera sentimental ante decenas de testigos Unos camareros se interpusieron entre agresor y la víctima con una silla y evitaron que la matara al empleado de un bar que pudo auxiliarla que le habían dado siete puñaladas por celos, porque había puesto fin a la relación de ambos JOSÉ L. GARCÍA SEVILLA. Nuevo caso de violencia de género, esta vez sin malos tratos ni denuncias, según la familia de la víctima, una mujer de 34 años y madre de dos hijos de corta edad, I. J. L. La mujer resultó gravemente herida ayer en Sevilla tras ser apuñalada en plena calle por el que hasta hace dos semanas había sido su compañero sentimental, Miguel Ángel C. N. un joven once años menor que ella que primero se autolesionó y luego acabó colgándose de un poste de la luz en una carretera secundaria próxima a Carmona. Los hechos ocurrieron a partir de las diez de la mañana de ayer en la calle Fernando Zobel, en Sevilla Este, donde la joven había estacionado su vehículo, un Peugeot 206, con el que cada día acercaba a sus dos hijos, de cinco y siete años, fruto de una relación anterior, al colegio Híspalis. Cuando la joven acababa de introducirse en su coche, Miguel Ángel, que la acechaba desde la acera contraria desde su todoterreno, cruzó la calle y, al parecer sin mediar palabra, la sacó del turismo y le asestó una cuchillada en el cuello. Desangrándose ya, la joven logró zafarse de su agresor y echó a correr intentando huir. No lo consiguió. Mientras corría pidiendo socorro para llamar la atención de los muchos clientes que a esa hora desayunaban en bares cercanos, I. J. L. recibió nuevas acometidas que le alcanzaron en el abdomen y la espalda. La joven logró atravesar la calle en demanda de ayuda. Fue entonces cuando los camareros de las cafeterías Quo e Italiano reaccionaron y se interpusieron, silla en mano, entre la mujer y su agresor. Miguel Ángel se apartó unos metros y, tras levantarse la camisa, comenzó a propinarse pinchazos con el mismo cuchillo que había empleado contra la que hasta hace tan sólo dos semanas había sido su pareja sentimental durante casi un año, relación que ambos iniciaron después de que ella obtuviera el divorcio de su marido. Acto seguido subió a su vehículo y abandonó el lugar a toda velocidad. Herida de gravedad, la joven se derrumbó a las puertas de la cafetería Quo, donde Marco, camarero del local contiguo hizo todo lo que estaba en sus b La mujer aseguró manos para amortiguar la intensa hemorragia de I. J. L. Tenía un agujero en el cuello y puñaladas en las piernas en la espalda comentó Marco. Apenas con un hilo de voz, la joven le dijo al camarero que la habían apuñalado por celos porque lo iba a dejar en referencia a su agresor, del que dijo que no era su marido. I. J. L. fue asistida en el lugar y trasladada al Hospital Virgen del Rocío, donde entró con parada cardiaca, si bien pudo ser reanimada antes de que la operaran. La abundancia de testigos permitió saber a la Policía tanto la matrícula del coche del agresor como su descripción un joven de buena planta y bien vestido A partir de ese momento comenzó la búsqueda en la que participó la Guardia Civil. El cuerpo del agresor fue hallado en torno a las doce de la mañana en un olivar cercano a la carretera S- 115, que une la localidad de Los Rosales con la autovía A- 4. El cuerpo estaba colgado de una cuerda atada a un poste del tendido eléctrico. I. J. L. fue intervenida durante cinco El cadáver de Miguel Ángel C. N. fue hallado cerca de Carmona horas e ingresó en Cuidados Intensivos, con ventilación mecánica y pronóstico muy grave Nunca había sido víctima de maltrato, ni por parte de su ex marido, ni a manos de Miguel Ángel- -con quien había mantenido una relación de poco más de un año- pero ambos la han hecho sufrir a su modo, porque ninguno estaba normal del todo asegura uno de los seis hermanos de I. J. L. DÍAZ JAPÓN El marroquí que asesinó a su mujer en Palma se exculpó de malos tratos en televisión dos días antes Mientras, la Policía sigue buscando al marroquí Rachid Bennis, autor de la muerte de su mujer a cuchilladas en Palma de Mallorca el pasado domingo y que huyó con su hijo menor tras el crimen. Una televisión autonómica emitió ayer unas declaraciones de Bennis grabadas el viernes, a escasos metros de la Comisaria de Policía, en las que niega los malos tratos a su mujer. Sobre él pesaba orden de alejamiento. Detienen a un ginecólogo en Barcelona por presuntos abusos sexuales a varias pacientes ABC BARCELONA. Los Mossos han detenido a un ginecólogo que trabaja en un centro de asistencia primaria de Barcelona acusado de presuntos abusos sexuales a varias pacientes. La detención se produjo el pasado lunes y el médico continuaba ayer en dependencias policiales a la espera de pasar a disposición judicial, posiblemente hoy. Sami Y. A. de 55 años, de origen jordano y nacionalidad española, trabaja desde hace tres años en el centro de primaria situado en el número 83- 91 de la avenida Río de Janeiro, en el distrito barcelonés de Nou Barris. El arresto se produjo en este ambulatorio, que dispone también de un cen- tro de planificación familiar. Los Mossos d Esquadra comenzaron a investigar el caso el pasado 16 de septiembre a raíz de la denuncia presentada por una mujer. Tras esta primera alerta, agentes de la unidad de investigación de la Policía autonómica interrogaron a otras pacientes del ginecólogo, algunas de las cuales confirmaron haber sufrido abusos sexuales por parte del médico. La investigación sigue abierta para conocer cuántas mujeres han podido ser objeto de estos abusos. Ni la policía autonómica ni el Instituto Catalán de la Salud han facilitado más información sobre el caso. La consejera de Interior de la Generalitat, Montserrat Tura, manifestó que, por el momento, no son muchas las mujeres que se han dirigido a la policía aunque considera que el número podría aumentar ahora que el caso se ha hecho público. Tura pidió tiempo para aclarar los hechos antes de facilitar nuevos datos. Al parecer, la manera de proceder del ginecólogo iba más allá de lo que requiere la estricta práctica médica, tal y como han corroborado algunas pacientes. Silvia, una de las afectadas que ya ha declarado, explicó a Efe: La primera vez que le visité recibí un trato especial y cuando me llamaron los Mossos até cabos; la exploración fue más exhaustiva de lo normal No eran miradas, porque eso son percepciones subjetivas, eran cosas más íntimas que no quiero explicar- -añadió- me sentí muy violenta y cuando salí de la consulta lo comenté con mi hermana y mi pareja Frente a este testimonio, otras dos mujeres, Elena O. y Rosa A. también pacientes del doctor, aseguraron que con ellas el trato fue muy correcto y amable