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90 Deportes PRIMERA DIVISIÓN QUINTA JORNADA LUNES 2 10 2006 ABC El 7 volvió a marcar (3 goles en 5 días) para alimentar el debate sobre su estado de forma. Firmó un buen partido y se llevó la ovación de la grada. El Niño provocó la expulsión de Ramos y regaló al Kun un pase de gol que el argentino desperdició, pero no jugó más. Volvió a dejar su examen del Bernabéu en blanco, en una ocasión difícilmente repetible Raúl, al rojo vivo; Torres, en blanco TEXTO: J. ÁVILA y T. GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Una quimera. Una rabieta producto del dolor. Raúl está dolido por los últimos acontecimientos, sobre todo por su ausencia de la selección nacional para el decisivo partido ante Suecia. Se ha visto señalado ante la opinión pública y ahora quiere reivindicarse más que nunca. Ya lo hizo en el entrenamiento ante el Dinamo de Kiev con un paseo de rodillas por la hierba hasta alcanzar el córner del gol Sur. Y lo volvió a repetir ayer en la cita frente al Atlético de Madrid. El capitán es así. Inabordable en la prosperidad y en el dolor. Casi nunca concede milímetro más allá de lo estipulado, aunque en los dos últimos partidos se haya marchado por la puerta falsa en un claro gesto de profundo respeto hacia los medios de comunicación que sirven de correa de distribución para llevar sus letanías a los aficionados. Ante el Atlético, Raúl salió muy enchufado. Tampoco le hace mucha fal- ta, pero en esta ocasión tenía, por lo visto a posteriori, alguna cuenta pendiente con la crítica y con sus detractores. Su plan quedó al descubierto cuando logró el tanto del empate al borde del descanso en un centro preciso de Guti desde el costado izquierdo. El 7 fue un pillo. Apareció por la espalda de un desconcertado Pernía para meter con acierto su pierna mala, la derecha, y superar a un vendido Leo Franco. Comenzó su show cuando comprobó que la pelota descansaba en la red. Corrió hacia un fondo y se detuvo a la altura de los fotógrafos. Se giró y señaló con sus pulgares el 7 mientras la grada cantaba a coro el ya míti- co ¡Raúl, Raúl, Raúl, Raúl Una escena difusa que recordó al gol que marcó en el Mundial ante Túnez y que celebró de manera especial con Míchel Salgado y con Cañizares, ignorando a Luis Aragonés. Luego, un pechazo con Cannavaro y una mirada cómplice con su familia. Lo necesitaba Raúl por lo mal que lo está pasando en estos momentos. El Niño otra oportunidad perdida Enfrente, Fernando Torres volvía a salir del Bernabéu con amargor en la boca. No perdió otra vez frente a su eterno rival, pero el empate no eliminó su obsesión, ese vudú que atosiga al Atlé- El capitán madridista abandonó el Bernabéu por la puerta falsa, como lo hizo el día del Dinamo de Kiev El capitán rojiblanco sumó su octavo partido sin marcarle al eterno rival: No acertamos en los últimos metros tico desde el año 2002. Porque el Niño sabe que no jugó bien y asume que su equipo perdió la gran ocasión de aprobar el examen final de su liberación psicológica. Una incursión que significó la segunda amonestación de Ramos y una pared perfecta con el Kun que disparó alto delante de Casillas en la gran oportunidad del encuentro, fueron su aportación al derbi. Nos vamos decepcionados porque manejamos el partido y el gol del empate nos hizo mucho daño- -manifestaba Torres- Perdimos dos puntos porque no estuvimos acertados en los últimos metros Sus palabras eran un lamento de lo que pudo ser y no fue. Mientras Raúl marcaba su noveno gol al Atlético, Fernando continúa con la cuenta en rojo al cabo de cuatro años. Ocho derbis y cero goles. Tiene razón en su reflexión: Hay equipos que se nos dan bien- -el Barcelona- -y otros mal Su cuenta pendiente está en blanco. El Sevilla rompe el atasco a balón parado Luis Fabiano marcó cuando el Getafe dominaba el partido ABC SEVILLA. El Getafe salió al Sánchez Pizjuán sin ningún complejo, jugando de tú a tú a un equipo que, según dijo Schuster al final del choque, ha pasado de muy bueno a extraordinario. Los azules movieron el balón por ambas bandas y llegaron con peligro a las inmediaciones de Palop. Pero el Sevilla no estaba dormido. Tuvo sus ocasiones, pero le faltó fluidez. En parte porque la tela de araña montada por el alemán en la zona central le impidió mover con soltura y conectar con acierto con los dos hombres punta, Kanouté y Luis Fabiano, muy desasistidos en los minutos iniciales. Pero el Sevilla tiene muchas opciones de juego y una de ellas es las jugadas a balón parado. Y aprovechó eso para marcar el gol que a la postre significó el triunfo. El equipo de Juande dispuso de una falta al borde del área que sacó Renato, metiendo la pelota por bajo en el área pequeña. Allí, Luis Fabiano, muy atento, tocó para batir a Abbondanzieri. SEVILLA GETAFE 1 0 Sevilla (4- 4- 2) Palop; Daniel Alves, Aitor Ocio, Dragutinovic, Puerta; Jesús Navas, Poulsen, Renato (Martí, m. 90) Adrián (Duda, m. 82) Kanouté y Luis Fabiano (Maresca, m. 70) Getafe (4- 4- 2) Abbondanzieri; Paredes, Alexis, Belenguer, Cortés; Litch (Güiza, m. 64) Sousa (Albín, m. 72) Casquero, Redondo; Celestini y Pachón (Nacho, m. 64) Árbitro Ayza Gámez. Amarilla a Litch, Paredes y Dragutinovic. Gol 1- 0, m. 31: Luis Fabiano. Despierta el Sevilla El gol ejerció de despertador para el Sevilla, que a partir de ese instante comenzó a usar las bandas. Pero el Getafe se defendió bien y consiguió retirarse al descanso con el 1- 0 en el marcador. La segunda mitad pintó distinto a lo Luis Fabiano juega por detrás de Belenguer AFP que se había visto en la primera. A Schuster ya no le bastaba ni el resultado ni la forma con la que estaba jugando su equipo, por lo que dio entrada en el terreno de juego a Güiza, Nacho y, después, Albín, debutante en la Liga una vez superada una lesión. Juande Ramos movió también sus pelones, pero la entrada de Maresca por Luis Fabiano dejaba bien a las claras sus intenciones, que no eran otras que las de reforzar el centro del campo para ser él quien impidiese el enlace entre las líneas de los getafenses. Sin embargo, el Getafe no creó excesivo peligro pese a dominar el choque, mientras que el Sevilla tampoco acertó a sentenciar. La incertidumbre en el marcador fue lo único que mantuvo atentos a los espectadores, que ven cómo el Sevilla nuevamente se mete entre los grandes después del tropiezo de la semana pasada en el Vicente Calderón.