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34 Internacional DOMINGO 1 10 2006 ABC El canciller austriaco se perfila como favorito pese a su mínima ventaja sobre los socialistas La población desea una gran coalición, pero los Verdes podrían tener la última palabra b Los nacionalistas han esgrimido eslóganes como Hogar en vez de Islam Austria, primero y Pensiones seguras en vez de millones para asilo ANTONIO S. SOLÍS. CORRESPONSAL VIENA. Siete partidos políticos concurren hoy a las elecciones generales de las que saldrá el Parlamento y el Gobierno de la decimonovena legislatura de la II República austriaca. Siete candidatos, aunque sólo dos de ellos tienen posibilidades de convertirse en canciller. Alfred Gusenbauer lo intentará por los socialdemócratas (SPÖ) y Wolfgang Schüssel, del Partido Popular (ÖVP) aspira a revalidar cargo por tercera vez. Los sondeos sitúan a las dos grandes formaciones casi ante un empate técnico. Según las encuestas, los democristianos del actual canciller se llevarían entre el 37 y 38 por ciento del apoyo electoral mientras que los socialistas oscilan entre el 35 y el 36. Un ajustado margen que, en un país donde hace dos décadas que ningún partido gobierna en solitario, sitúa a las formaciones de tamaño medio como piezas esenciales en la gobernabilidad. A esa carta juega sobre todo Los Verdes, el partido ecologista que sabe que actuar de bisagra es la única vía de llegar a gobernar un día. Con un 11 por ciento de intención de voto, el partido liderado por Alexander van der Bellen está ideológicamente más cerca del SPÖ pero no ha descartado un acuerdo con el ÖVP. Pisándole los talones en la pugna por el tercer puesto, el Partido Liberal (FPÖ) que con su campaña xenófoba, anti- europeísta y de rancio nacionalismo parece haber convencido a hasta un 10 por ciento del electorado. Tanto el SPÖ como el ÖVP han descartado un acuerdo con esta formación. De hecho, la posibilidad de una gran coalición entre ambas formaciones ha tomado fuerza en los últimos días. Esta combinación ha regido los destinos del país durante 34 de los 61 años que tiene la Austria contemporánea. Es, además, la opción preferida por el electorado, que prefiere volver a lo conocido y dejar atrás el experimento iniciado en 1999 con el pacto entre Schüssel y el derechista FPÖ liderado entonces por Haider. Hoy las cosas han cambiado, Haider está alejado de la política nacional y su actual partido, y aún socio gubernamental de los populares, el BZÖ, se enfrenta a una debacle electoral que augura el ocaso del político que un día conmocionó a Europa. El BZÖ (siglas en alemán de Alianza por el Futuro de Austria) surgió en abril de 2005 tras abandonar Haider su antiguo partido. Desde entonces, esta formación ha perdido electores, credibilidad y la batalla con el FPÖ por el sector más nacionalista del electorado. El nuevo líder del Partido Liberal, Heinz- Christian Strache, ex discípulo privilegiado de Haider (al que hoy considera un traidor) ha protagonizado una campaña basada en el rechazo al extranjero, al que culpa de todos los males del país. Strache se ha presentado en los carteles electorales como El Patriota esgrimiendo eslóganes como Hogar en vez de Islam Austria, primero y Pensiones seguras en vez de millones para asilo Escándalo financiero Aparte de la inmigración, los ejes esenciales de la campaña han sido el desempleo, que en Austria es apenas del 5 por ciento) y la reforma de la educación. Además, sobre los socialdemócratas ha pesado como una losa el estallido en abril escándalo del Bawag, el banco propiedad de la Federación de Sindicatos, que perdió 1.000 millones de euros Wolfgang Schüssel podría lograr hoy domingo su tercer mandato en operaciones financieras poco claras. La cercanía del sindicato a los socialdemócratas ha dañado la imagen del partido. Las dos últimas formaciones que concurren a los comicios, con pocas opciones de entrar en el Parlamento, son AFP la Lista Hans Peter Martin, antiguo socialdemócrata y eurodiputado independiente que no parece vaya a repetir su éxito de los pasados comicios al Parlamento europeo; y el Partido Comunista, sin representación parlamentaria desde 1959. Los comicios locales en Hungría se convierten en un plebiscito para el primer ministro SIMÓN TECCO. ENVIADO ESPECIAL BUDAPEST. Los ciudadanos híungaros han sido convocados para hoy a las urnas, para elegir las estructuras administrativas en 20 provincias incluyendo Budapest y los alcaldes en alrededor de 3.200 ayuntamientos y municipalidades. Es una votación puramente local pero que en virtud del malestar contra el primer ministro Ferenc Gyrcsany, se ha transformado en una prueba importante para el Gobierno y los planes de la oposición. Hungría vivió ayer una jornada de reflexión para algunos en un ambiente tenso aunque en realidad no tuvo reflejo en ninguna parte de la capital, incluida la plaza Kossuth donde algunas decenas de personas continuaban ayer acampadas en protesta contra el primer ministro. Escaso ambiente electoral Pancartas con fotos de los candidatos a la Alcaldía de Budapest, colocados casi discretamente en la calle, es lo único que sugiere que hoy se vota. Pero, sin duda, el liberal Gabor Demszky (apoyado por el Partido Socialista) alcalde de Budapest desde 1990, es el candidato favorito, que durante su pasada gestión ha logrado recuperar gran parte del patrimonio arquitectónico de una de las ciudades más bellas de Europa. Gracias a los esfuerzos de las últimas alcaldías, Budapest comienza a recuperar poco a poco la magnificencia de su arquitectura neoclásica, si bien aún muchos edificios están cubiertos del sarro gris que acumularon durante el régimen comunista. La ciudad comienza a tomar colorido y ya verá como llegamos a superar a Viena en belleza comenta Laszlo, un comerciante de Pest que aún no tiene claro a quien votará para alcalde. A nivel nacional es muy difícil predecir quien ganará las elecciones, porque participan muchos aspirantes en muy diferentes lugares explica Endre Bojtar, redactor jefe del semanal político Narancs. En Budapest se elige directamente el alcalde y, mediante sistema proporcional a los miembros de las listas a la Asamblea Municipal. Igual o mayor es la diversidad de las listas rurales, por ello tanto el gobierno como la oposición obtendrán representación y cada cual podrá afirmar que ha ganado sostiene. Difícil interpretación Los resultados serán de difícil lectura, pues cada los interpretará según sus intereses políticos. Por ello seguramente se declarará vencedor de la cita electoral el partido que logre la Alcaldía de la capital. Si Demszky es derrotado, lo será también Gyrcsany sostiene el partido Fidesz. En este caso Fidesz aparecerá el lunes apoyando con mayor decisión la protesta callejera exigiendo la dimisión del primer ministro, asegura Bojtar, pero añade que Fidesz siempre ha logrado la mayor parte de sus votos en zonas rurales. De cualquier manera, las encuestas, no demasiado fiables, dan a la oposición conservadora, 12 puntos de ventaja sobre el Partido Socialista que controla los mayores ayuntamientos del país.