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88 Deportes PRIMERA DIVISIÓN QUINTA JORNADA LUNES 2 10 2006 ABC El Atlético no supo ganar en el Bernabéu Fue superior en juego y ocasiones a un Real Madrid en el que sólo aparecieron un gran Guti y un oportuno Raúl, y Agüero perdonó a dos minutos en un mano a mano que tiró fuera ante Casillas REAL MADRID ATLÉTICO DE MADRID 1 1 Real Madrid (4- 2- 3- 1) Casillas; Mejía, Cannavaro, Sergio Ramos, Roberto Carlos; Emerson, Diarra; Raúl, Guti (Beckham, m. 70) Reyes (Raúl Bravo, m. 65) y Van Nistelrooy (Ronaldo, m. 83) Atlético (4- 2- 3- 1) Leo Franco; Seitaridis, Pablo, Perea, Pernía; Luccin, Maniche; Maxi, Mista (Agüero, m. 60) Petrov (Galletti, m. 77) y Fernando Torres. Árbitro Undiano Mallenco. Expulsó por doble tarjeta amarilla a Sergio Ramos (m. 63) Amonestó también a Cannavaro, Mejía, Pernía, Maxi, Perea, Pablo y Mista. Goles 0- 1. m. 7: Mista. 1- 1. m. 38: Raúl. ENRIQUE ORTEGO MADRID. El Atlético no le ha ganado al Madrid en lo que va de siglo. Lógico y normal después de lo visto ayer en el Bernabéu. Los de Aguirre no supieron ganar. Hicieron méritos para ello. Fueron superiores futbolísticamente a un Real Madrid vulgar, sin ideas, pero primero se dejaron empatar cuando tenían totalmente controlada la situación y, en la segunda parte, fueron incapaces de darle la puntilla a pesar de jugar en superioridad la última media hora por expulsión de Sergio Ramos. Ni siquiera le faltó al Atlético la gran oportunidad de rubricar su buena obra. En el minuto 89, Agüero se plantó solo ante Casillas después de una perfecta pared con Torres. Venía en carrera, con el balón controlado, podía elegir varias alternativas porque tenía al portero a media salida y optó por adornarse con una vaselina que se fue alta, muy alta. Allí perdieron los rojiblancos dos puntos. Luccin- Maniche... y un gran Guti El empate le sabe a poco al Atlético y a mucho al Real Madrid. Pero de partidos agridulces está llena la historia de estos clásicos y casi siempre son los madridistas los que salen mejor parados en el marcador. Dejó sello de sus intenciones el once de Aguirre desde que el balón comenzó a rodar. Se posó bien arriba, presionando la salida del balón en tres cuartos de campo y con un objetivo claro: que Guti no la tocara. Maniche seguía de lejos a Diarra, Mista no tenía que tapar a Emerson porque el brasileño se escondía solo, pero cuando el balón caía en los pies del 14 allá que se lanzaban los rojiblancos como posesos. Todo ello ya con ventaja en el marcador porque una extraña combinación aérea entre Torres y Maxi, con desajuste incluido de la zaga blanca, acabó en los pies de Mista, que machacó a Casillas. Maniatado, nervioso, con la única alternativa de Guti, los de Capello arrancaban los primeros pitidos del Bernabéu. Maniche tuvo el 0- 2. En pleno desasosiego local, Guti se ofreció La jugada de la polémica, con Torres quejándose de un presunto codazo de Sergio Ramos por enésima vez- -cuatro amarillas vieron los atléticos por buscarle los tobillos- lanzó un balón largo de cuarenta metros de esos que Raúl busca como nadie a la espalda de la defensa y el capitán remató según le venía, con la derecha, para enloquecer de rabia y alegría y poner el Bernabéu a sus pies. Nunca había celebrado Raúl un gol de esa forma. Se señaló el nombre con los dos pulgares mientras corría como poseído para dedicar el gol a su gente. Un remate a puerta, un gol. Una llegada, y pleno. El Madrid se agarró al partido con ese tanto y se fue al descanso mucho más entonado que el Atlético, que maldijo su sino. De nada había servido su gran trabajo táctico. La presión y el buen manejo del balón de Luccin y Maniche y la movilidad de Mista. reincida en dos faltas consecutivas a Agüero y Torres. La segunda, un manotazo, le costó la roja y según se marchaba al vestuario sin rechistar con él se marchó también la ambición de su equipo por ganar el partido. Capello pensó que había llegado el momento de no perder, aunque nunca había hecho méritos para ganar, y metió rápido a Bravo para recomponer la zaga y después a Beckham por el omnipresente Guti, el mejor jugador sobre el campo, lo que le valió una sonora regañina de la afición, que no entendía, aunque su equipo estuviera con diez, cómo podía seguir en el campo Emerson y se marchaba el único rayo de luz que tuvo su equipo en todo el partido. Media hora tuvo el Atlético para ganar el partido, pero no supo. Se cerró el Madrid en su campo con dos líneas de cuatro protegiendo a Casillas, pero salvo la ocasión del Kun ya comentada, la verdad es que con diez sufrió menos que con once y terminó agarrándose a un empate que para sus méritos era un potosí. La guerra de las camisetas Undiano Mallenco decidió que el Atlético de Madrid no podía utilizar la camiseta que habitualmente usa como visitante (medio cuerpo rojo y medio blanco) y jugó con la de rayas. Por su parte, los madridistas saltaron al terreno de juego con una camiseta reivindicativa sobre la oficial para levantar el ánimo de su compañero Cicinho, que fue operado esta semana y estará de baja alrededor de seis meses. Expulsión de Ramos y todos atrás Le duró al Madrid la inyección del gol y su salida tras el descanso nada tenía que ver con la primera parte. Por supuesto, todo gracias a Guti. Se igualó la contienda. Las ocasiones se sucedían en ambas áreas cuando los de casa se quedaron con diez por otra irresponsabilidad de Sergio Ramos. Parece mentira que un jugador que acaba de ver la tarjeta por rematar con la mano,