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ABC MARTES 3 10 2006 Cultura 61 El Festival de Música Contemporánea adscrito a la Bienal de Venecia ha sido el escenario de un concierto muy singular: el que ha ofrecido el compositor Michel Redolfi para estrenar su obra La cittá liquida Los oyentes y los músicos se tuvieron que sumergir en el agua Venecia suena bajo el agua TEXTO: ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Los Reyes entregarán a Delibes el premio Vocento a los valores humanos MARÍA AURORA VILORIA VALLADOLID. Los Reyes presidirán el próximo 17 de octubre en Valladolid el concierto de aniversario del periódico El Norte de Castilla que celebra con el encuentro musical los 150 años como diario, ya que fue creado en 1856. En el concierto, la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, dirigida por su titular, Alejandro Posada, y con la pianista Ingrid Fliter, interpretará obras de Antonio José Martínez Palacios y Beethoven. Antes del concierto, Don Juan Carlos y Doña Sofía entregarán a Miguel Delibes el premio Vocento a los Valores Humanos, en el transcurso de un acto que tradicionalmente tiene lugar en Madrid, pero que se ha trasladado este año a Valladolid para coincidir con el aniversario del decano de los diarios españoles. Además, ese día también celebra el escritor su cumpleaños, ya que nació en Valladolid el 17 de octubre de 1920. El Consejo de Administración de Vocento concedió a Miguel Delibes el pasado 14 de junio el premio a los Valores Humanos como reconocimiento a su prolífica trayectoria literaria íntimamente ligada a su personalidad e impregnada de un profundo carácter ético También distingue la defensa de la libertad que ha ejercido a través del periodismo. VENECIA. Todavía hay quien cree que el oficio de escuchar música para luego contarlo carece de riesgos, cuando basta el día a día para demostrar todo lo contrario. Especialmente, desde que compositores como Michel Redolfi recorren el mundo demostrando las posibilidades sonoras y visuales de medios aparentemente inocuos como el agua. La Bienal de Venecia, siempre a la vanguardia de las artes, le ha encargado una obra de título La città liquida música subacuática, realización multimedia o, como el propio compositor afirma, vértigo sensorial e intelectual de una nueva escucha El proyecto ha llamado la atención, como han demostrado las conexiones a la transmisión en tiempo real (www. cittaliquida. com) y la presencia de numerosos aventureros a la entrada de la veneciana piscina de Sant Alvise, al margen de algunos medios acreditados del mundo, ABC incluido. Todos con su traje y gorro de baño, dispuestos a convertirse en miembros de una misma y flotante comunidad artística. Obviamente, se puede visitar esta cittá intentando la inmersión a pulmón libre para observar así a los realizadores, aunque, es más sencillo, utilizar dos pequeños corchos que permiten mantenerse haciendo el muerto mientras se introducen los oídos dentro del agua. El virtuosismo se alcanza cuando se descubre lo cómodo que es colocar los talones sobre el borde de piscina y abandonarse al vaivén del líquido elemento calentado a 33 grados. Un músico interpreta, bajo el agua, La cittá liquida ABC Curiosa mezcla La cittá liquida es una curiosa mezcla electrocústica en la que una base previamente elaborada, con abundancia de sonidos reales, se une a la interpretación en vivo de un percusionista submarino. Es fácil adivinar que las campanas ¿venecianas? son un motivo recurrente de la obra, sin faltar las voces y salmodias cuya transmisión por el agua les añade un curioso barniz metálico. Al margen de que se provoque una peculiar falta de orientación general ante la imposibilidad de precisar el lugar de origen de la fuente sonora. Para más envolver, desde el fondo se proyecta un vídeo con luces que alcanzan el techo de la piscina y proyecciones que muestran sobre la pared figuras de cierta sicodelia, además de imágenes reales del intérprete mezcladas con acuosas visiones invertidas de la ciudad de Venecia. Por supuesto que mantener la concentración del cuerpo en semejantes condiciones no es nada fácil. Por eso, a veces, se siente la tentación de levantar la cabeza para ver qué sucede alrededor. Es entonces cuando se descubre que la superficie del agua se ha convertido en un campo sembrado de men- Y España se crece en La Fenice La celebración de la 50 edición del Festival Internacional de Música Contemporánea, adscrito a la Bienal, y presentado bajo el título de Va pensiero busca este año el sentido a la diversidad estética de hoy. Entre todos los conciertos ha destacado el protagonizado por la Orquesta de la Comunidad de Madrid, que visita el festival por tercer año consecutivo. En el histórico y recuperado escenario del teatro de La Fenice, y en transmisión por la RAI, la agrupación dirigida por José Ramón Encinar sorprendió al público con un trabajo minucioso y verdaderamente emocionante. Se estrenó Sentiero in un deserto di leva concierto para clarinete bajo, defendido por el solista Gareth Davis, y escrito por el italiano Massimo Botter. Aunque lo verdaderamente destacable estuvo en el trabajo del acordeonista Iñaki Alberdi y Ananda Sukarlan al piano, solistas del Concierto para acordeón de Jesús Torres y la segunda sinfonía de David del Puerto. Música española presentada en Venecia como ejemplo representativo de la mejor actualidad internacional. La obra de Barceló en la catedral de Palma de Mallorca se inaugurará en febrero de 2007 JOSEP MARIA AGUILÓ PALMA DE MALLORCA. La Fundación Art en la Seu acordó ayer que el término final de obra y la inauguración del proyecto artístico que el artista Miquel Barceló ha estado llevando a cabo en estos últimos años en la capilla del Santísimo de la catedral de Palma de Mallorca tendrá lugar en febrero de 2007. Asimismo, se acordó crear una comisión integrada por un representante de cada institución participante en el Patronato de la fundación para determinar la programación relativa a la inauguración de la capilla. La fundación se reunió ayer con carácter extraordinario y contó con la asistencia de todos sus integrantes, de Barceló y del escritor Biel Mesquida, que visitaron las obras de la capilla para comprobar su estado actual, en especial, de los vitrales. tes ensimismadas y extremidades en flotación, a las que la música ha atravesado, cual neutrino, hasta hacerlas caer en una especie de levitación. Redolfi insiste en que ese no es el fin de la obra, pero la realidad es que cuando, paradójicamente, la música se reduce sólo al sonido del agua es inevitable creerse a la deriva por algún canal. Aunque con todo, lo verdaderamente inquietante sea salir luego a la Venecia de piedra, sintiendo la gravedad... y admitiendo la cercanía del día en el que, para observar la nueva música, sea necesario convertirse en turista espacial.