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38 Internacional ELECCIONES EN BRASIL CIERRE DE CAMPAÑA SÁBADO 30 9 2006 ABC Alckmin, Heloisa Helena y Buarque (de izquierda a derecha) posaron antes del comienzo del último debate televisado, este jueves, en el que quedó vacía la silla de Lula AP Lula no dio la cara en el debate televisado El presidente se atrincheró en un mitin en su feudo después del último escándalo de corrupción b A tres días de los comicios, la candidata Heloisa Helena, ex compañera de Lula en el Partido de los Trabajadores, volvió a calificarle de jefe de una banda de criminales CARMEN DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL RÍO DE JANEIRO. No tiene respuestas para explicar la corrupción de su Gobierno. Es un delincuente, un fraude político... La seguidilla de acusaciones y descalificaciones al presidente de Brasil se hizo interminable en el último debate de los candidatos previo a las elecciones de mañana. El terreno venía abonado por la ausencia de Lula, que prefirió seguir la política del avestruz antes que explicar, con las mejillas coloradas, por qué su Gobierno es corrupto. Apenas tres horas antes de que comenzara el show de la televisión, el presidente se animó a despejar la duda de su participación. La decisión desató la ira de sus adversarios que aspiran, frente a todo pronóstico, a una segunda vuelta. Pasadas las siete de la tarde (media- noche del jueves en España) en un comunicado oficial, el presidente declinaba respetuosamente la invitación al conocer que algunos participantes querían dedicarse, casi exclusivamente, a ataques gratuitos y agresiones personales Pretendían- -reza en el escrito- -transformarlo en una arena de groserías y agresiones, en un juego con las cartas marcadas Traición Según los analistas consultados, el algunos apuntaba, en primer término, a Heloisa Helena. La candidata que ha formado su propio partido, tras ser expulsada del PT de Lula por manifestar su desencanto y expresar lo que considera una traición a los principios sociales y de transparencia defendidos durante cuarenta años. Invulnerable a ataques por cuestiones de clase social, ya que comparte el origen humilde del presidente, las críticas de la ex petista con un apoyo electoral en torno al 7 por ciento, fueron hirientes: Tenía la obligación de bajar de su trono de corrupción, arrogancia y cobardía política, y estar aquí para responder No vino porque no tiene autoridad mo- ral para enfrentarme Yo no traicioné a mi clase de origen Sin la pasión ni virulencia de Heloisa Helena, pero con la contundencia de un pasado inmaculado, otro rebelde del PT y ex ministro de Lula prometía ponerle contra las cuerdas. Cristovam Buarque (Partido Democrático de los Trabajadores) cuarto en discordia en las elecciones y campeón en mantener las buenas maneras, le reprochó en ausencia: Faltar a un debate como éste es una forma de corrupción contra la democracia y estamos destruyendo el país con la corrupción Más encendido, pero sin mover un pelo de su gélida figura, el socialdemócrata Geraldo Alckmin descargó su batería de preguntas y ajustó el foco de sus acusaciones: No tiene cómo explicar la secuencia de escándalos que en- Su ausencia en el debate le puede costar mañana entre dos y cuatro puntos, según los analistas vuelven su Gobierno bingos, mensalaos (sobornes mensuales) vampiros, sacasangres (mafia de ambulancias) ONG de compañeras (amiguismo) cartillas de once millones (coimas a publicaciones) y ahora el dossier fallido para intentar perjudicar mi campaña En todos estaban envueltos sus asesores directos Mientras la oposición aprovechaba la ocasión para dirigirse al atril vacío de Lula, éste dirigía su particular sinfonía de la victoria. Con la batuta de la nostalgia, como si fuera el mismo de hace cuatro años, entusiasmó a sus incondicionales: No podía cerrar la campaña en otro sitio que no fuera cara a cara con la gente que me vio nacer Entre perder y perder, Lula optó por lo seguro frente a lo incierto analizaba ayer Eliane Cantanhede, en Folha de Sao Paulo. Se estima- -dijo- -que su ausencia en el debate le va a costar dos puntos, pero es un riesgo que conoce El sociólogo Antonio Lavadera aumentaba el riesgo a una caída de cuatro puntos En cualquier caso, Lula está al borde del abismo de la segunda vuelta, pero prefirió este escenario a jugársela con un desliz verbal.