Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 2 10 2006 Sociedad 53 Los niveles de metano podrían aumentar en la atmósfera si se redujera la sequía Es el gas de efecto invernadero más importante tras el dióxido de carbono b La desecación de humedales ha nicas han vuelto a incrementarse, si bien su efecto en la atmósfera se ha visto enmascarado por una reducción en las emisiones de metano procedentes de los humedales. El papel de los humedales Las zonas húmedas producen hasta el 40 de emisiones de metano descargadas en la atmósfera por las condiciones anóxicas reinantes en sus suelos anegados y su elevada producción primaria. Sin embargo, la sequía y escasez de agua ha provocado el drenaje de muchos humedales, reduciéndose su aportación de metano a la atmósfera. De no haber sido por esta disminución, los niveles atmosféricos de metano habrían continuado creciendo. Esto sugiere que si la tendencia de la sequía se reduce y las emisiones de las zonas húmedas vuelven a la normalidad, la concentración de metano en la atmósfera aumentará, empeorando el problema del cambio climático. Otros investigadores de la Universidad de Nueva York han retrocedido hasta el periodo con las temperaturas globales más altas en los últimos 65 millones de años. Según detallan en Science en el Eoceno (hace entre 56 y 49 millones de años) la concentración de dióxido de carbono era de 1.125 partes por millón, que cuatriplica los niveles de la etapa preindustrial. Si las estimaciones del Panel Intergubernamental del Cambio Climático se cumplen (concentración de dióxido de carbono de 1.000 partes por millón en 100 años) nuestro futuro climático sería como volver al Eoceno. hecho que disminuyan las emisiones naturales de este gas, enmascarando la subida de las que proceden de actividades humanas A. ACOSTA MADRID. El metano es un importante gas de efecto invernadero- -por molécula es 20 veces más potente que el dióxido de carbono (CO 2) y su concentración en la atmósfera casi se ha triplicado desde la etapa preindustrial, aunque su crecimiento se ha ralentizado desde los años 90. El hecho de que el nivel de metano permaneciera relativamente constante durante esa década provocó que se hiciera una revisión a la baja en la futura influencia de este gas en las temperaturas globales. El propio protocolo de Kioto de lucha contra el cambio climático estableció límites más flexibles para el metano que para el CO 2. Ahora, un estudio del Centro Nacional de Investigación Científica de Gif sur Ivette (Francia) advierte de que los niveles de metano en la atmósfera podrían aumentar en un futuro próximo afectando a las proyecciones sobre el calentamiento global del planeta, según detallan en Nature La razón para esa ralentización de la tasa de crecimiento en los niveles de metano en los noventa hay que buscarla en una disminución en las emisiones de metano procedentes de las actividades humanas. Sin embargo, desde 1999 las fuentes de metano antropogé- ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO PINTAS LACRIMÓGENAS os corzos tienen ya su pelaje pardo, triste y grisáceo, en la sierra de San Mamed, en Orense. Durante este fin de semana, pareció allí invierno, con temperaturas por debajo de los diez grados, y la llovizna y la ventisca y la sombra de las nubes sobrevolando los brezales. Al cobijo de una roca, durante la espera, daba tiempo a darse cuenta de cómo la especie que genera recursos, y L la caza es un recurso, prospera y protege lo que le rodea. No hay bosque como los que hay dentro del coto, con acebos con su fruto rojo y abedules de donde cuelgan de sus troncos líquenes llamados barbas de capuchino. Todo el bosque llora verdor, autenticidad y vida de la que ya no queda, es un bosque relicto, como el frío que hacía siendo otoño. En el Parador de San Esteban, daban de cenar pintada, que es la gallina de Guinea de plumas negras con pintas blancas que representan las lágrimas de las meleágridas, pintas lacrimógenas que nos hacían llorar, no por los corzos ni por el bosque milagroso por el que anduvimos menos de lo que yo quisiera, sino por lo que ya no hay, más allá del coto.