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ABC SÁBADO 30 9 2006 Gente 97 Scarlett Johansson, en un filme de su madre. La musa de Woody Allen en Match point volverá al pasado para protagonizar Mary, Queen of Scots que producirá su madre, Melanie Johansson. La actriz será la reina de Escocia en un filme que narrará la dura relación que mantuvo con Elizabeth I de Inglaterra. Elsa Pataky, de fiesta en Nueva York. La actriz española (esta vez sin su pianista Adrien Brody) fue una de las invitadas a la fiesta que dio Moët Chandon en Nueva York en honor a los 120 años de la Estatua de la Libertad. Entre los invitados también estuvieron Sean Lennon y Liz Hurley. EN SU PUNTO La boda plebeya del Príncipe Luis de Luxemburgo El Príncipe Luis de Luxemburgo, de 20 años, y su novia plebeya Tessy Antony, de la misma edad, se dieron ayer el sí, quiero en la iglesia de Gilsdorf (Luxemburgo) rodeados por el círculo familiar más cercano. En marzo nació el hijo de ambos, Gabriel, en Ginebra, que también fue bautizado en esta ciudad. Gabriel es el primer nieto del Gran Duque Enrique y su esposa, la Gran Duquesa María Teresa. El Príncipe Luis, el tercer hijo del gran duque, renuncia con este matrimonio a la sucesión del trono. Sin embargo, sigue formando parte de la familia ducal y mantiene su título de Príncipe de Luxemburgo y seguirá recibiendo el tratamiento de Su Alteza Real Después de la boda, los contrayentes adoptan el apellido de Nassau BEATRIZ CORTÁZAR Luis Alfonso de Borbón, por fin, se reunió ayer con su hermana Cynthia omo no creo en las causalidades y como mis fuentes no me han fallado, tengo que presumir y presumo de haber puesto un granito de arena para que el duque de Anjou deje por unos minutos a los legitimistas y se acuerde de su familia. Me explico. Luis Alfonso de Borbón y su esposa, María Margarita, se encuentran en París desde el jueves 21 para acudir a una serie de actos organizados por los que sueñan con verlo convertido en rey de Francia. El matrimonio, radiante ante el anuncio del bebé que está en camino, cumplió con sus compromisos y hasta se reunió con la abuela paterna, cuya salud no le impide viajar desde Roma a la capital gala para estar en la misa de Los Inválidos con su tradicional mantilla negra. Pero en todos esos días, Luis Alfonso no había contestado a las llamadas de su hermana Cynthia, ni tampoco había podido hablar con Jean Marie Rossi, ex marido de su madre, y con quien guarda una muy buena relación, ahora que acaba de ser abuelo. Resulta demasiada casualidad que, apenas un día después de que comentara la pena de Cynthia y distintos programas de televisión recogieran la noticia, ayer Luis Alfonso, le diera una alegría a su hermana llamándola por teléfono para invitarla a comer y salir después de compras con ella y María Margarita por París. No sabe cómo me alegro si en algo he podido ayudar a que, a un día de su vuelta a Caracas, Luis Alfonso se reúna con su hermana y ponga fin a los comentarios. Con quien de momento no hay comida ni cena es con mamá Carmen y papá José Campos. Aunque en público no lo quiera contar, me consta por amigos comunes que la Bordiú está muy dolida con su hijo y que desde luego no piensa ir a rogarle que se digne a mirar a su marido. Espera, y en eso no le falta paciencia, que Luis Alfonso vuelva a ser el que era, un hijo que siempre había aceptado la forma de ser y la vida de su madre, como cuando años atrás a la Bordiú la retrataron con una falda transparente que le dejaba el trasero al aire y, preocupada por su hijo, le llamó para contárselo y éste le dijo que aprovechara para subir el caché. ¿Qué es lo que ha pasado para que el duque de Anjou haya cambiado tanto? ¿Seguirá con la idea que tenía de volver a vivir a España tras dos años en Venezuela? De ser así, quien peor lo iba a pasar es su suegra, que está muy unida a su hija Margarita y sentiría enormemente tenerla tan lejos, y más ahora que la va a hacer abuela. C Luis de Luxemburgo, Tessy Antony y Gabriel, el hijo de ambos, tras la boda AFP La realeza holandesa y los parquímetros Los príncipes de Holanda, Mauricio, Bernhard, PieterChristiaan y Floris, y sus esposas han perdido uno de sus privilegios reales. A partir de ahora tendrán que pagar por estacionar en las calles de Ámsterdam, como el resto de los residentes en la ciudad, ya que el argumento de la seguridad esgrimido en 2004 ha quedado atrás por la posibilidad de pagar por teléfono móvil. El príncipe Mauricio besa a su esposa en una imagen de archivo REUTERS