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18 Nacional LA CRISIS DE LA INMIGRACIÓN MARTES 3 10 2006 ABC Cinco hombres quedan atrapados en la valla de Melilla en un intento de asalto de 40 personas Los subsaharianos utilizaron cuerdas para lanzarse de una valla a otra, separadas por 2,5 metros b Quince clandestinos quedaron atrapados en los cables de acero y fueron arrestados. La Guardia Civil considera que las actuaciones están organizadas y dirigidas CARMEN ECHARRI MELILLA. Cinco inmigrantes subsaharianos resultaron heridos leves tras un nuevo asalto a la valla que separa Melilla de Marruecos protagonizado la pasada madrugada por 40 inmigrantes. El grupo saltó alrededor de las 6.40 horas sorprendiendo a la Benemérita que nada sospechaba de esta concentración de clandestinos, detectada en cambio por la Policía marroquí. Los gendarmes abortaron un segundo intento de asalto, minutos después, de los inmigrantes que habían quedado en territorio alauí. El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, reconocía lo sucedido tras una mañana de oscurantismo en la que la Policía llegó a afirmar que desconocía el asalto. Chacón confirmó que se produjeron cinco heridos leves, al quedar enganchados en las concertinas- -alambres cortantes y enrollados en forma de fuelle que coronan las vallas- Fueron rescatados por la Guardia Civil y atendidos después en Melilla. Según el delegado, los cinco inmigrantes no habían conseguido cruzar el entramado fronterizo- -a pesar de que ya estaban en Melilla- La apreciación se basa en que quedaron encerrados en las concertinas y, por tanto, no superaron la barrera de las sirgas tridimensionales colocadas tras los asaltos masivos y dramáticos de hace un año. Otros quince clandestinos no consiguieron su objetivo: quedaron enganchados en la sirga y fueron devueltos a Marruecos y detenidos. Dos subsaharianos corren a esconderse tras conseguir el pasado año saltar la valla de Melilla AFP Sólo los más fuertes aguantan junto al vallado LUIS DE VEGA SEVILLA. Un año después de la crisis de las vallas de Ceuta y Melilla, que acabó con la muerte de una veintena de emigrantes, cada vez son menos los subsaharianos que merodean los bosques de la zona con la intención de pasar al lado español. Aunque la mayoría ha optado por la vía del cayuco tras las repatriaciones de varios miles de personas en octubre de 2005, varias decenas de jóvenes de distintas nacionalidades aguantan la Las concertinas siguen Los heridos han sido acogidos ya en el CETI, tras haber pasado tres de ellos por un centro de salud local y los otros dos por el hospital comarcal. Presentaban heridas y cortes producidos por las concertinas que todavía no han sido eliminadas de la frontera a pesar de provocar alguna de las muertes ocurridas en los perímetros el año pasado. El delegado del Gobierno destacó que los inmigrantes pudieron utilizar escaleras para saltar hacia una de las vallas empleando posteriormente una nueva técnica con el fin de salvar las sirgas, que forman un laberinto de acero difícil de superar. Según Fernández Chacón, una vez subidos en la primera valla pudieron saltar hacia la segunda, a pesar de los 2,5 metros de separación, o bien lanzar una cuerda de lado a lado para poder alcanzar la segunda valla quedando enganchados en ella. Este nuevo asalto a la valla se produce después de que en julio murieran presión de las Fuerzas de Seguridad marroquíes en los alrededores de las dos ciudades españolas. Muchos otros, hasta varios miles, se encuentran distribuidos por las principales ciudades de Marruecos sin medios para regresar a su país o simplemente planeando la forma en que van a intentar su próximo asalto a Europa. Según la ONG SOS Racismo, que mantiene contacto con diferentes colectivos de emigrantes en el Reino alauí, el grupo de los que se concentra cerca de Ceuta es aún más reducido que el de los que se encuentran en Melilla. Esto se debe principalmente a que esta segunda ciudad está mucho más cerca de la frontera argelina, por donde llegan los emigrantes a Marruecos y por donde suelen ser expulsados al ser detenidos. Según esta ONG hace dos semanas un reducido grupo de subsaharianos logró superar la verja de Melilla. La situación que se vive estos días en los bosques no se parece mucho a hace dos o tres años. Entonces centenares de emigrantes malvivían en enormes campamentos que llegaron a convertirse en auténticas ciudades con sus calles y sus pequeños comercios. Las redadas de la Gendarmería y el Ejército se sucedían muy de vez en cuando. Ahora, los grupos, integrados sólo por los más fuertes, apenas son de unas decenas de integrantes y están dotados de enorme movilidad porque la permisividad marroquí ya no es la misma. tres inmigrantes- -uno en Marruecos- -en otro intento a la desesperada de acceder a territorio melillense. El delegado del Gobierno elogió la eficiencia de las sirgas aunque reconoció que existen puntos vulnerables que pueden fallar y sobre los que se está trabajando para evitar accesos clandestinos, como la treintena que se produjeron el año pasado en menos de tres meses. Durante el asalto de la pasada madrugada en la zona denominada como Vaguada Linares, los agentes de la Benemérita no emplearon material antidisturbios al verse sorprendidos por el movimiento de los subsaharianos. Chacón admitió ayer la existencia de un grupo de 150 inmigrantes que es- tán asentados cerca de la frontera melillense con la intención de entrar de manera ilegal en la ciudad. Existe además otra bolsa de unos 300 clandestinos establecidos más allá de la frontera. Situación similar se produce en Ceuta, aunque con menos inseguridad ya que según ha reconocido el delegado del Gobierno, Jenaro García Arreciado, se ha detectado una bolsa de subsaharianos en las cercanías de Tetuán, a unos 30 kilómetros de la ciudad, mientras que en las proximidades de la frontera, tras un vuelo de la Guardia Civil, no se han registrado asentamientos a simple vista. Esto no significa que no existan, ya que ONG como Médicos Sin Fronteras están atendiendo a poco más de cien subsaharianos que se ocultan en los bosques próximos a la ciudad autónoma, tal y como informó el pasado fin de semana ABC. Tras el último asalto Marruecos ha reforzado visualmente su frontera con varias unidades en un intento de evidenciar que hay respuesta inmediata. La Benemérita está investigando la nueva forma de salto empleada, ya que se sabe que utilizaron unas cuerdas para pasar de valla a valla. Además, según los investigadores, disponían de muy buena información sobre la frontera y sobre las zonas donde todavía la sirga no está instalada del todo. Esto significa que los saltos están siendo organizados y dirigidos.