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54 LUNES 2 10 2006 ABC Cultura y espectáculos Patrimonio alerta contra el traslado de la estatua de Menéndez Pelayo al jardín de la Biblioteca Nacional El informe remitido a Rosa Regás aclara que la efigie no soportaría la intemperie ni la contaminación b Carmen Calvo sometió en el Parlamento la decisión de desplazar la escultura al jardín al veredicto de los técnicos (el de este informe) y el criterio del Patronato JESÚS GARCÍA CALERO MADRID. Un informe del Instituto de Patrimonio Histórico, solicitado por la Biblioteca Nacional el pasado verano con el fin de argumentar a favor del traslado de la estatua de Marcelino Menéndez Pelayo al jardín de la institución, ha sido recibido ya por su directora Rosa Regàs y es taxativo: la estatua, que lleva 94 años en ese emplazamiento, no aguantaría la intemperie y por ello sacarla al exterior sería ponerla en grave riesgo. La polémica persigue desde el inicio al proyecto de la directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regàs, de trasladar la escultura del más importante de sus antecesores, aquél a quienes todos otorgan el mérito de haber hecho de la institución lo que es, además de ser uno de los grandes intelectuales de la historia de España. Como se recordará, la escritora y ganadora del premio Planeta afirmó el pasado 9 de marzo que la decisión estaba tomada, antes de consultarla con los técnicos y sin haber informado al Patronato, alguno de cuyos miembros mostró gran preocupación ya entonces. La estatua que preside la entrada a la Biblioteca Nacional no soportaría su traslado al jardín nas y otros autores, realizadas en mármoles italianos, muchísimo más resistentes que el Novelda, y que también debieron ser retiradas al interior ante el acelerado deterioro que registraron. El problema, más allá de polémicas ideológicas y políticas, estriba en que el traslado de la escultura de Menéndez y Pelayo se decidió con la excusa de permitir la reforma de los accesos a la Biblioteca Nacional, ya que, como la estatua se encuentra en el centro de las rutas de tránsito, podría suponer un problema de seguridad en caso de desalojo. En su lugar, la reforma tenía previsto ocupar el espacio del hall con pues- CHEMA BARROSO El problema es la piedra de Novelda El informe, que ha sido remitido recientemente a la Biblioteca Nacional, analiza la composición y el estado de la estatua de Marcelino Menéndez Pelayo, obra de Coullaut Valera erigida en 1912 y tallada en piedra de Novelda. Precisamente, ése material es el problema, ya que la Novelda es uno de los mármoles más porosos del mundo. Según técnicos consultados por ABC, esa porosidad es el punto débil de este material, ya que lo hace más vulnerable a la intemperie y la contaminación. El informe remitido por el Instituto de Patrimonio Histórico subraya este problema y recuerda que Recoletos 20, la sede de la Biblioteca Nacional, es uno de los puntos con mayor contaminación medioambiental de Madrid, y por tanto de España. El tráfico, con los humos y gases propios del uso de combustibles fósiles, dañaría rapidamente en el jardín de la institución la piedra de Novelda, encontrando en los poros unos aliados para penetrar en la escultura y desmoronarla. También se recuerda que, en el mismo emplazamiento, la Biblioteca Nacional ya tuvo esculturas de cierto valor, como las obras ganadoras de medallas de Bellas Artes de Aniceto Mari- El PP confía en que el informe técnico sea tenido en cuenta por Rosa Regàs MADRID. La responsable de cultura del PP, Beatriz Rodríguez Salmones relata a ABC que recibió a mediados de julio los planos del proyecto de reforma de los accesos de la Biblioteca Nacional y nada más observarlos se dio cuenta de que faltaba el informe técnico. Inmediatamente, lo solicitó y recibió como respuesta: Se está elaborando Al conocer la noticia de que el informe es contrario, la portavoz del PP se remite a lo que exigió a Rosa Regàs y al Ministerio de Cultura cuando la polémica de la estatua llegó al Parlamento: Hay que someterse a los procedimientos. Es necesario el informe técnico previo a tomar la decisión y es preciso que el Patronato esté informado. La decisión no es de la directora de la Biblioteca, sola, sin más Rodríguez Salmones recuerda que, en Santander, Regàs volvió a repetir que la decisión estaba tomada como algo irrevocable y ahora se demuestra que en vez de rectificar llevamos un año dando vueltas Además, hay que recordar que Menéndez Pelayo tuvo un papel definitivo en lo que hoy es la Biblioteca Nacional y el sistema público de Bibiotecas. tos de información que recibieran al visitante. Tal vez ahora la directora Rosa Regàs tenga que plantear modificaciones al proyecto en el próximo Patronato, que aún no ha sido convocado, con el fin de, o bien integrar la estatua de Marcelino Menéndez Pidal en el nuevo acceso, o bien buscarle un emplazamiento propio de su dignidad. En este punto cabe recordar que el argumento defendido tanto por Regàs como por la ministra Carmen Calvo durante los siete meses que ha durado esta polémica fue que en el jardín don Marcelino estaría mejor acompañado y sería mucho mejor visto. Claro que Regàs también declaró en marzo a ABC que la escultura es de mala calidad Nadie lo entendió así, y el enfado provocado entre numerosos intelectuales llegó al Parlamento y fue elevado a su máxima expresión en Cantabria, de donde era oriundo Menéndez Pelayo, y donde la sociedad se ha movilizado porque no entiende la medida. La tensión estuvo a punto de costar un disgusto político este verano cuando Regàs afirmó que el presidente de Cantabria era favorable al traslado de la estatua y así se lo había expresado. El desmentido de Miguel Ángel Revilla fue tan contundente que Regàs se vió en la obligación de pedirle excusas por escrito.