Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 2 10 2006 Internacional 33 David Cameron confía en que el congreso tory formalice su paso al centro en el Reino Unido El líder conservador invita a su partido a reforzar su responsabilidad social en no querer prometer una rebaja de impuestos, como le pide el ala derecha, y pone el acento en mensajes poco tradicionales, como la ecología EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El líder conservador británico, David Cameron, se enfrenta al reto de demostrar a su partido, en el congreso que ayer comenzaron los tories que además de saber controlar el arte de la telegenia también es capaz de lanzar propuestas de contenido que puedan atraer al electorado. En su primer congreso como líder, Cameron dedicó ayer una primera intervención a los mensajes de fondo, sobre los que insistirá el próximo miércoles, cuando pronuncie su principal discurso, sin que para entonces tampoco se espere una lista detallada de propuestas, más allá de iniciativas como suprimir el carnet de identidad que los laboristas quieren instaurar. Tenéis que cambiar conmigo advirtió ayer ante los delegados, a los que recordó que la voz conservadora tiene que adoptar un tono más centrado, que definió como responsabilidad social David Cameron declaró que ahora el partido está listo para luchar y ganar Durante casi un año de liderazgo, Cameron se ha ocupado sobre todo en un esfuerzo de imagen, algo que se ha probado necesario para invertir las tendencias políticas y dar al Partido Conservador dorsal de posible caballo ganador. Cameron ha puesto el acento en mensajes poco tradicionales de los conservadores, como la ecología, y ha rechazado mostrar la zanahoria de una reducción de impuestos. Con la apuesta medioambiental busca ampliar el electorado, pero sin una atrayente política impositiva puede descontentar a una parte de los habituales votantes conservadores. Esto último ha puesto nerviosa al ala derecha del partido, que insiste en la necesidad de una promesa de rebajar los impuestos. b Cameron insiste De momento, el congreso comenzado ayer en Bournemouth se ha ideado para la galería, orientado sobre todo a dar una imagen de modernidad que rompa definitivamente con el estereotipo de los tories cuya reputación como partido de gobierno sigue aún vinculada a los tiempos de Margaret Thatcher y John Major. Logotipo nuevo Precisamente para marcar un nuevo comienzo, el partido estrena en Bournemouth un nuevo logotipo. Se ha eliminado la antorcha sostenida por un puño y su antebrazo, introducido por Thatcher, y se ha sustituido por un roble de ramaje verde elaborado con unos pocos trazos. Aunque el logo ha sido recibido con poco entusiasmo por los cuadros del partido, sus diseñadores recuerdan que el roble ha sido un emblema vinculado con el conservadurismo británico. El emblema ya figura en todos los elementos corporativos del partido, e incluso los conservadores escoceses ya lo han adaptado a su singularidad- -hasta en eso Escocia tiene que ser distinta para arrancar votos- con un follaje de verde más intenso y el tronco del árbol algo menos inclinado hacia la derecha. Además, parte del congreso copia el formato de un programa de la televisión con concursantes. Al final de cada jornada, militantes que lo soliciten podrán exponer ante el auditorio propuestas que consideran que el partido debe incluir en su programa. Un panel de expertos elegirá cada día una de ellas. También, en determinados debates, los delegados pueden aportar sus puntos de vista mediante agendas electrónicas, cuyos mensajes se proyectan en las pantallas gigantes de la sala. En la jornada inaugural, David Cameron cargó contra el previsible sustituto de Tony Blair, Gordon Brown, a quien se deberá enfrentar en las elecciones. Cameron presentó al canciller del Tesoro como alguien débil y un hazmerreír a quien todo el mundo le tiene que decir lo que debe hacer para cambiar su sombría imagen. La última encuesta publicada indica que los tories han perdido ventaja sobre los laboristas, y ahora se encontrarían sólo un punto por encima. Surayud Chulanont nuevo primer ministro tailandés junto con su esposa REUTERS Los golpistas nombran primer ministro de Tailandia a un general retirado que asesoraba al rey ABC BANGKOK. El general retirado tailandés Surayud Chulanot juró ayer el cargo de primer ministro, tras la petición de los militares golpistas del 19 de septiembre, cuyo poder ha sido reforzado en una Constitución interina aprobada por el rey Bhumibol Adulyadej. El general Surayud, de 63 años, ex comandante en jefe del Ejército y hasta ahora consejero del monarca, prestó juramento en una ceremonia transmitida en directo por la televisión, tras recibir la aprobación del rey. Surayud se convierte así oficialmente en el primer ministro tailandés número 24 desde la abolición de la monarquía absoluta, en 1932, informa France Presse. El próximo primer ministro tendrá que sacrificarse por el pueblo y el general Surayud es un buen hombre declaró el líder de los golpistas, el general Sonthi Boonyaratglin, pocas horas antes de una audiencia en el palacio real para formalizar el nombramiento. Nacido el 28 de agosto de 1943, Imagen de modernidad Sin embargo, Cameron está decidido a no atarse de momento las manos ante la incógnita de cómo evolucionará la economía de aquí a las elecciones, que pueden ser en 2009 o 2010. Y como para esa cita aún quedan unos años, el líder conservador parece querer insistir en fórmulas de imagen antes de concretar su futuro programa. el general Surayud dirigió el Ejército tailandés entre 1998 y 2002. Al final de ese período entró en conflicto con Thaksin, elegido en 2001. A finales de 2003, Surayud fue nombrado consejero del rey Bhumibol Adulyadej, de 78 años. Sonthi, de 59 años, estuvo bajo las órdenes de Surayud en el Ejército. Ambos generales son personas muy cercanas al presidente del consejo privado del rey, el ex primer ministro Prem Tinsulanonda, de 86 años, quien también ha tenido su papel en el derrocamiento de Thaksin. El rey Bhumibol aprobó el domingo una Constitución interina que otorga grandes poderes a los golpistas de aquí a las elecciones prometidas para finales de 2007. La Constitución provisional servirá de marco legal al nuevo gobierno, y también a los golpistas, quienes afirman que vigilarán muy de cerca todos los asuntos del país hasta el restablecimiento de la democracia dentro de un año. La junta ha consolidado su papel en la creación de un Consejo para la Seguridad Nacional (CNS) cuyo jefe, el general Sonthi, podrá destituir al primer ministro. Los autores del golpe designarán también a los 250 miembros de un parlamento unicameral y aprobarán la composición de una asamblea popular de 2.000 personas.