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64 Cultura MARTES 3 10 2006 ABC Vicente Sánchez- Biosca pasea del mito a la memoria en el paisaje de la Guerra Civil No sólo se lucha en los frentes; también existe la lucha por la propaganda b El libro Cine y Guerra Civil española incluye el DVD Rojo y negro película falangista censurada por el franquismo por su amable tratamiento del enemigo FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID. Vicente Sánchez- Biosca. profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Valencia y director de la revista Archivos de la Filmoteca presentó ayer en Madrid el libro Cine y guerra civil española. Del mito a la memoria (Alianza Editorial) en el que analiza la capacidad del cine para fijar imágenes históricas, no siempre auténticas, de forma a un tiempo crítica y elogiosa. En unos tiempos de auge desmesurado de todo tipo de obras sobre la contienda, con los medios de comunicación atrincherados en una anacrónica guerra de memorias o de esquelas el autor intenta seguir un escarpado camino, balizado por la producción cinematográfica de siete décadas, para discriminar mito e historia, testimonio y verdad histórica. El libro no es, desde luego, un catálogo de cine ni una guía de análisis de películas, sino una forma de entrar en la Guerra Civil a través de las imágenes que ha ido fijando el cine Como apunta el catedrático José- Carlos Mainer, autor del prólogo, en los últimos años la memoria ha venido sustituyendo a la historia. Y no le ha venido mal a la historia chapuzarse de vez en cuando en las aguas de la memoria colectiva, pero sin sustituirse la una a la otra Sánchez- Biosca, quien de forma paralela ha presentado el libro Cine de historia, cine de memoria. La representación y sus límites (Cátedra) apunta que durante la Guerra Civil no sólo se luchaba en los frentes: También existió una larga batalla por la propaganda Por algún motivo, esa guerra se ha reabierto en el 70 aniversario con mucha mayor profundidad que hace veinte años, en una forma algo espuria de observar la historia en forma de relatos que actúan de forma mimética y casi sonrojante de la situación política actual El autor critica con acidez aquellas obras disfrazadas de testimonio sobre el pasado en las que se lee el presente de un modo tan prístino que llega a resultar molesto intelectualmente TEATRO Nunca es fácil Autor: Jean- Claude Islert. Traducción y versión: Juan José de Arteche. Dirección: Juan José Afonso. Escenografía y vestuario: Vanesa Bajo. Iluminación: Rafa Mojas. Intérpretes: Nancho Novo, Nerea Garmendia, Sonia Castelo, Duna Santos y Alfredo Alba. Lugar: Teatro Príncipe Gran Vía. Madrid. LA EDAD DEL PAVO... MADURO J. I. G. G. Cartel de La caza película- metáfora en la que Carlos Saura, sin citar de forma expresa la Guerra Civil española, muestra una intención inequívoca ABC Unas gotas de crítica El espíritu de la colmena Apunta de forma precoz y magistral lo que años más tarde se asentará como un paisaje memorístico Las bicicletas son para el verano El Madrid evocado de esta retaguardia que en realidad fue frente es un paisaje de la memoria cuidadosamente reconstruido en sus tonos, sus vestuarios, sus símbolos y su cotidianeidad You re the one El tratamiento de Garci es sumamente interesante porque supedita la memoria sobre la que gira toda la película a una poética aprendida en el cine, en el melodrama clásico Libertarias Representa la imposibilidad de mirar el pasado con rigor Es a la memoria de la Guerra Civil lo que un spot publicitario de ron a un cuadro de Van Gogh: una cita muda, una mueca Soldados de Salamina Practicaba una verdadera amalgama de alicientes y los proyectaba sobre un relato poco preocupado por respetar una perspectiva y horizonte éticos El cine como valor añadido Además de su lúcido análisis sobre decenas de películas y de huir hasta donde le resulta posible de cualquier clase de maniqueísmo, el libro tiene el atractivo añadido de venir acompañado por el DVD de Rojo y negro filme dirigido en 1942 por Carlos Arévalo y protagonizado por Conchita Montenegro e Ismael Merlo. No se puede decir que sea una obra maestra del séptimo arte, pero su interés histórico es incuestionable. Estrenada el mismo año que Raza y concebida igualmente por el bando nacional, fue apartada por el régimen franquista cuando tan sólo habían transcurrido dos semanas desde su estreno, a pesar de una calurosa acogida del público. El defecto de este raro intento de hacer un cine político falangista era la ingenuidad de su planteamiento. No sólo no demonizaba al enemigo, sino que, como sugiere Sánchez- Biosca, la protagonista (que el personaje central de una obra así fuera femenino ya resultaba sospechoso) apenas reprocha a su novio comunista sus errores del pasado, sin echarle en cara siquiera el hecho de haber abrazado una ideología tan nefasta para España Rojo y negro que incluye un par de escenas robadas al clásico de Eisenstein El acorazado Potemkin fue restaurada por la Filmoteca Española en 1994, pero pocos han tenido la oportunidad de verla. a frontera de los 50 años, quizás más que otra edad, se presenta en el imaginario de los sexos como un Rubicón atemorizante. Eduardo, el profesor de matemáticas protagonista de esta divertida comedia de bulevar, acaba de franquear esa cancela y se siente ni tan demasiado joven como para perder la cabeza ni tan demasiado viejo como para desaprovechar la oportunidad de perderla. El ser o no ser fundido con el estar o no estar. En fin, un lío. La situación es la siguiente: el cincuentón mantiene una relación con una alumna veinteañera que le plantea la posibilidad del matrimonio, cuando su ex mujer, que no lo sabe, le anuncia su intención de casarse con un hombre bastante más joven que él y le pide que acceda a conocerlo. En estas, la hija de ambos, amiga y de la misma edad que la amante, le pide permiso a Eduardo para instalarse en el piso de éste con su novio, que causalmente tiene más o menos la edad del padre, es decir, la edad del pavo... maduro, pero él no puede aceptar que su hijita se tome las mismas libertades que él practica. Y es que, en llegando a cierta edad, no debe uno ponerse calzoncillos con la imagen de Mickey Mouse estampada, so pena de perder la dignidad y la autoestima. Como sólo Eduardo está al tanto de los detalles de este rompecabezas sentimental y como su tranquilidad depende de que ni su amante, ni su ex esposa, ni su hija sepan más de lo necesario, habrá de hacer filigranas para mantenerse a salvo del desastre. En este caminar por la cuerda floja, entre el engaño, el chantaje, la invención disparatada, el equívoco y la deglución de sapos, las situaciones cómicas se suceden entre las risas del respetable y al ritmo vivo que marca la dirección de Juan José Afonso. Una comedia sobre los problemas de la edad madura- -el pánico a la soledad, la inseguridad, el declive físico, el deseo de nuevas relaciones y el miedo al riesgo de entablarlas... -que ironiza sobre algunos perfiles amorosos y familiares del mundo en que vivimos. El reparto, con Nancho Novo en la piel del atribulado Eduardo al frente, se desliza a la perfección por este entretenido tobogán cómico. L