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ABC DOMINGO 1 10 2006 65 Toros FERIA DE OTOÑO OTRAS PLAZAS El futuro cuenta con Daniel Luque Monumental de las Ventas. Sábado, 30 de septiembre de 2006. Primera de feria. Casi tres cuartos de entrada. Novillos de Yerbabuena, muy bien presentados; de distinto juego, les faltó fuerza; destacaron los notables 2 y 4 Javier Benjumea, de azul turquesa y oro. Estocada corta perpendicular (silencio) En el cuarto, cuatro pinchazos y estocada desprendida (silencio) Daniel Luque, de lila y oro. Estocada desprendida. Aviso (leve petición y saludos desde el tercio) En el quinto, estocada en todo lo alto (saludó desde el tercio) José Ramón García Chechu de gris perla y plata. Estocada atravesada y dos descabellos (silencio) En el sexto, estocada atravesada y dos descabellos. Aviso (silencio) Algeciras (Cádiz) Éxito de El Fandi y oreja para Manzanares ABC. Toros de Gavira, desiguales. Rincón, ovación y saludos tras aviso. Fandi, saludos y dos orejas. Manzanares, oreja y palmas tras aviso. Zafra (Badajoz) Ponce, Ferrera y Perera salen a hombros ABC. Toros de Zalduendo, Fuente Ymbro y Victoriano del Río. Ponce, oreja y dos orejas tras aviso. Ferrera, dos orejas y saludos. Perera, oreja y oreja. Algemesí (Valencia) ZABALA DE LA SERNA MADRID. La tarde estaba perfecta vestida de otoño. Cálido sol entre nubes transparentes. Pero los tendidos no compartieron el clima y se mantuvieron como en un lejano invierno, fríos y distantes. En los momentos más dulces de la faena de Daniel Luque apenas se oyeron los oles, y no porque no lo mereciera. El novillo de Yerbabuena enarboló la bandera de la bravura. Galopó Indeciso desde la salida, se empleó en el caballo, tuvo tranco en banderillas y careció- -lástima- -de un punto, o dos, de fuerza; se sostuvo por lo bravo más que por fortaleza para perseguir la templada y limpia muleta de Luque. Desde el principio planteó la joven promesa la cosa al natural, en los medios. En la siguiente tanda alcanzó la cumbre, encajado, rebozado, más puro. Sobre la mano derecha volvió a emplear la templanza para conducir las repetidas embestidas y ayudarlas en ese tramo donde se tambaleaban. Algunos pases de pecho duraron un cuarto de hora; un trincherazo, un segundo de emoción. Daniel Luque domina la técnica con cabeza privilegiada, y cuando se olvida de ella ahonda más y sube enteros. Se arrimó en las bernadinas finales, mató de estocada, levemente ladeada, y la gente se quedó a su bola helada. Ni vuelta al ruedo. Fuentes firma lo mejor FRANCISCO PICÓ. Novillos de Bucaré, nobles. El Moronta, silencio tras aviso y oreja. Salvador Fuentes, que firmó los mejores naturales de la feria, vuelta al ruedo y oreja. El rejoneador Sergio Galán, oreja. Arnedo (La Rioja) Daniel Luque interpretó lo más importante ante un público muy frío ñecazo. Resolvió con decoro. No con la espada, que, por el contrario, usó con eficacia con el demasiado flojito primero, de hechuras distintas a los otros cinco, de la línea de pedrajas. Chechu, que sustituía a Pérez Mota, pasó con creces la prueba venteña. O sea, que dejó las puertas abiertas. Nunca abandonó el manejo suave de las telas. Entró en quites, se asentó con la muleta y cobró con rectitud dos estocadas que, por su travesía, necesitaron del descabello. Pasajes de interés transcurrieron con un novillo que se recuperó de unos inicios blanditos de casta y fortaleza, pero no hubo ritmo ni continuiBOTÁN Ferreira y Adame puntúan con La Quinta BURLADERO. Novillos de La Quinta, encastados y de buen juego, y un sobrero de Fuente Ymbro (4 complicado. João Ferreira, oreja y silencio tras aviso. Eugenio Pérez, vuelta y silencio tras aviso. Joselito Adame, oreja y silencio tras aviso. dad en la embestida. El prólogo de faena al sexto desprendió importancia en una gran serie de derechazos. Apuntaba el torete, que se vino abajo después. Quizá sobrase algo de encimismo. O quizá no. José Ramón García, nombre de civil de Chechu, se arrimó finalmente ante la indiferencia generalizada. Le faltó un poquito de todo, menos bondad, a la novillada de Yerbabuena, especialmente fuerza. Demasiado bien nos ha acostumbrado José Ortega Cano, y, claro, no todos los día son fiesta ni todos los novillos pueden ser como segundo y cuarto. Buena temporada la suya. Y oportuna para el alma. Corella (Navarra) Marín y Cruz triunfan EFE. Toros de San Martín, desiguales. Francisco Marco, silencio y oreja. Serafín Marín, tres orejas. Fernando Cruz, oreja en ambos. Torremolinos (Málaga) Guzmán y Mas, por la Puerta Grande en la final de la Escuela de Madrid ROSARIO PÉREZ MADRID. Hay futuro. La Escuela Taurina de Madrid sigue pariendo toreros con condiciones, como se evidenció ayer en la novillada matinal sin caballos de la final, celebrada en Las Ventas con una paupérrima entrada. Una pena, porque los alumnos brindaron un interesante espectáculo con la colaboración de los potables erales de Torrenueva, con sangre de Cebada Gago. Carlos Guzmán y José Manuel Mas abandonaron la plaza por la Puerta Grande, mientras que José Miguel Navarro cortó una oreja. Tarde redonda de El Cid MUNDOTORO. Toros de Zalduendo y Algarra. Conde, silencio y oreja. Rivera Ordóñez, silencio y vuelta. El Cid, cuatro orejas. Una corridita de Yerbabuena José Ortega Cano trajo una corridita de toros, presentada acorde a las exigencias de Madrid. Exigir es bueno si luego se valora lo que se exige. Porque Luque mató un quinto que completó un lote muy serio. Y Luque estuvo muy en serio. Valiente ante las apagadas embestidas. Nobles pero apagadas, sin romper. El zambombazo último con el acero despertó, al menos, una fuerte ovación recogida desde el tercio. Con Daniel Luque habrá que contar en el futuro. El cuarto sumó nota alta en el tercio de muerte después de mansear en los previos. Transmitió con vibración, con la potencia de la que adoleció Indeciso Un par de El Madrileño fue soberbio. Javier Benjumea lo tuvo cerca. Quiso ligar y estar firme, quiso siempre y sin embargo... No debe recortar tanto el muletazo ni suplir la expresión de correr la mano por un seco mu- Variados los tres con el capote, los mejores pasajes corrieron a cargo de Mas en el sexto, que manseó pero acudió con nobleza a las telas. El novel espada firmó derechazos de excelente trazo: la muleta barrió la arena, templó y alargó al máximo la embestida. Ahí brotaron los oles más sentidos de una faena epilogada con toreras maneras. Lo cazó de una estocada caída y desorejó al animal. Frente al tercero ejecutó una labor intermitente y recogió una ovación. Una oreja de cada uno de su novillos se llevó Guzmán, quien cuajó dos estupendos tercios de banderillas. Decidido siempre, planteó una faena de mérito al primero, justo de fuerzas como la mayoría de sus hermanos. Lo cuidó a media altura e imprimió suavidad en dos buenas tandas de naturales. Abrochó con unos ayudados por bajo de buen corte y prendió un espadazo en todo lo alto. Con el cuarto también anduvo entonado. Navarro se mostró entregado y enjaretó muletazos sueltos de notable aire, pero quizá al quinto debió de darle más sitio para que su actuación adquiriese mayor limpieza.