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30 Internacional LUNES 2 10 2006 ABC Israel da por finalizada su salida del Líbano y pide la libertad de sus soldados capturados La ONU exige que abandonen la aldea de Rajar, su último bastión, para completar el repliegue b Los soldados israelíes desplega- dos a lo largo de la frontera tienen orden, según el jefe del Ejército hebreo, de abrir fuego sólo cuando sus vidas corran peligro LAURA L. CARO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Con la salida pasadas las dos y media de la madrugada, hora local, de un grupo de soldados que cruzaban la frontera a pie mostrando banderas con la estrella de David, Israel dio ayer por finalizada la retirada de sus tropas del sur del Líbano tras 83 días de permanencia y una guerra no declarada que ha costado la vida a más de 860 libaneses y 150 israelíes. Lo hacían a través del paso de Zarit, muy cerca de donde el pasado 12 de julio fueron atrapados por Hizbolá los reservistas Ehud Goldwasser y Eldad Regev, en cuyo recuerdo, un portavoz de la oficina del primer ministro, Ehud Olmert, advertía ayer que Israel ha cumplido totalmente sus obligaciones y ha llegado el turno- -añadía- -de que el gobierno del Líbano mantenga los acuerdos facilitando la inmediata liberación de los soldados israelíes capturados El Ejército hebreo daba por cumplido con esta operación el mandato de la resolución 1.701 de Naciones Unidas a través de un comunicado, en el que se subraya que la zona evacuada ha quedado bajo el control de la ONU y las Fuerzas del Líbano. Y en el que también se reconoce que un pequeño contingente militar se encuentra todavía en la parte libanesa de la aldea dividida de Rajar, cuya mitad sur pertenece a Israel sin que haya una valla de separación que impida el paso. Pero el estatus de la aldea dividida no es el único fleco que ha quedado pendiente de resolver en la delicada frontera que separa Israel del Líbano, donde todavía está por dilucidar cómo se coordinarán las fuerzas sobre el terreno en caso de que Hizbolá- -que se niega a su desarme, exigido en la resolución de la ONU- -perpetre alguna acción violenta. Oficial de enlace En este sentido, la radio pública hebrea informó ayer de que un oficial de la Finul, cuya nacionalidad no ha sido dada a conocer, prestará servicio como enlace instalado de modo permanente en el cuartel general norte de Israel, ubicado en la ciudad de Safed, y se ocupará de transmitir los mensajes a uno y otro lado. Dentro del territorio de Israel, las órdenes del jefe de las Fuerzas de Defensa, Dan Halutz, a los soldados que patrullan a lo largo de la línea fronteriza han sido de abrir fuego sólo cuando sus vidas corran peligro con la confianza de que la fuerza internacional y el Ejército libanés- -hoy con unos 10.000 y 5.000 efectivos desplegados respectivamente al sur del río Litani- -se ocupen de eliminar las amenazas y las manifestaciones de protesta, que fre- Los israelíes mantendrán sus vuelos no tripulados para vigilar a Hizbolá en territorio libanés cuentemente incluyen el apedreamiento de los vehículos israelíes. No obstante, en declaraciones ayer también a la radio pública, Halutz advirtió en relación a Hizbolá de que si actúan para restablecer su infraestructura, obraremos para impedirlo en línea con las disposiciones del ministro de Defensa, Amir Peretz, quien, según un portavoz, ha dicho que Israel no tolerará provocaciones ni grupos de individuos armados cerca de la valla fronteriza y que seguirá manteniendo sus vuelos no tripulados de vigilancia sobre el Líbano. Una cuestión que, informaba ayer el diario Haaretz recogiendo el testimonio de un oficial del Partido de Dios en el sur del Líbano, Sheik Hassan Ezzedine, será entendida como una violación que tendrá consecuencias Una aldea partida en dos La propuesta del Gobierno de Ehud Olmert ha sido semanas atrás cerrar un estatus todavía pendiente, según el cual Naciones Unidas se haga cargo de la seguridad de esa mitad norte libanesa, con el fin de evitar que esta comunidad partida en dos por la línea azul descrita en 2000 se convierta en un punto débil entre los países vecinos y, al cabo, en fuente de problemas. El mantenimiento en Rajar de esta reducida presencia militar llevó ayer al comandante en jefe de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (Finul) general Alain Pellegrini, a certificar que Israel consumó la noche del sábado un avance significativo pero no un repliegue completo hasta que salgan de la aldea. Espero que abandonen la zona durante la próxima semana para completar la retirada, en línea con la resolución 1.701. La Finul estará en estrecho contacto con el Ejército israelí para facilitar una rápida salida de Rajar subrayó el militar también a través de un comunicado. Ziad Jarrah y Mohamed Atta (también a la derecha en una foto de carné) en un vídeo realizado en enero de 2000 AP Un vídeo muestra imágenes de dos de los terroristas suicidas del 11- S en un campo de Al Qaida E. J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Sonríen ante la cámara y a lo largo de la grabación se muestran distendidos. Mohamed Atta y Ziad Jarrah, dos de los terroristas suicidas del 11- S, aparecen en un vídeo grabado en enero de 2000 en un campo de entrenamiento de Al Qaida en Afganistán, donde se les ve asistir a una arenga de Osama bin Laden. El vídeo, dado a conocer ayer por The Sunday Times, es la primera prueba fílmica de las relaciones de Atta con Al Qaida y recoge el momen- to en el que supuestamente el líder del comando del 11- S expresa su juramento de martirio. La cinta no aporta sonido, por lo que no es posible saber lo que hablan Atta, Jarrah y otras personas que intervienen. Especialistas en leer el movimiento de los labios han intentado sin éxito descifrar los diálogos. Lo que más llama la atención es la distendida apariencia de Atta y Jarrah, ambos con poblada barba, que bromean entre ellos. Año y medio después, el primero estrellaría un avión de American Airlines contra la torre norte del World Trade Center de Nueva York; el segundo se haría con el control del aparato de United Airlines que cayó en Pensilvania tras un motín de los pasajeros. En esa estancia en Afganistán, Atta habría recibido el mando de la operación. Las escenas del vídeo se vuelven solemnes cuando Atta lee ante la cámara lo que parece una declaración sobre su futura intención suicida, con un arma apoyada contra la pared. Además de imágenes de Bin Laden dirigiéndose a sus seguidores en su base afgana de Kandahar, también se distingue la figura de otro de los principales involucrados en el 11- S, Ramzi Binalshibh, así como a un guardaespaldas que, al parecer, tenía la misión de matar a Bin Laden de dos disparos en la cabeza si era capturado.