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ABC DOMINGO 1 10 2006 Madrid 45 Las reglas del spray En el mundo del grafitti existen una serie de reglas que, aseguran los jóvenes, todos saben y deben respetar. Éstas son algunas de ellas: -Será más respetado entre sus semejantes aquel que logre estampar su firma en los lugares más inaccesibles, como, por ejemplo, una autopista. -Estampar en la pintada el nombre de otro se considera una grave ofensa. -Se puede realizar un grafitti con spray encima de una pared con firmas, pero nunca encima de otro grafitti (a no ser que sea propio) -Es mejor no comprar material, sino conseguirlo. Es decir, robarlo. Ésta una norma de sentido común- -dicen- -porque se empieza a firmar entre los 12 y los 14 años VÍCTOR INCHAUSTI Un grafitti de la calle Fuencarral. Arriba, el portal número 9 de la calle de La Palma los comerciantes se pusieron manos a la obra. El primer paso era encontrar a un pintor de grafittis que quisiera, a cambio de unos cuantos euros, decorarles los cierres y fachadas. Ramón lo encontró hace un año. tuado en la calle del Espíritu Santo, es una pollería. Por tanto, los grafiteros decidieron adornarle la fachada, ahora multicolor, con dibujos de pollos. Por 300 euros logró la clemencia de los bandidos de la pintura. Pero no fue el único. Varios de sus vecinos, inspirándose en los artículos que ofrecen al público en sus tiendas, llenaron de color sus pequeñas parcelas urbanas. Un logo de los Rolling Stones para una tienda de discos, pintura de camuflaje para una tienda de ropa militar o una colmena para un negocio especializado en miel son algunas de sus creaciones. Reconozco que las calles están un poco guarras, hay mucho niñato que se dedica sólo a fastidiar a los demás, pero otra cosa es hacer algo bonito. Si vas a pintar una puerta de un portal por lo menos déjala chula afirma Iván, pintor de grafittis profesional que suele trabajar en la calle de la Palma. Su firma es rump Narcisismo. A esto achacan muchos sociólogos y psicólogos la pasión por el grafitti. Quizá sí que sean ganas de llamar la atención, pero también tiene un lado romántico difícil de explicar. Es agarrar el bote, apretar y una parte de ti se esfuma. Se queda en la pared, con la pintura reflexiona graco das que ocupa toda la puerta de su escaparate. Hartos de aplicar capas y capas de pintura sobre grafittis y grafittis, varios comerciantes han optado por una fórmula que ya está de moda en muchos locales ubicados en las calles más céntricas. Su grito de guerra sería si no eres capaz de vencerles, únete a ellos y surge del código que domina en el mundo de los grafiteros no se puede pintar sobre un dibujo ya hecho. Una vez descubrieron esta máxima, Pollos para una pollería Ahora estoy contento porque no nos han tocado la fachada. Lo único es que, antes de que empezaran, me enseñaron un boceto, les di el visto bueno y después lo que me pintaron no se parecía en nada a lo que yo había visto en el papel comenta Ramón. Su negocio, si-