Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 2 10 2006 Nacional 19 SE DERRUMBA LA TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN La Audiencia Nacional considera acreditado que el explosivo usado en el 11- M fue goma 2 Eco, que lo facilitó Trashorras y fue robado de la mina Conchita NAYO y LAVANDERA Varios de los agujeros negros del mencionado diario se han basado en revelaciones de dos individuos presuntamente vinculados con el mundo de la delincuencia: Nayo y Lavandera cuyas confesiones se han adaptado como un guante a la versión de que ETA había mantenido contactos con José Emilio Suárez Trashorras, el ex minero que facilitó la goma 2 al marroquí Jamal Ahmidan, uno de los autores de la matanza. Por orden del juez instructor, la Comisaría General de Información investigó esos hipotéticos vínculos y, por ahora, no ha encontrado ninguno. Todas las indagaciones realizadas hasta el momento han desembocado en el mismo punto: ETA nunca se ha abastecido de explosivos en el mundo de la delincuencia y, precisamente, en las fechas en la que se señalaban los supuestos contactos, la banda etarra, según las estimaciones policiales, contaba con más de dos toneladas de explosivo, fruto de diferentes robos en Francia. Prueba de la importancia que el citado diario da a Lavandera -Francisco Javier Lavandera- -es la exclusiva que publicaba el pasado 9 de julio de 2006, en la que el ex confidente del 11- M cuenta haber sufrido un supuesto intento de asesinato. La Guardia Civil investigó el caso y esta es, de forma muy resumida, la conclusión del informe policial publicado por ABC: Ni rodadas de vehículo ni restos de cristales ni casquillos ni proyectiles Es decir, el tiroteo no existió. EFE REUTERS Teléfono móvil hallado en la mochila de Vallecas que no explotó el 11- M había sido un golpe de Estado encubierto tras un grupo de islamistas. En efecto, otra revelación que cumplía con los requisitos de la teoría de la conspiración y que fue publicada por El mundo al comienzo del curso político, tras la vacaciones de verano. La exclusiva de Trashorras- -el ex minero es uno de los principales procesados por el mayor atentado terrorista que ha sufrido y sufre España- -quedó en evidencia al publicarse una conversación telefónica, grabada en la cárcel, en la que aseguraba a sus padres que mientras el periódico El mundo pague, si yo estoy fuera, les cuento la Guerra Civil española LA GOMA 2 ECO Otro de los caballos de batalla ha sido el explosivo con el que los islamistas asesinaron a 191 personas el 11 de marzo de 2004. Para el mencionado diario y sus seguidores no existen pruebas que acrediten que lo que estalló en los trenes fue goma 2 Eco. Pues bien, los tres magistrados de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que han confirmado el procesamiento de 29 islamistas ratifican en ese mismo auto que está perfectamente acreditado que la sustancia explosiva utilizada en los distintos escenarios criminales del 11- M provenía de la mina Conchita y respondía a la denominación de goma 2 Eco CARAVANAS DE LA MUERTE TELÉFONOS MÓVILES El hecho de que de forma paralela- -durante la noche del 28 al 29 de febrero de 2004- -dos caravanas con explosivos, una formada por etarras y la otra por islamistas, tuvieran por destino Madrid ha llevado a los teóricos de la conspiración a decir que no se trata de una mera coincidencia. Sobre este caso, la Policía ha rastreado todas las llamadas que con sus móviles realizaron los ocupantes de ambas caravanas y la conclusión es que no mantuvieron ni un solo contacto. El hecho de que Jamal Ahmidan y su grupo usaran teléfonos móviles en las mochilas- bomba ha sido utilizado también para buscar nexos entre el 11- M y ETA. Se trata de una nueva vinculación fallida, por cuanto los informes policiales precisan que la banda terrorista sí ha utilizado móviles en tres atentados, pero como activadores a distancia y no como temporizadores, que fue el empleo dado por los islamistas. Además, los documentos que ya están en manos del juez subrayan que la técnica de utilizar móviles programados para activar bombas se enseñaba en un campo de adiestramiento de Jalalabad (Afganistán) que estaba dirigido por el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, organización a la que pertenecen varios de los cabecillas del 11- M. CALLEJÓN DE TRASHORRAS Al igual que en el caso anterior, los teóricos de la conspiración ven algo más que una mera coincidencia en el hecho de que un comando de ETA robara en diciembre de 2002 un vehículo, que luego empleó para atentar en Santander, en una zona muy próxima a la casa del ex minero Trashorras en Avilés. En un informe que obra en poder del juez Del Olmo, la Policía afirma que no ha encontrado ningún punto en común entre los etarras y los miembros de la trama del explosivo y basan sus argumentos, entre otros elementos, en las declaraciones de los etarras que describen su periplo desde Francia a Santander pasando por Asturias. LAS CONFESIONES DE TRASHORRAS José Emilio Suárez Trashorras, que en sus declaraciones ante el juez ha cambiado hasta seis veces la versión de su presunta implicación en la venta de los explosivos del 11- M y sus relaciones con los autores del atentado, confesaba el pasado septiembre a El mundo en una entrevista por entregas, que no sólo Jamal Ahmidan, el Chino tenía contactos con ETA, sino que FALSIFICACIÓN Y ÁCIDO BÓRICO El último episodio ha sido un borrador de Policía Científica en el que tres peritos, ahora imputados por falsificar un documento oficial, relacionaban, por medio del ácido bórico, a ETA con el 11- M. Ahora estos expertos admiten que hicieron elucubraciones y se investiga si el documento fue falsificado con la intención de filtrarlo a El mundo