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58 Cultura LUNES 2 10 2006 ABC TEATRO El hombre de las mil caras Idea original: Arturo Brachetti y Serge Denoncourt. Texto: Arthur Kopit. Dirección: S. Denoncourt. Escenografía: Guillaume Lord. Vestuario: François Barbeau. Iluminación: Alain Lortie. Coreografía: Kevin Moore. Intérprete: Arturo Brachetti. Lugar: Nuevo Teatro Alcalá. Madrid. UN GRAN FONDO DE ARMARIO JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Arturo Brachetti, caracterizado como el Moisés de Los diez mandamientos ABC P oesía, humor, fantasía, asombro, magia... se alían en el espectáculo que presenta en Madrid Arturo Brachetti. Este denominado hombre de las mil caras recupera el viejo y añorado espíritu del teatro de variedades en una función completísima que reúne el vertiginoso transformismo del mítico Leopoldo Frégoli, cuidados números de ilusionismo, el encanto de las sombras chinescas y una maravillosa zambullida en la mitología cinematográfica, pasado todo ello por el tamiz de una reflexión sobre el paso del tiempo teñida por la melancolía. Brachetti enciende en su espectáculo el sol de la infancia para iluminar un viaje al fondo de sí mismo. Visita el desván de la casa familiar que debe ser vaciado porque el edificio ha sido vendido, y se reencuentra con juguetes y objetos que en una retroacción proustiana le llevan a momentos del pasado. Comienza así un prodigioso itinerario en el que se va transformando incansablemente en múltiples personajes- ¡menudo fondo de armario el suyo y menuda tarea tiene quien se encarga de plancharle el vestuario! hace un guiño al público y al momento es ya otro, juega, mantiene un duelo a revólver con el negativo de sí mismo, se detiene en números de magia y salta de nuevo hacia otra parte. En su camino, demuestra que en un sombrero pueden caber veinticinco personajes y que en un bolso que trata con respeto reverencial habita el espíritu de la mamma. Convoca sobre el escenario una tormenta de nieve y transita por las cuatro estaciones en una pirueta que es un homenaje a la pintura. Cambia y cambia de indumentaria en un plis plas- ¿no se ocultarán tras la fachada de este espectáculo los enigmáticos quintillizos Brachetti? -y llega a la segunda parte que convierte en un paseo por los inagotables mitos del cine: avanza con Dorothy por el camino de baldosas amarillas, remeda a Chaplin en El gran dictador baila bajo la lluvia y metido en la piel de Liza Minnelli, asume al aplomo de James Bond y es al tiempo Humphrey e Ingrid en la escena cumbre de Casablanca Una deslumbrante cabalgata fílmica que remata con una fiesta consagrada a Federico Fellini a los sones de la música del gran Nino Rota. Un montaje de gran complejidad técnica y formidable aparato escenográfico, un producto muy cuidado que el público ovaciona sorprendido y agradecido a la vez. Gracias, pues, señor Brachetti por este fantástico viaje y una pregunta final: ¿Cuánto le cobra el tinte por limpiarle la ropa?