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ABC LUNES 2 10 2006 Internacional 31 Partidarios de Al- Fatah, a la quema del Parlamento palestino tras duros choques con Hamás b La intervención de la Policía La revelación de Antoine Royal de que su hermano- -y de Ségolène- -reventó el mítico buque de Greenpeace remueve el proceso socialista. En 1985, Laurent Fabius era el primer ministro La candidatura del PSF y la segunda explosión del Rainbow Warrior JUAN PEDRO QUIÑONERO. CORRESPONSAL ante una protesta de funcionarios en Gaza desató una ola de violencia que causó siete muertos y más de 75 heridos L. L. CARO JERUSALÉN. Milicianos de las Brigadas de los Mártires de Al- Aksa, facción armada vinculada al partido Al- Fatah del presidente palestino, Mahmud Abás, trataron ayer de incendiar la sede del Consejo Legislativo (Parlamento) en Ramala tras graves enfrentamientos mantenidos por la mañana en la franja de Gaza con seguidores de Hamás, en la que es ya la ola de violencia más grave desde que este Movimiento para la Resistencia Islámica llegó al poder y reflejo de las tensiones entre ambos grupos rivales. Siete hombres, entre ellos un adolescente de 15 años, resultaron muertos y 75 heridos en esta espiral de violencia extrema que se desencadenó en Jan Yunis, al sur de la franja, cuando el ministro del Interior ordenó a la paramilitar Fuerza Auxiliar, creada por Hamás tras su victoria electoral, impedir una manifestación de funcionarios de policía gran parte partidarios de AlFatah- -que se concentraban a las puertas del Banco de Palestina para exigir el pago de sus salarios. Las remuneraciones a los trabajadores públicos están casi congeladas desde hace meses, cuando la comunidad occidental decidió imponer un embargo económico al gobierno islámico de Ismail Haniyeh. En contacto con Abás La extensión de los disturbios también a Nablus y a Jenín llevó al primer ministro palestino a ponerse en contacto con Abás- -que se encontraba en Ammán, de regreso de un viaje a Qatar- -para tratar de frenar la escalada. También dirigió a la población un llamamiento a la calma por encima de las diferencias y en vista de la intención declarada de Israel de intensificar sus acciones militares sobre Gaza. Los choques entre grupos palestinos se producen días antes de que la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, se reúna con Abás durante su visita a Oriente Medio. Un encuentro en el que- -según fuentes diplomáticas hebreas citadas por el diario Haaretz- -Rice tiene la misión de apuntalar la posición de Abás y debilitar a Hamás utilizando medios creativos, como el traspaso de fondos a la Autoridad Palestina a través de Abás lo que podría terminar descabalgando del gobierno al Movimiento para la Resistencia Islámica y despejar el camino a Al- Fatah. PARÍS. Win van der Veldt, director general de la policía de Nueva Zelanda, ha decidido reabrir el escándalo del Rainbow Warrior el navío ecologista de Greenpeace hundido por un comando del contraespionaje francés en 1985. Uno de los militares que pusieron la bomba fue Gerard Royal, hermano de Ségolène, que busca ser candidata del Partido Socialista a la presidencia de Francia. Laurent Fabius, también aspirante, era el primer ministro cuando se consumó aquel legendario acto de terrorismo de Estado. El escándalo lo ha relanzado otro de los hermanos de Ségolène, Antoine, quien desvela en la prensa parisina que fue su hermano mayor, Gerard, quien puso la bomba que hundió al Rainbow Warrior y costó la vida a un fotógrafo, en una operación militar que aspiraba a cortar por lo sano las protestas ecologistas contra los ensayos nucleares franceses en el Pacífico. François Mitterrand fue el presidente que dio la orden. Fabius, el primer ministro que se vio forzado a reconocer que habían sido los militares franceses quienes, cumpliendo órdenes políticas, perpetraron una acción de terrorismo de Estado en el puerto de Auckland, en Nueva Zelanda. El Rainbow Warrior fue uno de los más graves escándalos del primer sep- tenio de François Mitterrand (1981- 1985) Veinte años más tarde, las revelaciones de Antoine Royal reabren una página vergonzosa del Estado francés. Desde Nueva Zelanda, la primera reacción policial ha sido la reapertura de los informes nacionales. Se presta a Greenpeace la intención de exigir que el Gobierno neozeolandés pida la extradición de Gerard Royal por asesinato. En París, la metralla inflamable del escándalo toca automáticamente a dos de los tres o cuatro candidatos socialistas a la presidencia de la República. Ségolène Royal era todavía una oscura consejera anónima, en el Elíseo, cuando Mitterrand y sus generales decidieron en solitario hundir el buque. Una decisión de tal calibre escaparía a las informaciones de una consejera para asuntos sociales, quien tampoco podía saber entonces que su hermano mayor formaba parte del equipo que hundió el navío ecologista. ¿Cuándo se enteró Ségolène? Ex primer ministro y aspirante Laurent Fabius, por el contrario, primer ministro en 1985, no podía ignorar completamente una acción de terrorismo antiecologista concebida, organizada y perpetrada por los servicios de seguridad que estaban bajo sus órdenes. Tras varias semanas de revelacio- nes escandalosas, fue el mismo Fabius quien reconoció públicamente que habían sido militares franceses quienes hundieron el Rainbow Warrior ¿Cómo puede afectar aquel lejano escándalo a la carrera política inmediata de Ségolène Royal y Laurent Fabius? Ayer por la tarde, la candidata favorita de los sondeos reaccionó denunciando oscuras maniobras al destaparse lejanos escándalos un día después de la presentación oficial de su candidatura. Sin embargo, la prensa se ha limitado a recoger las revelaciones de uno de sus siete hermanos. La policía neozelandesa, a manifestar su deseo de volver a estudiar el caso. A seis meses del voto decisivo, las posiciones de campaña pueden evolucionar en todos los sentidos. La originalidad y complejidad del escándalo Rainbow Warrior es que se trata de un caso palmario de terrorismo de Estado, que pudiera afectar a la carrera política de dos candidatos socialistas. Laurent Fabius ha comenzado por encajar, en silencio, esquivando las preguntas de fondo. En su caso, las sombras del pasado iluminan de manera poco brillante al candidato que aspira a unificar a la izquierda y la extrema izquierda. En el caso de Ségolène, pese a su ignorancia de entonces, el escándalo revela unas relaciones familiares y políticas de insondable oscuridad. Ya se sabía que Ségolène llegó a querellarse judicialmente contra su padre, coronel de artillería, reclamándole el pago de unos estudios que no le quería pagar. Ahora surgen más sombras. El Rainbow Warriors escorado en el puerto de Auckland, el 11 de julio de 1985, tras ser objeto de un atentado francés AP