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62 Cultura DOMINGO 1 10 2006 ABC un guión con forma de partitura. Quizá fue la SEPI, en plena temporada de recortes presupuestarios, la encargada de caldear el ambiente y de transformar, logrado mimetismo, un teatro monumental en un antro malasañero. Cortaron el aire acondicionado, y pusieron humo sintético, y luces violetas, y una banda de rock a la que afortunadamente apenas se escuchaba: sólo la batería rompió el discurso de una OSRTVE que rara vez abandonó la literalidad de un repertorio ante el que se mostró respetuosa, por no decir cobarde. En este contexto de prudencia narrativa fueron las piezas menos figurativas de la noche- Sildavia de La Unión, y en menor medida Un hombre en mi nevera de Glutamato- -las que con sus desvaríos y arritmias le dieron a la orquesta razones para la fantasía. Emociones aparte, lo mejor de la noche. Obertura de recuerdo a los ausentes A los tres grandes ausentes- -Dinarama, Radio Futura y Gabinete- -los recordaron en la obertura y los interludios de la función. El peor parado fue el grupo de los hermanos Auserón, de quienes sonó una de las contadas versiones que llegaron a grabar, una Divina de Marc Bolan poco representativa de su talento y actualizada en un Vivaldi Mix bastante recargado. Las bandas invitadas se dejaron llevar, mutua docilidad, por la batuta de Adrian Leaper. El Nada más de Mamá perdió su fragilidad en el fragor orquestal, las flautas silbaron la letra del Déjame de Los Secretos y La Frontera demostró lo cerca que, sin guitarras eléctricas, ya hemos advertido que no se oían, está el rock de los años ochenta de la épica doméstica de Nino Bravo. A Trabuchelli le hubiera gustado escuchar, anoche, desde otra edad de oro, El límite Fue Nacha Pop la banda que, siguiendo el guión y la partitura oficiales de aquellos años, cerró el concierto. La orquesta seguía a lo suyo, pero nadie la escuchaba: Antonio Vega interpretaba Lucha de gigantes con la mirada perdida y su primo Nacho se tiraba al suelo para llorar. No era cosa de contaminar y de romper, después de tanta moderación instrumental, la intimidad de un reencuentro sobrecogedor con los chicos de ayer. Iñaki, el cantante de Glutamato Ye- Yé, durante el ensayo, ayer, del concierto La edad de oro del pop español El teatro Monumental de Madrid fue ayer el escenario de un singular concierto que reunió a la Orquesta Sinfónica de RTVE con varios de los más destacados grupos del pop español de los ochenta, como Nacha Pop, Los Secretos, La Unión, Glutamato Ye- Ye o Germán Coppini La Movida, contra las cuerdas TEXTO: JESÚS LILLO FOTO: SAN BERNARDO MADRID. Los bucles de una nostalgia cuando menos selectiva y todavía rentable han llevado a fijar la edad de oro del pop español en una franja de tiempo que coincide- -a ojo, a dedo- -con la que ocupó aquella Movida de la que, justo es reconocerlo, sus canciones fueron lo menos malo. En la mañana de ayer, horas antes del comienzo de la función del Monumental, aparecían en ABC las esquelas que anunciaban la muerte de Rafael Trabuchelli, olvidado héroe de otra edad musical, rara vez reivindicada y oculta por la recurrente revisión, ya industrial, de las obras incompletas de nuestra Nueva Ola. Dentro de este inagotable proceso, la chica de ayer y sus amigas más cercanas se arreglaron anoche para ir al teatro. Con más gracia y menos vergüenza podrían haber terminado en una discoteca, carne de remezcla y de lavabos, pero la cosa quedó entre violines y butacas. El reparto del espectáculo- -forzosa y físicamente excluyente- -dejó fuera a bandas señeras de aquella época, pero, sobre todo, a estilos cuya relectura sinfónica hubiese resultado menos previsible que la de una serie de piezas de pop más o menos afinado y corteses de origen. Los restos de Obús, Aviador Dro o los Desechables, por no ir mucho más lejos, hubieran sido capaces de entablar ayer un diálogo con la Orquesta de Radiotelevisión Española, si no técnicamente revolucionario, que todo está ya inventado, más revelador. También improbable: a estas alturas, incluso aquella Movida tan rompedora tiene, además de un bar oficial que se llama Pentagrama, Aula de Cultura La Fundación Vocento presenta: Universidad: reforma o ruptura Intervendrá: D. Fernando Fernández Méndez de Andés Rector de la Universidad Antonio de Nebrija Martes 3 de octubre de 2006 20.00 horas Centro Cultural de Círculo de Lectores C O Donnell, 10- Madrid Metro: Príncipe de Vergara (Entrada libre- Aforo limitado) ABC Los textos de las anteriores conferencias del Aula de Cultura se podrán encontrar en: www. abc. es informacion aula cultura